Tulum, Quintana Roo. — La prensa nacional ha puesto al descubierto la grave crisis que atraviesa Tulum, calificada como una “tormenta perfecta” impulsada por la corrupción gubernamental, las extorsiones de la policía local y la invasión de sargazo en las playas.
Lo que años atrás fue un paraíso que detonó el turismo en Quintana Roo y México, hoy bajo la administración del presidente municipal, Diego Castañón, se ha transformado en un pueblo fantasma, con una ocupación prácticamente nula.
A través de diversas notas periodísticas, Milenio Noticias ha documentado la proliferación de sargazo en las costas y la caída del destino, donde las calles lucen desiertas, aumentan construcciones inconclusas y despidos masivos en tiendas departamentales y cierres constantes de franquicias.
A este escenario se suma la mala reputación derivada de los cobros excesivos y la falta de promoción institucional.
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La problemática se intensifica por los abusos de la policía municipal y el servicio de grúas, cuyos elementos extorsionan y vulneran los derechos humanos de turistas, ciudadanos y trabajadores.
De acuerdo con el reportaje, mediante pretextos viales y cobros arbitrarios, se orilla a las personas a pagar sobornos o perder sus vehículos. Pese a que el presidente municipal, Diego Castañón, ha prometido resolver la situación, los abusos policiales no cesan.
Frente a esta coyuntura, empresarios y activistas integraron la Asociación Tulum Unido con la consigna «¡Ya basta!», buscando frenar estos abusos para recuperar el destino. No obstante, la continua exposición de estas denuncias en redes sociales como TikTok, Instagram y YouTube sigue afectando severamente la imagen turística del municipio.




















