Por Ignacio Alonso Velasco
Mañana, 18 de diciembre, será el Día Internacional del Migrante, desde que en el año 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió declararlo como tal, con la finalidad de impulsar el intercambio de experiencias y oportunidades de colaboración por parte de los países y regiones, ante las dificultades de la migración internacional.
Las motivaciones de la migración guardan profundos nexos con la exclusión y la pobreza
La persona no encuentra en su entorno inmediato posibilidades de desarrollo personal ni oportunidades de inclusión social o el hogar, se enfrenta a múltiples necesidades que es necesario satisfacer y sus miembros no poseen medios estables y suficientes para la subsistencia.
Según datos de la ONU, hay 258 millones de migrante en todo el mundo: un 48% más que en el año 2000.
Independientemente de su estatus migratorio, estas personas tienen derecho en México a la salud, educación, acceso a la justicia, protección consular, libertad de conciencia y expresión, a solicitar refugio, a la información y comunicación y a la no discriminación.
México, el segundo país del mundo con mayor número de migrantes
Este es un tema que debe ser de atención prioritaria para México, ya que es el segundo país del mundo con el mayor número de migrantes internacionales, así como espacio de tránsito en la ruta a Estados Unidos.
Es necesario reconocer, por un lado, la positiva contribución de los migrantes al crecimiento inclusivo y al desarrollo sostenible y, por el otro, que la migración internacional es una realidad pluridimensional de gran pertinencia para el desarrollo de los países de origen, tránsito y destino que exige respuestas coherentes e integrales.
En este sentido, la Agenda 2030 pretende garantizar la seguridad, el orden y la regularidad de las migraciones, respetando plenamente los derechos humanos y dispensando un trato humanitario a los migrantes, sea cual sea su estatus migratorio, y a los refugiados y los desplazados.
El desarrollo sostenible tiene que ir de la mano de la paz y la seguridad, no puede haber uno sin el otro
En la Agenda, en su ODS 16, se reconoce la necesidad de construir sociedades pacíficas, justas e inclusivas que proporcionen igualdad de acceso a la justicia y se basen en el respeto de los derechos humanos (incluido el derecho al desarrollo), en un estado de derecho efectivo y una buena gobernanza a todos los niveles, y en instituciones transparentes y eficaces que rindan cuentas.
Este viaje al 2030 lo debemos hacer de manera conjunta los gobiernos, los parlamentos, el sistema de las Naciones Unidas y otras instituciones internacionales, las autoridades locales, los pueblos indígenas, la sociedad civil, las empresas y el sector privado, la comunidad científica y académica y toda la población, en general.
Ya se han comprometido con esta Agenda millones de personas que la asumen como propia
Es una Agenda del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, y precisamente por ello ha de tener el éxito garantizado.
En este Día Internacional del Migrante debemos sumar esfuerzos para crear un plan de desarrollo integral y de cooperación en beneficio de la población que transita por nuestro territorio nacional.
El futuro de la humanidad y de nuestro planeta está en nuestras manos, y también en las de la generación más joven, que pasará la antorcha a las generaciones futuras.
Ya está trazado el camino hacia el desarrollo sostenible y nos corresponde a todos garantizar que el viaje llegue a buen puerto y que sus logros sean irreversibles.
¿Te apuntas? #PorLaMigración #ConLosRefugiados




















