Para frenar el recrudecimiento de la violencia hacia la fauna en Quintana Roo, la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA) mantiene una política de cero impunidad ante este tipo de actos.
Tan solo el Instituto para la Protección y Bienestar Animal de Benito Juárez ha registrado más de mil reportes de maltrato y abandono en meses recientes, de los cuales, unos 15 casos han escalado a carpetas de investigación formal ante la Fiscalía General del Estado (FGE) debido a su extrema crueldad.
Entre los casos más alarmantes que han movilizado a la opinión pública se encuentran agresiones con armas blancas en la Región 222, el rescate de más de un centenar de ejemplares en situaciones críticas de negligencia en Cancún, el hallazgo en un cementerio clandestino de mascotas que evidenció un esquema de lucro y fraude con el dolor de los propietarios.
Asimismo, en demarcaciones vecinas como Solidaridad, los operativos invernales en fraccionamientos como Villas del Sol y Pescadores destaparon desde jaurías confinadas con cuadros severos de sarna hasta presuntos criaderos irregulares de razas de protección.
Ante este panorama, la PPA del estado a cargo de Alonso Fernández Lemmen Meyer, confirmó un cambio radical en la política de persecución de estos delitos, marcando una pauta sin precedentes en la entidad al lograr que los agresores enfrenten sus procesos tras las rejas. Con información de Novedades Quintana Roo.




















