Sin explicar los motivos de su decisión ni establecer una fecha precisa, Santander anunció el próximo cierre de su sucursal bancaria en Tulum, dejando a sus cuentahabientes ante la necesidad de trasladarse hasta Playa del Carmen para realizar trámites presenciales, una medida que representaría gastos adicionales, pérdida de tiempo y complicaciones para trabajadores, comerciantes y adultos mayores.

La noticia comenzó a difundirse mediante una lona colocada en las instalaciones del banco, donde únicamente se informa sobre el próximo cierre y se indica que los servicios serán canalizados a la sucursal 0825 Playacar Riviera Maya, ubicada en el municipio vecino. Sin embargo, el aviso omite detalles fundamentales sobre cuándo dejará de funcionar la oficina y cuáles serán las alternativas para los usuarios.

Lo que llama la atención es el hermetismo de la institución financiera. Al solicitar información directamente a la gerente de la sucursal, esta se negó a proporcionar declaraciones sobre las razones del cierre, dejando sin respuesta las interrogantes sobre una decisión que impactará a quienes dependen de los servicios bancarios presenciales.

La salida de Santander también abre cuestionamientos sobre el panorama económico de Tulum, municipio que atraviesa dificultades en su actividad turística y comercial. No obstante, hasta ahora se desconoce si la determinación obedece a una reducción de operaciones, una estrategia interna de la institución o factores relacionados con la economía local.

Para los clientes, las consecuencias podrían sentirse directamente en sus bolsillos. Una aclaración bancaria, la entrega de documentos o cualquier trámite que requiera atención en ventanilla significaría viajar a Playa del Carmen, pagar transporte y destinar varias horas a una gestión que anteriormente podían resolver sin salir de Tulum.

El problema podría agravarse para habitantes de comunidades rurales, adultos mayores y personas que no utilizan plataformas digitales. También surgirían complicaciones para pequeños comerciantes que necesitan realizar operaciones bancarias frecuentes, mientras permanece la incertidumbre sobre el funcionamiento de los cajeros automáticos.

Por ahora, Santander anuncia su salida de Tulum, pero guarda silencio sobre las causas y las condiciones del cierre. Mientras la institución no ofrece explicaciones, serán sus propios clientes quienes enfrentarán las consecuencias de perder una opción de atención bancaria presencial en el municipio. Con información de Diario Cambio 22.

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