Ayer se realizaron en Quintana Roo las elecciones internas de Morena para elegir a 40 consejeros estatales, quienes deberán elegir a su líder estatal y nacional, cuyos cargos en el primer caso sólo existe como representación; y en el segundo, termina el mandato de Yeidckol Polevnsky.
De acuerdo con la demarcación de nuestro estado, son cuatro distritos donde serían elegidos 10 consejeros por cada uno. Pero sólo fueron electos 30: 15 hombres y 15 mujeres, dado que en la capital de estado la elección no pudo concretarse y se hará antes del 10 de noviembre.
Las fuentes de Morena desmienten que el escenario sea homogéneo, todo lo contario, quedaron todos los grupos representados y ninguno alcanza siquiera la mayoría simple. Este proceso deberá todavía transitar el campo de las impugnaciones, como las que se ciernen sobre las diputadas Reyna Duran y Fernanda Trejo, quienes son diputadas del Congreso Estatal y no podrían tener el doble cargo, según las denuncias. En el caso de Lourdes Cardona, de acuerdo con información publicada por La Opinión, podrá ser consejera dado que el Tribunal Electoral local le dio la razón en su momento y logró los votos.
Lo que sigue es que, una vez que sean electos los 40 representantes morenistas, éstos elijan a quien será el próximo líder del partido del presiente Andrés Manuel López Obrador. Quien ha quedado con mayores posibilidades hasta ahora es Mario Delgado, apoyado por Marcelo Ebrard, quien encabeza la Secretaría de Relaciones Exteriores. Otras de las suspirantes es Bertha Luján, más cercana al presiente, pero con escaso margen en las encuestas, elemento que también servirá para elegir al próximo líder.
Lo que se viene en las próximas semanas –incluso arrancan hoy- son las impugnaciones de los electos, cuya decisión final estará a cargo de Honor y Justicia de Morena. La elección de Morena, fiel a su estilo, ha sido el final abierto al que nos tiene acostumbrados el partido dominante.



















