Oscura certeza
Mi cuerpo se ha secado,
estoy curtida de sol flagelante,
de sequía, de desolación.
El dolor se arrastra, respira, perdura.
No quiero morir de ti,
ni de noche, ni de silencio,
pero la oscuridad es larga
y el mutismo se extiende ante mis ojos
como gusano que se enrosca y me ahoga los oídos.
Vigilia
Al caer la tarde
mortaja en mis ojos.
Los aullidos de los perros
ya no erizan la piel.
Las lágrimas descansan
en la almohada de una letanía.
La tierra cierne sus fauces sobre mi féretro.
Develamiento
La garganta guarda todo sonido
es arca cerrada,
pero la mano no tiembla
no se abstiene al teclear estas letras;
se convierte en verdugo
en delator
al darle forma a los símbolos albergados en la hoja,
sus articulaciones son garfios
desnudándome
al unísono chillido de un auto que le aúlla a la noche.
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