Por Jaguar Negro
No caben dudas de que la actual legislatura ha sido de las más caras e improductivas del país, según el organismo IMCO, pero sobre todo, de las más disparatadas.
Además de intentar auto-prolongarse la posibilidad de permanecer en la legislatura hasta por 12 años, iniciativa que ya tenía alrededor de 20 adhesiones, el diputado Julio Efrén Montenegro Aguilar, MORENA, suplente de Alberto Batun, no tuvo mejor idea que ocupar su espacio y tiempo como diputado, que proponer, al calor del triunfo de Mara Lezama, que su nombre (el de la gobernadora electa) sea incluido en la pared de honor del Congreso del Estado y con letras duradas, así como lo están, entre otros, Cecilio Chi y María Uicab, esta última incluso cuestionada por algunos historiadores de Quintana Roo.
Al conocerse la noticia, no fueron pocos los que pensaron que se trataba de una famosa “fake news” y no dieron crédito a la ocurrencia que excede la lisonjería “in extremis” a la que están acostumbrados algunos como forma de “hacer política”.
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Cada vez faltan menos días para que acabe este congreso que no ha podido explicar las “ayudas sociales” ni mucho menos se ajustó el cinturón en “tiempos de pandemia”.
Son estos despropósitos los que hacen descreer de los políticos y políticas de baja preparación y mucha valentía para ocupar el dinero público en ocurrencias, de las más desopilantes que se hayan visto en el mundo moderno de Quintana Roo.




















