Agustín Serrano
TODA LA AUSENCIA GRIS
Seré una sombra triste sobre el fuego:
humo, silencio, polvo desolado,
y al norte de mi cuerpo desgarrado
renacerá la infancia con su juego.
Seré toda la ausencia gris, el ruego
de rosas marchitadas que tiritan;
seré lluvia nocturna donde agitan
las aves del silencio su plumaje;
fugaz otoño, errante en el paisaje
donde las sombras de la muerte habitan.
DIÁLOGO PARA LOS INCRÉDULOS
Jesús, dame una señal,
un evangelio sin dudas
donde la mano de Judas
no me traicione al final.
Arde la noche, el cristal
del Apocalipsis vuela;
el tiempo clava su espuela
en los ojos del vidente.
Jesús, nadie se arrepiente
del pecado. La gacela
de la noche se disfraza,
hay una cruz que vacila,
un arcángel que vigila
cada rincón de la casa.
Voy a morir en la escasa
soledad de mi inocencia;
el sol hace penitencia
en el altar del ocaso;
Jesús, peco en cada paso,
no soporto la obediencia.
Me detengo ante la puerta,
busco los peces, el pan;
pero veo que no están
donde los creí. Desierta
queda la calle. Despierta
mi sombra y a contraluz
escapo solo con tus
discípulos a la gloria.
Jesús, cámbiame la historia,
cédeme un puesto en tu cruz.
VISIONES DEL PEREGRINO
Estas vísperas son las de después.
Joaquín Sabina
Esta semana tiene veinte días
Esta tristeza un Tera de razones
Esta llovizna empapa corazones
Esta noticia es pobre en alegrías
Estos pasajes son de otras historias
Este boleto nunca tuvo avión
Estas palabras huelen a traición
Estos soldados morirán sin glorias
Este sinsonte perderá su trino
Esta arboleda puede ser fatal
Esta sombra cansada es el destino
Este abuelo que pasa es un chaval
Estos pasos no encontrarán camino
Este hombre sigue siendo un animal
Agustín Serrano (Velazco, Cuba, 1958). Entre sus libros se hallan Instantes en la memoria, Sitios de la voz, Confesiones del inocente, A corazón abierto y La extraña brevedad.


Gracias al poeta y amigo Agustín Labrada Aguilera y al suplemento literario Vértice por incluir mis textos en sus páginas.
Un abrazo, Agustín.