
«Me he desarrollado a lo largo de mi carrera como un dirigente sindical, progresista, promotor social, activista político. Casado con una gran mujer, Leticia… Fue la bendición de tener cuatro maravillosos hijos… quienes me han dado la fortaleza para avanzar siempre hacia delante y con las ganas de ser cada día una mejor persona dentro y fuera de mi hogar.
Me he desempeñado como diputado federal, diputado local del Congreso del Estado de Quintana Roo, regidor de Transporte y vialidad. Siempre defendiendo los derechos humanos, constitucionales de los trabajadores y sus familias, buscando siempre mejorar sus intereses económicos, sociales y culturales», así se definió Mario Machuca Sánchez (1964-2025) en una breve biografía que leyó el martes por la noche el obispo Pedro Pablo Elizondo durante la misa exequial en la Catedral de Cancún, en la supermanzana 33.
A las afueras, sobre la avenida Puertos, una fila de autos formados en batería; en frente estacionada, la patrulla municipal 5068 y otra más, en la calle Mazatlán, del Ejército Mexicano.
Misa extraordinaria
Normalmente, la última misa es a las 18 horas, pero en esta ocasión extraordinaria fue organizada a las 21 horas ante la ejecución de Machuca Sánchez, registrado el lunes pasado en la supermanzana 42 y a unos minutos de la Catedral. Ahí se dieron cita la familia, amigos, croquistas y políticos que llegaron para acompañar sus cenizas.
«Queridos hermanos, pues ahí está ese misterio y ese legado (de Mario Machuca). Y aquí estamos unidos en oración honrando su memoria y recogiendo su legado», dijo el Obispo. Y mientras transcurría la misa, comenzó a soplar el viento que tiró un arreglo floral y algunas cosas del altar, luego una intensa lluvia.
Alrededor del altar había varias coronas y arreglos de crisantemos, lirios, azucenas y nube, que son elegidas por su significado de pureza, paz y serenidad; además de su olor suave.
Cerca de las 22 horas, con un «viva Mario Machuca» y un largo aplauso terminó la misa. Para luego dar paso al pésame a la familia del dirigente croquista en Benito Juárez. El primero en acercarse a la familia fue el líder nacional del sindicato, Isaías González Cuevas y después, la gobernadora del estado, Mara Lezama.
Luego, se acercaron Martiniano Maldonado, muy cercano a Machuca; Martín de la Cruz, dirigente estatal de la CROC; René Sansores también afiliado al sindicato; el priísta, Enrique «Pollo» Alcocer; Aholibama Torres Bui; el Obispo al concluir la misa se retiró la sotana y fue a dar el pésame. Más atrás, estaban los priístas Candy Ayuso y su padre, José «Chel» Ayuso.
Y la fila de personas seguía, en espera de consolar a la viuda y familia.
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