Cinépolis y Pepto Bismol, con dos cuestionados mensajes.
Por Luant Exuperý
Desde hace años sentí la necesidad de escribir algo sobre los mensajes de algunos comerciales. Hoy me referiré a dos que circulan actualmente; uno de ellos, en el cine; y el otro, en la televisión.
El primero se refiere a Cinépolis, empresa que aprovechó la reciente entrega de los Oscar para armar una campaña de premios. No tengo nada en contra de los descuentos y los ahorros que una compañía pueda ofrecer a sus clientes, todo lo contrario, lo que cuestiono y no deja de asombrarme, es el mensaje.
Premios y méritos
De acuerdo a la primera definición de la Real Academia Española, el premio es una recompensa, galardón o remuneración que se da por algún mérito o servicio; aunque existen otras, me referiré a ésta, principalmente, a lo que atañe al mérito. ¿Por qué?, porque la empresa ha decidido asociar su campaña a la de los de premios Oscar, cuyos ganadores no obtienen –supuestamente- dicho galardón por comprar, sino por crear, interpretar, es decir, destacar entre cientos de miles y así obtener el reconocimiento del cine mundial.
En ese sentido, para Cinépolis el reconocimiento es por comprar entradas, lo cual, se trata simplemente de un intercambio comercial que ofrece un beneficio. Los jóvenes que aparecen como triunfadores, el único “mérito” fue comprar una entrada en esta empresa. Existen muchos jóvenes talentosos en el país como para dejarlos fuera de esta asociación al mérito. Prefiero recordar y destacar, en cambio, la campaña de operación de cataratas de lograda narrativa y con un fin loable de Cinépolis.
Sexista y machista
En el segundo caso es el de Pepto Bismol. Todavía no entiendo cómo se puede aprobar una publicidad para la televisión abierta, por su contenido sexista y machista. La escena es simple: un hombre está frente a una torta de tamaño colosal, a punto de dar el primer mordiscón, cuando la cámara enfoca a su mujer, quien le “recuerda” al marido lo que desencadenará la ingesta de tamaña comilona. “Te andas quejando…Ahhh, pero bien que pides tu tortota…”, le refresca. En ese momento a la mujer le cae –como un castigo- un chorro del producto de marras en la cabeza; así el marido puede despacharse tranquilamente con todo. Además de lo agresivo, este tipo de mensaje está en franca confrontación con los derechos adquiridos de las mujeres en el mundo, justamente hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer. Resulta de mal gusto por dos frentes: el abuso con la comida en un país líder en obesidad, esto, siempre y cuando tome el Pepto Bismol; y el acallamiento de la pareja que le cae una aplastante dosis del digestivo.
La publicidad es un arte de conjugar elementos. Y claro que se puede hacer buena publicidad con cientos de enfoques que no agredan a sectores sociales. En Argentina fue vetado un comercial donde el protagonista (un niño) le daba un “moche” a un enano para que se tome la sopa y pueda disfrutar del postre promocionado. Nada más es usar mejor las ideas, los enfoques y el objetivo que es vender, no se necesita ser cruel con los niños, las mujeres y los jóvenes. Hasta la próxima. Y ¡Gracias totales!
LOS COMERCIALES:
Pepto Bismol:
https://www.youtube.com/watch?v=-13sYGCErKg
https://www.youtube.com/watch?v=hyLa5pUcRC0
Cinépolis
https://www.youtube.com/watch?v=-13sYGCErKg
Yogur Sáncor




















