Por Luciano Núñez

Juego de Tronos (Game Of Trones) es una de las series más exitosas de todos los tiempos. Producida por la cadena HBO y centrada en la época medieval, aborda los dramas y aventuras de un poderoso Reino de Hierro, siempre en disputa. Las feroces pugnas entre las dinastías y la variedad de personajes y ambientes, hacen que millones esperen cada año su nueva temporada, que en este julio tendrá su séptima y última edición.

El Reino de Quintana Roo

Con siete reinos diferentes en el Poniente, la nación parece no llegar nunca el periodo de paz. Un juego muy parecido a lo que sucede en Quintana Roo, donde la violencia parece no tener freno ni fin: días atrás el estado superó las 60 ejecuciones ligadas al narcotráfico y es la cifra que se alcanzó en todo el año pasado, según los registros de la prensa.

Mientras el fiscal Miguel Ángel Pech deja que se filtren los nombres de políticos amparados, la violencia no deja salir tranquila a gran parte de la ciudadanía en el Cancún y Solidaridad, verdaderos focos rojos para locales y turistas.

Temporadas

En la primera temporada de Juego…, Roberth Baratheon expulsa del Trono de Hierro a los Targaryen y se proclama rey de los Siete Reinos de Poniente. Algo que podría compararse con la expulsión del PRI después de 40 años de reinado. Sin embargo, el PRI-Verde se quedó con el castillo más lujoso y poderoso del Trono; y la historia busca repetir su ciclo de guerras entre el gobierno estatal y municipal, unas veces abierta, otras soterrada.

El reino del Norte del Estado, donde gobierna Remberto Estrada Barba, ha mantenido una política de aislamiento con respecto al gobierno del estado en materia de seguridad, algo que el mismo gobernador ha comentado abiertamente, mientras el alcalde Verde se fue a refugiar en la foto con el secretario de gobernación Miguel Osorio Chong, en una actitud de rebeldía y abierto desafío. Así, mientras los políticos antepongan la futurología política a los resultados, la violencia seguirá ganando terreno con robos de banco a cara descubierta y granadas que se arrojan a pocas cuadras del centro de Cancún. En medio de esa confrontación, no pocos han señalado a Jorge Emilio, El Niño Verde, como el artífice de las desarticulaciones y la cerrazón de su joven alcalde, porque sería quien verdaderamente gobierna Cancún.

En la rica trama de la serie existen diversos protagonistas, porque se trata de una obra coral, donde cada personaje tiene una historia propia dentro de los siete reinos. En el gobierno estatal, el gobernador ha decidido dividir el poder de segundo mando. Mientras el secretario de gobierno, Francisco López Mena trabaja en algunos asuntos, constantemente es necesaria la intervención de Miguel Ramón Azueta, convertido en bombero de ésta y varias secretarías. No existe hasta ahora un número dos fuerte con voz de alto mando: sólo un círculo de confianza que cierran Azueta, Rocío Moreno, Juan de la Luz y Juan Vergara.

2018, recuperar el trono

En la segunda temporada, los herederos de los Targaryen intentan recuperar el trono y la violencia es el elemento fundamental de esta etapa, al igual que sucede en el Quintana Roo de estos días. Las elecciones de 2018 serán un termómetro importante para medir al actual gobierno, que enfrenta una compleja situación de violencia en varios municipios y el factor AMLO, no menor con las alianzas de facto que se urden con el PRI. El ex gobernador Félix González Canto comandará las fuerzas del retorno.

En la tercera temporada, viene un cruento invierno en el que aparecen las criaturas legendarias “más allá del muro”, donde no existe ningún gobierno ni ley. En esta parte, muchos deben emigrar, como lo hará gran parte del Congreso del Estado, buscando un nuevo cargo de elección, o reelección, según sea el caso, dado que la ley contempla la renovación de cargos de alcalde y diputado.

Demasiado tierno para intrigas palaciegas

Uno de los personajes más importantes de la serie, sobre todo en la primera temporada, es Ned Star, Señor de Invernalia. Un tipo por demás recto, honorable y bien intencionado; algo así como un héroe.

Un día es convocado por el Rey para poner orden en un castillo, que sucumbe por las conspiraciones palaciegas. Acepta receloso e intenta hacer su mejor esfuerzo, pero su candor para los asuntos de la política, no le permite ver más allá, allí donde se tejen oscuros acuerdos. Acaba mal su historia –que no revelaremos aquí-, como seguramente los políticos que no sepan anteponer la grandeza y la paz del reino, por los pequeños y míseros logros, que en nada se comparan con trascender en el Reino y el los tiempos.

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