Desde 1918, por decreto del entonces presidente Venustiano Carranza, cada 15 de mayo celebramos en México a los profesores de todos los niveles educativos, siendo además el festejo del sacerdote y pedagogo francés San Juan Bautista de La Salle, patrono de los educadores.

Muchas son las razones por las cuales algunos atienden al llamado de la profesión que forma a las demás profesiones, y en Grupo Pirámide les preguntamos las suyas a diferentes docentes universitarios, quienes además nos compartieron sus experiencias frente al aula.

Orlando Montalvo | 26 años como docente

“Evitas zonas de confort, generas la posibilidad de estar continuamente en el cambio”.

Su experiencia en el área de la fotografía, le ha abierto al profesor Orlando Montalvo las posibilidades de empapar a los jóvenes en la realidad fantástica que nos plantea el mundo de la imagen. Dice que detrás de cada fotografía hay toda una percepción que la mayoría de la gente no ve: lo científico, lo técnico y lo humano.

¿Cuál es su mayor satisfacción?
Ver crecer el entusiasmo cultural por las artes visuales. Por la herramienta fundamental, que es la foto, la imagen, la cámara y todo lo que lleva en sí. La experiencia de trabajar con jóvenes, lo primero es que te mantiene activo, cambiando, te evita zonas de confort, generas la posibilidad de estar continuamente en el cambio. Hace 13 años usábamos película fotográfica y hoy todo es digital, pero eso te mantiene vivo.

 

Evelia Millán | 11 años como docente

“Me da mucho gusto ver cuando los alumnos egresan, ver que son felices”.

Una variedad de asignaturas relacionadas con la economía y los negocios, son lo que respalda a la profesora Evelia Millán. Materias como Análisis del Desarrollo Regional y Multiculturalidad en los Negocios Internacionales la mantienen actualizada, no solamente en un aspecto académico, sino también en la retroalimentación que da la energía de los jóvenes.

¿Cuál es su mayor satisfacción?
Me da mucho gusto ver cuando los alumnos egresan, que son felices, que hacen cosas que les gustan. Muchas veces que las ideas que traían como estudiantes, luego las hacen realidad.

 

Abelardo Castillo | 15 años como docente

“Cada período escolar son diferentes experiencias porque son diferentes alumnos, diferentes personalidades”

A pesar de llevar tres lustros impartiendo diferentes asignaturas relacionadas con estrategias financieras, matemáticas y proyectos de inversión, Abelardo Castillo no conoce el tedio frente al aula, pues para él, cada período se abre una nueva posibilidad de enriquecer sus conocimientos al tiempo que mejora las habilidades de los estudiantes.

¿Cuál es su mayor satisfacción?
En general, la interacción con los estudiantes, vivir sus experiencias, sus comportamientos, de repente sus chascarrillos (risas), cada día, cada clase, es diferente.

 

Pilivet Aguiar | 9 años como docente

“Los veo llegar todos nerviosos preguntando qué color de pluma utilizar, y disfruto ver cuando ‘les caen los veintes’, eso les cambia la mirada”

Pilivet Aguiar es psicóloga, por eso disfruta tanto analizar los detalles, las miradas de los alumnos al entender un nuevo tema, conocer sus proyectos de vida y cómo los están realizando. Por eso, prefiere impartir clases al estudiantado de nuevo ingreso, además, porque las asignaturas que imparte, relacionadas con el autoconocimiento, la sexualidad y el trabajo en equipo, son fundamentales para su formación.

¿Cuál es su mayor satisfacción?
Me gusta que pregunten, que repelen, que cuestionen, porque me obliga a aprender más, pensar en buenos argumentos para responder. Tener que darles clases me hace repensar muchas cosas, la maestra que soy ahorita para nada es la misma de hace 9 años.

 

Virgilio López | 11 años como docente

“Más allá de cualquier remuneración, creo que el logro de ver que los estudiantes se sienten satisfechos, es lo mejor de esta profesión”.

La labor de Virgilio López va mucho más allá del trabajo frente al aula, pues su puesto en el área de Desarrollo Académico de la Universidad del Caribe le implica formar a sus pares. Capacitar a los docentes en temas administrativos y pedagógicos es todo un reto que él asume con gusto porque también le ayudan en su formación profesional.

¿Cuál es su mayor satisfacción?
Ver, al final de un período o proyecto, el logro que hacen los estudiantes. Por ejemplo, en redacción, al principio, al estudiante no se le ocurre nada que escribir, pero al terminar la asignatura, ver que ellos pueden y ese beneplácito que sienten cuando se dan cuenta de eso, es la semilla que uno siempre intenta dejar.

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