En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, el consultor ambiental José Luis Funes Izaguirre destacó la importancia de recuperar los Programas de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) a fin de establecer políticas y criterios que ayuden a mitigar el impacto del desarrollo turístico en la zona.
«Ahora se están haciendo otro tipo de instrumentos, de carácter urbano, que tratan de poner algunas cuestiones ambientales, pero no son los programas de ordenamiento», lamentó el también ex delegado en Quintana Roo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Resaltó que la entidad fue pionera en dicha materia pero después se perdió, y añadió que si bien la entidad sigue siendo exitosa, hay que poner cuidado en que las cuestiones ambientales no nos conviertan en víctimas de nuestro propio éxito.
Ejemplificó con la situación de los corales blancos, que son un tema importante a nivel local porque, aunque se esté dando en todo el mundo, aquí responde también a un tema del tratamiento de las aguas y otros peligros ecológicos.
Concienciación
Para Funes Izaguirre, algunas buenas prácticas para mitigar los efectos del desarrollo tienen que ver con la conciencia social y la integración de la comunidad en los problemas ecológicos a fin de elaborar propuestas y soluciones.
En este sentido, habló del caso de los pescadores de Banco Chinchorro, quienes se organizaron para rescatar el caracol rosado poniendo en veda la especie y deteniendo su pesca furtiva. Actualmente, la especie se revitalizó al grado que los pescadores la pueden aprovechar y exportar, siempre cuidando su supervivencia.
Lo anterior formó parte de una ponencia del especialista en la conmemoración por el Día Mundial de la Vida Silvestre que organizó la dirección de Ecología municipal en la Universidad del Caribe, junto con una exposición fotográfica y la entrega de reconocimientos a ambientalistas destacados.




















