Por Sinae Dasein
Gonzaleas el calambre de qedeshística obsesión
por esos fiambres que lebutan
sobre el caldo saporífero que mamas
de las piedras del Neckar
esa succión de rendijas lodacientas
que el seso tuyo
esgrime como la dorada muela del juicio
de la torrecilla descumbrada de Tubinga
la pastoral de pastores pastoreados
la nadeante gestadora de tinieblas
(tú no eres el arquero —Das Andere— la piedra avismática
del Otro que piensa)
tu re-
lampazo
a medias calcinado
a medias fundido
se retuerce de fisuras al gimotear por tu cuerpo
sin/lumbro
con sus heces de habitar pneumático
-que incrustadas llevas al talón-
del cosedor de cereales Serestiales
tan Rojas como la loca polea que te arrastra
hacia el templo
hacia el amaestrado tubérculo que exuda
el caparazón hímnico de la Selva negra:
(el humo tiene su lectura
sin enigma
un coagulo que desde el génesis
viene rodando entre cadáveres)
esperma es a-
sombro
Dislócate de ti
de la piedra parnasal que olisquea el rastro
oda/lisco de tus patriarcas
Llevas el hedor
como una cháchara de osaurios
que in/sectean dentro de tu médula de arena
tu rito de arena
Dis/
loca ¿oyes?
su páramo gramatical:
piensa en ese otro mordisco
que la marea arrastra
hacia las cámaras arteriales
un hábito que traslada su rojez
hacia el espacio de la lengua
Días sin sombra
animal sin sueño ni reposo
días ascéticos
zumbidos de blancura e higiene mental
metales sin mella
tan puros como el gérmen
que corroe la muerte
tiempo sin aroma
ni espacio
hueco mascarón que rompe
la sintaxis de la noche
¿qué hay entre paréntesis?
desnudez sin sujeto
forma puntual o fragmentada
vacía y resplandecente
como una fotografía del Sahara
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¿Dónde se puede leer su primer libro?
Le haremos llegar la pregunta al autor para que podamos ayudarte a conseguir su obra. Gracias por tu interés.