
Por Jaguar Negro
Se conoce como «Porfiriato» al período en el que fue presidente de México, José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, más conocido como Porfirio Díaz.
Un militar que llegó por el plan de Tuxtepec tras un movimiento armado.
Después de tres décadas al frente de las riendas del país, le declaró a un medio internacional que habría elecciones en México, que configuró el partido Anti–reeleccionista, encabezado por Francisco I. Madero.
Sin embargo, Díaz no cumplió la promesa y se reeligió para el mandato de 1910 a 1916
Ante esta imposición, Madero lanzó, el 5 de octubre de 1910, el Plan de San Luis, que rechazó la reelección y convocó a derrocar al dictador.
Veintiún diputados de Quintana Roo ingresaron una iniciativa para parecerse un poco a Porfirio en el espíritu reelecionista: quieren permanecer en la curul hasta por 12 años más, y, teniendo en cuenta que dos de ellos ya llevan dos diputaciones consecutivas: Eduardo Martínez Arcila (PAN), y José de Peña (Partido Verde), es decir, 6 años, podrían estar en el Congreso por 18 años, si es que lograran que los ciudadanos voten por ellos, o, sean designados plurinominales.
Martínez Arcila, que podría encabezar el próximo período en la Junta de Coordinación Política, ha declarado abiertamente que está a favor de los 12 años como posibilidad de permanencia, bajo el argumento de “profesionalizar” a los diputados, que según el observatorio Legislativo, son de los más improductivos y caros del país.
Pero acaso el más interesado en la iniciativa, es el actual presidente de la JUCOPO, Gustavo Miranda, quien el año próximo se quedaría “sin espacio de poder”, dado que esta legislatura concluye en 2022, cuando ya se hayan elegido al próximo gobernador/a, y él quede como un diputado más del montón, sin acceso a recursos para construir un nuevo espacio político.
Hasta la reelección, ¡Siempre!
Así, acorralada por el reloj, esta legislatura “morenista” (sólo de papel, pero más antimaderista en sus principios: sí a la reelección y además aprobaron todos los créditos y hasta se pasaron de partido como si fuera una tarjeta departamental) intentará hacer su agosto cuando concluya el período extraordinario, que actualmente encabeza Hernán Villatoro, que si Flórez Magón viviera, lo menos que haría sería pedirle que dejara de usar su nombre en los discurso, donde esgrime valores revolucionarios que acabaron hace tiempo. Y el haber cambiado: «¡Hasta la victoria, siempre!, «Hasta la reelección», siempre.
Parece que en esta legislatura lo veremos todo…




















