En tiempos de pandemia, sin dudas, las relaciones con la Federación serán fundamentales; de ellas dependen los flujos de efectivo y los programas que facilitarán la recuperación económica en los próximos dos años que le quedan a este sexenio. Años de remar contra viento y marea.
El gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín, se ha integrado al sector duro del panismo, nucleados en el GOAN, Asociación de Gobernadores del PAN, que se ha presentado como la oposición en los temas medulares de gobierno, como la distribución de los recursos de la Federación, seguridad y manejo de pandemia.
En ese grupo existen gobiernos más radicales, conciliadores y otros que, simplemente cumplen como apoyo al partido que les dio la casaca para ganar la elección.
Señales
Las señales de Quintana Roo, en ese sentido, han sido ambiguas pero estratégicas. Por un lado, Carlos Joaquín se ha mantenido firme en la GOAN, tanto que presidió los últimos trabajos; y por otro lado, ha sido de los cuatro gobernadores que permanecerán en la CONAGO, Conferencia Nacional de Gobernadores, el organismo federativo que reúne a los estados para tratar temas conjuntos, y que tuvo días atrás bajas importantes de cinco gobernadores panistas, quienes ahora formaron la Alianza Federalista: Javier Corral (Chihuahua); Francisco García Cabeza de Vaca (Tamaulipas); José Rosas Aispuro (Durango); Martín Orozco (Aguascalientes); y Sinué Rodríguez (Guanajuato).
Vale recordar que la CONAGO fue contrapeso de los gobernadores durante la presidencia de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Y en este caso, Mauricio Vila de Yucatán, también decidió no romper relaciones ni dar portazo.
La decisión para Carlos Joaquín no estuvo fácil, dado que su permanencia en CONAGO, si bien abona a mantener con vida el enlace con el Presidente, por otro lado, marca una sana distancia con la GOAN.
Habrá que ver cómo se desarrollan ahora las agendas tanto de GOAN y CONAGO, porque de ello dependerá cómo trate la federación a Quintana Roo. De momento, vienen mil millones de pesos menos para el presupuesto del año que viene. Hay tiempo y el Gobernador deberá tener cintura para lograr más recursos y programas que generen empleo y fortalezcan el motor turístico.




















