Ante las deudas contraídas en las tres últimas administraciones estatales, la reducción de recursos federales y los pronósticos de un menor crecimiento para 2020, limitaban el margen de operación del Gobierno del Estado, por lo que la única salida era refinanciar la deuda pública, señaló Mario Rivero Leal, integrante de la organización Quintana Roo Plural.
Precisó que al finalizar la administración de Joaquín Hendricks, la deuda contraída fue de mil 500 millones; luego, al concluir su mandato Félix González Canto, la deuda pública adquirida subió a 10 mil 500 millones de pesos; y en 2015, con Roberto Borge Ángulo, la deuda continuó subiendo, ahora a 22 mil millones de pesos, cifras reportadas por la Auditoría Superior de la Federación.
“Fue exponencial el incremento, de mil 500 mdp a más de 10 mil de pesos con Félix González y de 22 mil millones con Borge; esas cifras dejaron al estado en quiebra técnica, no hay mucho margen, por eso, hay que cuidar las finanzas y permitir movilidad, esto habla bien del gobernador”, señaló Rivero Leal.
El martes pasado, el Congreso del Estado, de mayoría morenista, aprobó con 22 votos a favor y tres en contra la reestructuración de la deuda pública de largo plazo de Quintana Roo. De esta manera, la Secretaría de Finanzas y Planeación podrá contratar por un plazo de 25 años “uno o varios financiamientos hasta por 19 mil 21 millones 376 mil 697 pesos, para refinanciar y/o reestructurar la deuda pública directa del estado que se encuentra vigente con las instituciones de crédito”.
El expanista agregó que la nueva administración federal que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador realizó un recorte a las participaciones federales que envía a estados y municipios; aunado a que ya no hay excedentes por la venta de petróleo; esto ha generado que existan pocos recursos para realizar obras como introducción de agua potable, o de energía eléctrica, entre otros servicios.
Y la reestructura permite pagar los intereses y diferir algunos años el pago a capital, lo que significa un “respiro”, es decir, le permite contar con recursos para hacer frente a los años que están por venir y que son complicados porque no se prevé crecimiento económico a nivel nacional e internacional.



















