Por Jaguar Negro
Días atrás, el diputado presidente de la Junta de Coordinación Política, Jucopo, Gustavo Miranda, se preguntó ¿qué pasaría con las comisiones que dejaba Alberto Batun?, que ahora es diputado federal.
Nada menos que la presidencia de la comisión de Asuntos Municipales y la vocalía de la Comisión de Hacienda.
Dicen los que saben, que le exigió al diputado saliente le “heredara”, así como se escucha, como si de placas de taxi se tratara, las comisiones en cuestión.
Al parecer, hubo acuerdo, o eso al menos comentó Miranda al presidente de la Permanente, Hernán Villatoro, para que incluyera en el orden del día, en el último punto, el cambio en las comisiones aludidas.
Todo esto, con la complacencia o la inocencia, de la panista Kira Iris San, ahora coordinadora del PAN en el Congreso.
El asunto es que la noticia corrió como reguero de pólvora en la bancada de Morena que, obviamente, alegó que las comisiones son espacios del partido, no un bien patrimonial que se podría transferir.
No menos enojo causó al suplente de Batun, Julio Efrén Montenegro, el más afectado del entuerto.
Finalmente, le aseguran a este columna que no habrá quorum para tal movimiento, y los sueños de Miranda de seguir donde se cuecen las habas, se va quedando trunco, que era salir de la comisión de Asuntos Sin Importancia, para pasar al centro de la palestra.
Ahora el dilema en el Congreso de Quintana Roo será quién se quedará con la presidencia de la Jucopo, que es la mini Gran Comisión que varios anhelan.
Significa nada más y nada menos que la salida del gobierno, y donde el Ejecutivo necesitará de un aliado con tablas para soportar la marea que supone cerrar un ciclo




















