
Por Ignacio Alonso Velasco
A medio siglo de la creación de Quintana Roo como entidad federativa es un buen momento para hacer un alto en el camino y poder reflexionar sobre lo que se ha hecho bien y, sobre todo, lo que se ha realizado de manera incorrecta con el firme propósito de corregir el rumbo y convertir a este Estado en uno vanguardista y a la cabeza de la transformación y desarrollo que tanto necesita México.
Es importante que opinemos sobre los desafíos actuales que enfrenta el Estado de Quintana Roo y propongamos vías para acceder a un mejor porvenir de la región, en cumplimiento de su responsabilidad social.
World Justice
World Justicie Project es una organización privada multidisciplinaria e independiente, creada por William H. Neukom en 2006, a instancias de la American Bar Association. Esta organización compara naciones y publica rankings tan interesantes como el que revela que México se encuentra entre los cinco países más corruptos del mundo, al ocupar el lugar 135 en una lista de 140 países.
En el Índice del 2021, World Justice Project ubicó a México en la posición 113 con 0.43 puntos. Esto quiere decir que nuestro país en tres años ha caído cinco posiciones, con respecto a los ya deplorables resultados recabados hace un trienio.
World Justice Project se encarga de elaborar un índice del Estado de Derecho y al hacerlo asigna una evaluación máxima de 1.0 con la evaluación de diversos elementos: 1. Limitaciones a los poderes de gobierno. 2. Ausencia de corrupción. 3. Apertura del Gobierno. 4. Respeto a los derechos fundamentales. 5. Orden y seguridad. 6. Efectiva aplicación de la regulación. 7. Sistema judicial, tanto civil como penal
Quintana Roo, entre las posiciones más bajas
Aplicando estos elementos a México, el Proyecto lo ubica actualmente en la posición 118 con 0.41 puntos, en el último tramo de la lista de países. Igualmente, aplica los mismos factores a las entidades federativas de nuestro país, dentro de las cuales encontramos a Quintana Roo en la posición más baja (0.36), superado tan solo por Morelos (0.35) y Estado de México (0.34), al nivel de Mauritania y Camerún, estando Venezuela al final de todo el consorcio mundial con 0.27.
Estas preocupantes cifras para nuestro país y entidad federativa nos obligan a analizar y, en su caso, corregir los elementos que hacen que ocupemos tan baja posición en el catálogo de respeto al Estado de Derecho. No hay momento más propicio para realizar estas contribuciones que a cincuenta años de que se erigiera Quintana Roo como estado.




















