El presidente estadounidense Donald Trump puso manos a la obra para hacer cumplir sus medidas migratorias. Ayer cerró la frontera sur al asilo, ordenó el despliegue de más de mil militares en la zona limítrofe con México y el Departamento de Justicia emitió un comunicado para advertir que perseguirá a los funcionarios estatales y locales que se resistan a las acciones federales contra la inmigración, en clara alusión a las ciudades santuario.

La Casa Blanca dio a conocer la proclamación Donald J. Trump protege a los estados y al pueblo estadounidense cerrando la frontera a los ilegales mediante una proclama, que señala que Trump firmó una orden ejecutiva que “suspende la entrada física de extranjeros que participen en una invasión de Estados Unidos a través de la frontera sur”.

Tras criticar a la administración anterior de Joe Biden de no proteger a los estados y permitir el ingreso de millones de “ilegales” que “invadieron las comunidades” estadounidenses, el comunicado indica que, “a través del ejercicio de su autoridad bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad y la Constitución de Estados Unidos, el presidente Trump está autorizando y ordenando al Departamento de Seguridad Nacional, al Departamento de Justicia y al Departamento de Estado que tomen todas las medidas necesarias para repeler, repatriar y expulsar inmediatamente a los extranjeros ilegales a través de la frontera sur de EU”.

Se indica que queda restringido “el acceso a las disposiciones de las leyes de inmigración”, como “el asilo”, que permitiría “a cualquier extranjero ilegal involucrado en una invasión a través de la frontera sur de Estados Unidos permanecer” en el país.

Según CBS News y The Washington Post, a los no mexicanos las autoridades fronterizas estadounidenses los están deteniendo para deportarlos vía aérea. El zar fronterizo Tom Homan aseguró que en primeras 33 horas de operación de los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en el mandato de Trump fueron detenidos 460 indocumentados.

El Post detalló que “el ICE se está preparando para duplicar su capacidad de detención mediante la apertura de cuatro nuevas instalaciones con 10 mil camas y 14 sitios más pequeños con espacio para entre 700 y mil personas. El Departamento de Defensa también puede utilizar bases militares como instalaciones de detención”, según un documento informativo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Con información de El Universal.

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