Por Jaguar Negro
El extitular de la Secretaría de Desarrollo Territorial, Urbano y Sustentable (Sedetus), Armando Lara de Nigris, es todo un enigma desde que fue separado del cargo a finales de enero pasado.
Cuando parecía que ya se perfilaba como candidato: salía en todos los anuncios de obras federales, ya sea Tren Maya o el puente sobre laguna Nichupté, de golpe su carrera acabó de tajo sin que se sepa nada hasta la fecha.
Primeramente, circuló una versión que se incorporaría al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, sin embargo, ese trascendido fue diluyéndose confirme pasaron las semanas.
De Nigris había estado en Desarrollo Urbano desde su nombramiento en Cancún, durante la administración de Mara Lezama, quien lo ubicó en la importante cartera de Sedetus, una vez que asumió como gobernadora.
Otra de las versiones que circulan es que le fue encontrado un conflicto de intereses en su gestión, por lo que fue relevado de inmediato por José Alonso Ovando, quien ha trabajado también en las administraciones de Roberto Borge y Carlos Joaquín González.
Hasta ahora, el gobierno estatal no ha dado a conocer que exista algún procedimiento en su contra, pero lo cierto es que se suma a otros servidores que, por lo bajo y sin estridencias, han desaparecido de la orbita del gabinete.




















