Juan Ramón Jiménez

MURO CON ROSA

Sin ti ¿qué seré yo? Tapia sin rosa,

¿qué es la primavera? ¡Ardiente, duro

amor; arraiga, firme, en este muro

de mi carne comida y ruinosa!

 

Nutriré tu fragancia misteriosa

con el raudal de mi recuerdo oscuro

y mi última sangre será el puro

primer color de tu ascensión gloriosa.

 

¡Sí, ven a mí, agarra y desordena

la profesión ingenua

de tus ramas

por la negra oquedad de mis dolores!

 

Y que al citarme abril, en la cadena

me encuentre preso de sus verdes llamas

todo cubierto de tus frescas flores.

MADRE

Te digo al llegar, madre,

que tú eres como el mar; que aunque las olas

de tus años se cambien y te muden,

siempre es igual tu sitio

al paso de mi alma.

 

No es preciso medida

ni cálculo para el conocimiento

de ese cielo de tu alma;

el color, hora eterna,

la luz de tu poniente,

te señalan, ¡oh madre! entre las olas

conocida y eterna su mudanza.

UNIVERSO

Tu cuerpo: celos del cielo.

Mi alma: celos del mar.

–Piensa mi alma otro cielo.

Tu cuerpo sueña otro mar–.

Juan Ramón Jiménez (Moguer, España, 1881-San Juan, Puerto Rico, 1958). Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1956 por el conjunto de su obra, entre la que destacan los libros Unidad, Sucesión, Hojas sueltas, Cántico, Romance de Coral Gables

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