Un recorrido por Buenos Aires para degustar lo mejor de la comida peruana.
Por Diego Jemio
El mapa de la gastronomía en Buenos Aires es variado. Y dentro de ese mundo la comida peruana, con sus múltiples fusiones, ocupa un lugar importante. Una encuesta realizada recientemente indicaba que es la segunda ciudad del mundo con más restaurantes peruanos, después de -por supuesto- Lima.
Los hay criollos, con fusión japonesa y china. Algunos más elegantes. Y otros populares, donde van a comer las familias peruanas que viven en Buenos Aires. Acá va una selección de tres buenos restaurantes para vivir la cultura peruana en la capital argentina.
Páru

Si hay algo que hizo bien la cocina peruana es hermanarse con Japón. Y formar una de las fusiones más interesantes de tapas, tiraditos, ceviches y platos al grill. Con un ambiente elegante y austero -sus locales son silenciosos, algo que se agradece- y carta renovada, Páru es una excelente opción en varios puntos de la ciudad y de la provincia de Buenos Aires: Recoleta, Belgrano y Nordelta. El mix de mariscos a la parrilla en leche de tigre al maíz morado y tamarindo es uno de los puntos altos de la nueva carta. El niguiri chimiki es quizás el plato que mejor representa esa mezcla volcánica de lo mejor de Perú y de Japón, dos gastronomías que dan que hablar en el mundo. Es un pescado blanco flambeado con chimi nipón y quinoa roja crocante; en general, las preparaciones son con lenguado, lisa y besugo. La carta se completa con crocantes y tapas y con postres clásicos de la cocina peruana: suspiro limeño y un cheese cake limeño con lima, menta y jengibre.
Quechua
El desafío de este restaurante no fue menor: instalarse en el Abasto, el corazón del barrio más peruano de Buenos Aires, con una propuesta que busca ser diferenciadora de las clásicas de la zona, que ofrecen el pollo broster y algunas opciones más. Y lo fue logrando a lo largo de más de un lustro en la zona. El nombre ya marca un rumbo: platos peruanos con mucha identidad de la mano de Julio Marín, un chef peruano de larga experiencia y con paso por Rosa Náutica. Los ceviches y tiraditos son sabrosos; la parrillada de mariscos tiene sazón y hay un guiño a los visitantes populares, con su propuesta “levanta muertos”. Para tener en cuenta a la hora de ordenar: el chef ganó el primer puesto en un concurso organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por su “Ceviche a la piedra”.
Kamay Lounge

En Buenos Aires, el barrio de Retiro no es un spot famoso por los restaurantes peruanos. La llegada de Kamay -que en lengua quechua significa “crear”- viene de la mano de Raúl Zorrilla Porta, un chef con recorrido por excelentes restaurantes peruanos, como Olaya y Sipan. Además, tiene un camino en lugares de Uruguay, Paraguay y los Estados Unidos.
Inaugurado en 2022, ofrece un espacio acogedor, con un mural que reúne elementos de la cocina oriental y peruana: rodajas de lima, ají y piezas de sushi. Con lugar sólo para unos 30 comensales, uno de los clásicos es el ceviche tradicional bien picante, con leche de tigre, maíz cancha y chicharrones crocantes de pescado. Otra opción es el seco de costillar con Tacu Tacu (mezcla crocante de frijol canario y arroz con costillar en salsa a base de cerveza negra, chicha de jora, ají amarillo y cilantro, coronado con salsa criolla).
Hay una originalidad en la carta de tragos, que va más allá del pisco sour e incorpora ingredientes no tan frecuente, como la remolacha. Lo mismo con los postres, con los clásicos de la repostería peruana, pero con una búsqueda de originalidad que siempre se agradece.
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Diego Jemio es periodista, docente y podcaster. Trabajó en los diarios El Siglo y La Gaceta de Tucumán. Actualmente, colabora en Clarín, Todo Teatro, BBC y otros medios de Argentina y el exterior. Participó del libro “Crónicas de acá, primera antología de periodismo narrativo de Tucumán”. Dicta talleres de escritura, producción de podcast y literatura epistolar. Es cocreador de los podcasts de viajes Bitácora y de cartas Epistolar.

