
Todos los reinados tienen un período de esplendor y otro de decadencia. La diputada Reyna Duran parece estar en la segunda fase, valga la comparación, esto; después del fallido motín para quedarse con la presidencia de la Junta de Coordinación Política, aliada con panistas que van por el mismo declive.
Nos cuentan desde las entrañas de MORENA, que el próximo lunes ingresará por oficialía de partes un documento al Congreso del Estado, en el que al menos un diputado (por ahora, se podrían sumar otros este fin de semana), expresarán de forma escrita su declinación a seguir apoyando a Duran como coordinadora de la bancada. Es que en pocas horas la legisladora mostró “las costuras de la pelota” y comenzó a experimentar la fiebre del poder, algo así como lo que sentía en buen Frodo cuando se ponía el anillo en la saga El Señor de los Anillos.
Un abogado consultado nos explica que el procedimiento penal para su cruzada: la usurpación de funciones, no es la manera adecuada, dado que además, ella misma apoyó al actual presidente de Jucopo con su firma y la de otros ocho diputados. Y por la vía partidista, tampoco tendría futuro su demanda en el intento de expulsar a Gasca, pues nunca pudo afiliarse, como tampoco Marybel Villegas, ya que el partido no tenía abierta la posibilidad cuando los ex priístas ingresaron como candidatos externos. Así, el fugaz Reynado se pierde en la bruma de las ansias de poder…



















