Activistas solicitaron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y demás autoridades competentes en materia de vida silvestre poner fin al cautiverio de delfines en México, al advertir que se trata de un problema sistémico que afecta a cientos de ejemplares.
La petición, impulsada en la plataforma Change.org por Fabián Pinto, acumula hasta ahora 18 mil 28 firmas y surgió a partir de las denuncias sobre las condiciones de los seis delfines que permanecen en el hotel Hyatt Ziva Cancún.
De acuerdo con los promoventes, la investigación realizada durante más de un año permitió identificar que el caso del hotel no es aislado.
Actualmente monitorean de manera constante 13 delfinarios que mantienen mamíferos marinos en Quintana Roo, entidad que concentra una parte importante de las instalaciones dedicadas a esta actividad.
Los activistas estiman que al menos 270 delfines permanecen actualmente en cautiverio en México, destinados principalmente a actividades comerciales y dependientes completamente de las personas encargadas de su cuidado.
Señalan que, mientras en libertad estos animales recorren decenas de kilómetros diariamente, viven en grupos familiares complejos y establecen relaciones sociales de largo plazo, en cautiverio permanecen confinados y sin posibilidad de desarrollar su comportamiento natural.
Caso Ventura Park, emblemático
Uno de los casos que, según la organización, evidencia las condiciones que enfrentan estos animales es el de Ventura Park, en Punta Nizuc, Cancún, porque nueve delfines continúan confinados pese al cierre del parque y del delfinario que opera la empresa The Dolphin Company.
Los activistas documentaron durante más de 16 horas la rutina de los ejemplares y reportaron que tienen entre 13 y 38 años de edad. Entre las condiciones observadas mencionaron enfermedades oculares graves, distintos grados de discapacidad visual y el caso de un delfín con cáncer avanzado con metástasis.
También denunciaron que los animales permanecen entre 18 y 20 horas sin recibir alimento, situación que consideran especialmente grave debido a que en cautiverio no tienen posibilidad de buscar comida por sí mismos y dependen completamente de sus cuidadores.
El caso de Ventura Park se suma a las denuncias que organizaciones ambientalistas han realizado en Quintana Roo sobre la situación de los delfines que permanecen bajo resguardo tras el cierre de instalaciones.
Ley con vacíos
Los promoventes de la petición también cuestionaron los alcances de la reforma a la Ley General de Vida Silvestre aprobada en 2025, al considerar que mantiene vacíos e imprecisiones que dificultan su aplicación efectiva.
Advirtieron que, mientras esas disposiciones no sean corregidas y aplicadas plenamente, la situación de los delfines que permanecen en cautiverio no cambiará.
Por ello, solicitaron a Semarnat, Profepa y las demás autoridades garantizar la aplicación efectiva de la legislación, transparentar el estado de salud y el futuro de todos los delfines en cautiverio y establecer evaluaciones y seguimiento a cargo de médicos veterinarios especialistas en mamíferos marinos independientes de la industria y del gobierno.
Asimismo, plantearon que los ejemplares que actualmente se encuentran en cautiverio sean considerados la última generación destinada a este sistema.
Sobre el futuro de los animales que ya están en cautiverio, señalaron que las alternativas deberán determinarse de manera individual y con base en evaluaciones de especialistas independientes.
En algunos casos, agregaron, los santuarios marinos podrían representar una opción, aunque reconocieron que no serían suficientes por sí solos para atender a los más de 270 delfines que permanecen en instalaciones de este tipo en el país.
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