Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. El morenista Luis Gamero Barranco fue encontrado culpable de haber cometido violencia política en razón de género, contra la actual alcaldesa de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez, poco antes del pasado proceso electoral.
Sin embargo, el político insistió en ser candidato a diputado local para esta elección, incluso, se registró y fue rechazado primeramente por el Instituto Electoral de Quintana Roo, Ieqroo.
Gamero Barranco se inconformó ante el Tribunal Electoral de Quintana Roo y, nos aseguran, el proyecto está en contra de su registro.
El asunto de fondo es que el morenista se encuentra todavía en la lista infame de políticos que fueron encontrados culpables de agresiones políticas de género, en este caso, el lapso por el que permanecerá es por cinco años.
No quiere decir con esto que quede fuera del espectro moreno, dado que es muy cercano —nos aseguran— a la coordinadora de campaña de Mara Lezama, la senadora con licencia, Marybel Villegas Canché, quien lejos del hostil trato de meses atrás, se mostró sumamente afectuosa con Lezama en estos últimos días.
En política dicen que una imagen vale más que mil palabras.
¿Qué quiere decir esta estrecha cercanía?
Pensando en lo que viene, la presidencia de la Junta de Coordinación Política, Jucopo, en el Congreso del Estado, parece a la vista para Villegas Canché, con Gamero como secretario o principal aliado, dado que busca ser candidato en 2024.
En la política del todo vale, de agresor y figura del Sur.




















