El presidente del Comité Municipal de Morena, Jorge Sanén Cervantes, desplazó a la presidenta Johana Acosta, al asumir funciones que no le corresponden, como lo es la convocatoria para capacitación.
Por Grupo Pirámide
Debido a que usted, regidor Jorge Sanén Cervantes, ha salido de forma artera a criticar en grupos cerrados mi labor como periodista y analista, quiero orientarlo: este es uno de los contados portales que tiene Derecho de Réplica, en el que cada persona que quiera aclarar o precisar una información, aquí está su espacio.
Sin embargo, usted ha optado por otro camino: el de la delación. Me fue a acusar donde no puedo argumentar ni defender la nota como lo haré, dado que ése es uno de los roles sociales del periodismo, por el que tanto ha luchado la izquierda de México y Latinoamérica.
Funciones según el Estatuto de Morena
Hay dos asuntos aquí, uno de ellos, el más grave. El fondo de la nota, que usted defenestra, dice que como presidente del Consejo Político no tiene entre sus funciones ni la vocería ni la presidencia del partido que está, después de muchas otras luchas, en manos de una mujer: Johana Acosta. Además, dos fuentes confirmaron que hubo llamada desde México para que se ubique.

Lo que señala el espacio de opinión llamado Pájaros en el Alambre es que, quizás por exceso de iniciativa o elemental desconocimiento de su espacio, se toma atribuciones que no le corresponden.
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El Artículo 21° de los Estatutos de Morena, dice que el Comité Municipal contará, “al menos, con presidente, quien conducirá los trabajos de MORENA en el municipio y convocará a las sesiones, mismas que serán ordinarias o extraordinarias y en las que podrán tratarse todos los temas que les correspondan y sobre los que tenga facultades el Comité”. Es decir, ése es su rol y su ámbito: las sesiones del comité.
Violencia de género
Además de no seguir el camino que siguen los políticos con verdaderas tablas, el del diálogo, usted tal vez no se da cuenta que está ejerciendo violencia política en razón de género: su actitud denota que quizás no tolera que una mujer esté por encima en el organigrama de Morena, o que gane más que usted; y de esta manera entorpece su trabajo.

Debería recordar que éste es un Estado gobernado por una mujer, Mara Lezama, y que quizás, México pueda ser presidido por una de ellas por primera vez en la historia, Claudia Sheinbaum. Han demostrado que saben hacer su trabajo y que no necesitan que un hombre que se los haga. Un hombre, sea político o periodista, debe reconocer cuando se equivoca.
Búsqueda de candidatura
Entiendo su afán de buscar continuidad en la escena política: ha sido dos veces regidor y también opino —la Constitución me otorga ese derecho— que no debería ser éste un espacio vitalicio, pero arrojándose funciones en un partido que hoy es presidido por una mujer, acusando de manera artera en grupos, no es el camino ni la forma.
Como lo hizo acaso uno de sus ancestros, un tal Cervantes, empuñe la pluma y envíe su aclaración que el diálogo siempre es la manera civilizada de avanzar, de otro modo, la política sería violencia.
Quintana Roo necesita de políticos profesionales que enarbolen argumentos y demuestren a la ciudadanía de qué están hechos. O, simplemente son artificios de un movimiento que costó mucho trabajo a un puñado de hombres y mujeres.
Por ello le repito: Ellas también son dueñas de los espacios ganados, déjelas hacer su trabajo y brille en su comisión edilicia en el municipio de Benito Juárez, ahí puede desplegar propuestas para mejorar las condiciones de vida de las familias de esta comunidad. Ah, y hágalo con respeto a la función que desempeña otra mujer, Ana Patricia Peralta, que también ha ganado con buenas armas su espacio. Espero su comentario.
Luciano Núñez, director editorial de Grupo Pirámide.




















