
Nuevamente, la conclusión de la construcción del Puente Nichupté, que tiene un avance del 78% fue aplazada, ahora para diciembre de este 2025. La inversión federal total prevista es de 8 mil 586 millones de pesos, pese a que estaba presupuestada inicialmente en 5 mil 580 millones de pesos.
Este miércoles, durante la «Mañanera del Pueblo», José Antonio Esteva Medina, secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), informó los avances de obra en diferentes estados.
En el caso de Quintana Roo, reportó que están en proceso de construcción del arco metálico y están terminando las últimas pilas de cimentación profunda. Respecto al top down, en la zona de manglar, también están por concluir la última cimentación y abrirán cuatro frentes de montaje de trabes.

«Las trabes también ya hay un porcentaje muy elevado de fabricación. Estaremos montando cuatro frentes de montaje simultáneos para terminar en diciembre de este año. Es una obra compleja por estar construyéndolo sobre en la zona de laguna», dijo Esteva Medina.
Actualmente, en la obra hay 714 trabajadores, 123 máquinas, hay cinco frentes de obra (y) la parte terrestre ya prácticamente se terminó, lo que llamamos zona terrestre.
En la imagen presentada, precisa que hasta 2024 han sido inyectados al proyecto 6 mil 486 millones de pesos y durante el presente año, destinará 2 mil 100 millones más para hacer un total de 8 mil 586 millones de pesos -esto si concluye en este año-.
Las proyecciones erróneas
El 31 de julio de 2022, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, anunció que la construcción del puente vehicular, con una extensión de 8.8 km, tendría una inversión de cinco mil 580 millones de pesos y la meta era concluirla «a más tardar» en diciembre de 2023.
Meses antes de terminar su mandato, presionaba para terminar la obra a fin de entregarla. Pero no fue posible ya que sólo tenía un avance cercano al 66%.
La presidenta Claudia Sheinbaum tomó las riendas del país el 1 de octubre de 2024 y meses después anunció que el puente estaría terminado en agosto de 2024, fecha que nuevamente fue recorrida y que ha implicado que el costo incremente considerablemente al pasar de 5 mil 580 millones de pesos a 8 mil 586 millones de pesos.
Entre las causas argumentadas por la demora se encuentran: la complejidad de la cimentación sobre la laguna, el hallazgo de una caverna natural, problemas con el suministro de insumos y afectaciones climatológicas.
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