Por Ignacio Alonso Velasco
Los municipios mexicanos cada vez dependen más de las transferencias federales.
Para que puedan bajar recursos para desarrollo social, tienen que gestionarlos ante instancias de la Federación y estos son otorgados de manera etiquetada, por lo que está muy reducida la libertad de maniobra de los municipios para poder decidir cuáles son sus prioridades.
Esta deficiencia financiera hace necesario la suma de capacidades y voluntades con el fin de que los municipios puedan promover una estrategia de desarrollo social más adecuada con las necesidades de su población y no con las prioridades del gobierno federal.
Haciendo uso de la plataforma que existe en materia de transparencia en México, llamada Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), se realizaron consultas a la Entidad Federativa de Quintana Roo y a sus municipios, para averiguar cuál es el monto total de la deuda que acumulan sus arcas públicas (Ver tabla).

La cantidad total adeudada por los 11 municipios quintanarroenses asciende a 2 mil 784 millones 863 mil 300 pesos. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero para que podamos tener una referencia de qué tan mal estamos, les diré que la deuda de los 13 municipios campechanos suma apenas mil 430 millones 246 mil 830 de pesos, es decir, la mitad de lo que adeudan los municipios quintanarroenses, lo cual también se ve reflejado a nivel estatal, ya que Quintana Roo tiene un importe de la deuda un 13% más elevado que la del vecino de Campeche.
En lo que a la deuda per cápita estatal se refiere, se halla en consonancia con las cifras anteriores, pues cada ciudadano quintanarroense se encuentra un 26% más endeudado que uno campechano.
Por otra parte, el promedio de deuda de los municipios quintanarroenses es de 253 millones 169 mil 391 pesos y la de los campechanos se encuentra tan solo en una media de 110 millones 018 mil 987 pesos de moneda mexicana, lo que supone que las administraciones municipales de Quintana Roo se encuentran, en promedio, un 43% más endeudadas que las del Estado de Campeche. Por supuesto que esta afirmación no afecta a todos los entes locales quintanarroenses, ya que, por ejemplo, Bacalar, Tulum y Puerto Morelos reportaron no tener deuda (Ver Tabla).
Othón P. Blanco es el décimo tercer municipio con la deuda per cápita más elevada de todo el país, por detrás de Cozumel y Solidaridad, que ocupan el primer y tercer lugar, respectivamente, de acuerdo con las cifras del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas al primer trimestre de 2018.
Esta información que brindo fue bastante complicada de conseguir debido a la falta de transparencia de algunas administraciones municipales quintanarroenses con respecto al monto total de su deuda pública, a pesar de que esta es una de las obligaciones de transparencia que tienen en común todos los sujetos obligados a rendir información pública, deber impuesto por la fracción XXII del artículo 91 de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de Quintana Roo.
Es precisamente esa resistencia a la transparencia una de las desventajas que no favorecen la rendición de cuentas. Ese es un compromiso difícil de adquirir por parte de administraciones corruptas que prefieren seguir laborando en un ambiente de opacidad.
Afortunadamente, acaba de resolver a favor mío el Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales de Quintana Roo (IDAIPQROO) un par de recursos de revisión que interpuse contra los municipios de Lázaro Cárdenas y Benito Juárez.
Tan solo solicitaba que me dijeran cuál era el monto de su deuda, a lo cual no recibí respuesta alguna. En próximos días me tendrán que brindar obligatoriamente la información solicitada y, sin duda, seguiré haciendo uso de la PNT para brindarle a usted, amable lector, datos que pueden serle de interés, como son los contenidos en la presente columna de opinión.




















