Ayer arrancaron las campañas rumbo a la gubernatura y claramente será entre dos: Mara Lezama, de Juntos Haremos Historia y Laura Fernández Piña, del PAN-PRD.

Por Luciano Núñez
Hasta hace muy pocos años era impensado que el PRI perdiera una elección. Mucho más osado era pensar que una mujer tomara las riendas del Estado. Esos axiomas de la vieja política en Quintana Roo han caído y, sin dudas, una mujer gobernará Quintana Roo.
Más allá de los ánimos individuales, está claro que la elección tiene dos protagonistas muy claras, algo que quedó en evidencia en el arranque de campaña: Mara Lezama, de Juntos Haremos Historia, y Laura Fernández Piña, PAN-PRD, quienes hasta hace poco caminaron juntas en campaña, hoy, están en caminos diferentes: “así es de pragmática la política”.
Si analizamos un poco el perfil de arranque de campaña, como manda el manual, ambas han optado por el contraste y ambas eligieron comenzar la campaña en la capital del Estado, Chetumal. Una táctica elemental de guerra dice que Chetumal es ganar “el terreno más alto”: donde un voto es razonado puede imponer a un gobernador, como lo hizo con Carlos Joaquín en 2016.
AMLO sobrevolará las campañas

Mara tomó el toro por los cuernos y, en la parte medular de su discurso, tocó fibras que nada gustaron al “gobierno del cambio”, supuesto aliado de Morena. No ahorró críticas a la deuda del Estado, que viene de al menos tres administraciones anteriores, y usó la metáfora de la grieta para decir que la va a encontrar y cerrar para que deje de escaparse por ahí el dinero público. Una buena elipsis que antecedió al párrafo más álgido: “Vamos a acabar con la obra pública para los amigos, con la costumbre de los familiares del poder merodeando las oficinas que manejan licitaciones y dineros públicos. Barreremos la corrupción de arriba hacia abajo”, con un clásico estilo 4T y una frase acuñada por su jefe de campaña: AMLO, quien estratégicamente decidió dar nota en Quintana Roo horas antes del arranque de campaña. Es más, adelantó que estará sobrevolando de aquí a diciembre los tramos del Tren Maya, obra emblemática para el Sureste, donde hay dos estados en proceso de selección de Ejecutivo.
Lo demás forma parte de las ceremonias clásicas de los eventos: los saludos, las banderas y las arengas. Sin embargo, Mara eligió que su familia forme parte del escenario y le aporte un plus de empatía y color.
Formatos distintos

Fernández Piña eligió como blanco de su discurso a la candidata que lleva la delantera, Mara y al Partido Verde, con el que ella misma abanderó su primer y segundo gobierno municipal. No ahorró críticas a los gobiernos de Benito Juárez, Cozumel y el mismo Othón P. Blanco y llamó a impedir que lleguen a seguir improvisando.
“Hay dos opciones: una es decidir para mejorarlo en serio (a Quintana Roo) o la otra es dejar que personas improvisadas les arrebaten lo que con tanto trabajo y esfuerzo han construido, como son los casos de lo que se vive en Cozumel, Benito Juárez, Othón P. Blanco entre otros municipios”; dijo. Y aclaró que no tiene quién la mande. “Soy ajena a los intereses de quienes vienen de fuera a dar instrucciones, que ven a nuestro estado como una mina de oro y quieren a toda costa el poder para servirse. Estoy libre de ataduras”, arremetió.
Dos mujeres valientes
Mara y Laura representan a dos mujeres valientes que han asumido el peso que la historia ha puesto sobre sus hombros, cada quien a su estilo. Tienen formas muy diferentes de hacer política: mientras Mara representa un nuevo modo, muy dinámico que ha tardado en entenderse; Laura abreva de los canales más tradicionales. Eso mismo se trasuntó ayer en los formatos de eventos: el de Mara duró poco más de media hora y sólo habló el representante del partido unos minutos; y el de Laura se extendió por más de una hora, con la intervención excesiva de la diputada Cecilia Patrón Laviada y Jesús Zambrano, que le bajó la energía a su evento. Sin embargo, supo Laura remontarlo y lanzar un mensaje, como se dijo, bajo el manto seguro de la tradición.
Mara optó por un mensaje más moderno: netamente político y de semblanza al estilo norteamericano, mientras Laura fue por el contraste y las propuestas medulares de su campaña.
Con dos mujeres al frente de las campañas lo que se espera es altura, argumentos y no lodo y ataques, como hemos visto en las campañas anteriores, que no dejaron miembro de la familia sin manchar, en contra de las buenas prácticas políticas.
Los números dicen que las separan entre 10 y 20 puntos de diferencia, a favor de Mara, y por ello, será blanco del resto de los candidatos, que seguramente, deberán medir hasta dónde se puede intentar bajarle un punto, sin generar una distancia con quien, hasta hoy, es gobernadora de Quintana Roo, cuya carrera ha sido todo un fenómeno político: en 4 años logró ganar dos veces Cancún y podría ser la primera cancunense en gobernar Quintana Roo; la primera mujer en tomar las riendas del estado. Pero en política, se sabe, nunca está nada dicho.
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* Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado de géneros periodísticos en La Salle, Cancún.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven y Tan Lejos y Otra Vez en Casa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
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