Al explosivo crecimiento demográfico de la avenida Huayacán, ahora se suma el Libramiento 180, que pasará de dos a cuatro carriles, según anunció la gobernadora, Mara Lezama, y que conectará tres puntos de relevancia: la salida a Mérida, el Tren Maya y con el Aeropuerto Internacional de Cancún.
Se encuentra en una T, al final de Huayacán.
Por Luciano Núñez
Cancún, Quintana Roo. Cancún es un fenómeno demográfico que deberá ser analizado con todas sus aristas: el aceleradísimo crecimiento poblacional, la devastación de zonas sensibles y la carrera por los servicios esenciales que nunca acaba. INEGI dice que en la última década el crecimiento poblacional fue de un 37 por ciento, con datos que maneja la federación.
Crecimiento explosivo
Veamos: Hacia finales de la década de los 80 había aquí apenas 120 mil personas, que pasaron a ser 167 mil, para mediados de los 90; en 2007, la cifra creció a 690 y a 740 mil para 2015.
El último conteo oficial, en 2020, dice que había 934 mil 189 personas en Benito Juárez, Cancún.
Es decir, en poco más de 50 años Cancún tiene casi un millón de habitantes, que se suman a los cerca de siete millones que transitan por el municipio al año.
Así, la ciudad ha ido creciendo de una manera alocada, desbocada, tanto para las colindancias con Isla Mujeres, con la llamada Costa Maya (y el Arco Norte), al Oeste, con grandes zonas de tierras irregulares y, hacia el sur, con la zona que ha ganado mayor plusvalía inmobiliaria se ubica en la avenida Huayacán, que arranca en la avenida Kabah, donde inicia lo que será el puente sobre la laguna Nichupté (mega-obra que cambiará la fisonomía y dinámica de la zona hotelera), y concluye en una T, cruce de calles que tiene dos salidas: una para Mérida, y la otra, para Puerto Morelos y Playa del Carmen.
Tren Maya
Allí, al final de esta cotizada avenida, a cinco minutos en automóvil a la izquierda, estará la única estación del Tren Maya. Los operadores inmobiliarios definen que allí se ha conformado un triángulo dorado: terrenos que, apenas esté terminada la obra del tren, ganarán valor como la espuma. Uno de los proyectos es otra plaza comercial y, algunos especulan que por esa zona podría construirse la pista de Fórmula 1, entre Cancún y Puerto Morelos.
Más aún la zona se consolida cuando la gobernadora, Mara Lezama, acaba de anunciar que el gobierno federal le autorizó una obra de gran calado para que, el llamado Libramiento 180, pase de dos a cuatro carriles, dada la carga vehicular que deberá soportar: será el que conecte las vías terrestres con la única estación del Tren Maya.

De hecho, la avenida Huayacán ya presenta tramos de rápido deterioro ante la emergencia que ha supuesto la construcción de la nueva avenida Luis Donaldo Colosio y el nuevo acceso al Aeropuerto Internacional de Cancún.
Es decir, el proyecto deberá contemplar el reencarpetamiento de esta avenida que fue la vía alterna para llegar a Solidaridad y todo el sur del Estado.

Preguntas
Ahora, la pregunta es si el PDU, Programa de Desarrollo Urbano, ¿contempla este nuevo rostro de Cancún que va con el acelerador a fondo hacia esa zona de desarrollo? ¿Estará preparada la cuestionada empresa Aguakán que provee el servicio de agua potable?
Lo que se sabe es que muchos de estos terrenos todavía se encuentran bajo el esquema de tierras ejidales, que pasaron de vocación agrícola a poblacional. Y que muchos fueron expropiados por el gobierno.

Toda esta zona nueva, en pocos años, se habrá tragado al aeropuerto que quedará en el medio del voraz desarrollo de Cancún, así como ha sucedido en muchas ciudades, donde los aviones sobrevuelan a escasos metros de los techos de las viviendas.
Sin dudas, el Tren Maya cambiará el rumbo de desarrollo de Cancún, que ya había anticipado esta tendencia con el crecimiento de la cotizada avenida de moda: Huayacán.
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* Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
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