La belleza natural de Tulum ha despertado el interés de extranjeros en invertir en la compra de departamentos. Sin embargo, varios casos han resultado fraudulentos.

Un reciente reportaje de Bloomberg deja al descubierto varias estafas a compradores estadounidenses que invirtieron todos sus ahorros o pensiones para adquirir un departamento en Tulum, que en muchos casos ni siquiera está construido. O se edificó parcialmente en un terreno que se apropiaron.

Esta situación genera una mala imagen para Tulum como un destino para invertir en el sector inmobiliario, aspecto que la agrupación Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) abandera hace más de un año en contra de la construcción irregular de los proyecto Adamar y Maiim, en bahía Solimán.

«Lo que estamos viendo con estas notas, como la de Bloomberg, es una afectación a la imagen de todo el destino. Deja de ser un destino para inversión, deja de ser un destino que promueve certeza legal. Sino un destino en donde no puedes confiar porque la autoridad no vigila, no sanciona, no reporta, no se interesa», aseguró la representante de DMAS, Antonella Vázquez.

A finales de 2023, la empresa Desarrollos Tulum Dieciseis, comenzó la construcción de Adamar que cuenta con 24 departamentos de lujo cerca de la playa. Y en forma paralela, la agrupación presentó una serie de denuncias en su contra -a nivel municipal, estatal y federal-, que incluso corre el riesgo de derrumbarse.

Con los diversos recursos legales interpuestos han obligado a Profepa a colocar sellos de clausura y la aplicación de una multa, al igual a que la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable. En todo este proceso legal, los desarrolladores han exhibido dos licencias de construcción municipales con diferente fecha y mismo folio. Aunque a la fecha, los trabajos de construcción siguen.

Otro proyecto que también empezó sin permisos es Maiim, consta de 30 departamentos también clausurados por Profepa, que impulsa Promotora de Incentivos México, misma empresa que solicitó permisos ambientales para edificar el proyecto Nero que tendría 45 unidades.

Renders muy bonitos, pero sin permisos

«Hemos seguido este caso de Bahía Soliman (Adamar) y se han documentado departamentos como en la historia que señala Bloomberg, en donde lo que se promueves un render muy bonito. Pero ante las autoridades no han mostrado un sólo estudio de mecánica de suelos», afirmó la abogada Antonella Vázquez.

En este caso, la batalla legal contra la construcción irregular de Adamar ha rendido frutos, ya que lograron que se coloque en la escritura pública una anotación preventiva. Esto permitirá que al consultar en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio, los futuros compradores sepan desde un principio que podrían tener serios problemas si adquieren alguno de los departamentos.

«Y yo creo que eso es crucial: Que la gente sepa en qué va decidir invertir, como en el caso de los de Bloomberg, su patrimonio, sus pensiones, ¿no?… Al final se supone que estás confiando en que esta gente está vendiendo departamentos porque tiene un respaldo», dijo.

Estadounidenses afectados

En el reportaje que difundió Bloomberg, compañía estadounidense de asesoría financiera, software, data y media bursátil, reveló a finales de marzo pasado que la empresa Akela Developtment Group desarrollaría seis edificios con un total de 245 departamentos en Tulum.

De éstos, sólo concluyó un edificio de 30 departamentos y otros dos de manera parcial. Todos los compradores, que entregaron anticipos, no recuperaron su dinero. Y al tratar de defenderse también fueron timados por abogados, o se perdieron en el sinuoso camino de la tramitología.

Aunado a que de los tres socios que formaban parte de Akela, uno desapareció y luego, fue hallado sin vida; otro se suicidó y el tercero, se fugó del país.

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