La estrategia de competir sin el PRI rumbo a las elecciones de 2027 comienza a resquebrajarse dentro del PAN. A menos de un año de que el dirigente nacional, Jorge Romero, decretara el fin de las coaliciones con el tricolor, liderazgos estatales han intensificado la presión para que el partido reconsidere esa postura.
La inconformidad proviene de entidades clave como Nuevo León, Sonora, Zacatecas y Chihuahua, donde dirigentes locales sostienen que Acción Nacional difícilmente podrá disputar las gubernaturas en solitario frente a Morena y, en algunos casos, Movimiento Ciudadano.
Aunque la dirigencia nacional había defendido el rompimiento con el PRI tras considerar que la alianza presidencial de 2024 diluyó la identidad panista, el discurso ha comenzado a cambiar. En días recientes, Romero dejó abierta la posibilidad de acuerdos locales al afirmar que «en el PAN vamos por triunfos, no por derrotas».
La presión tiene respaldo en experiencias recientes. En Coahuila, donde el PRI y el PAN gobernaban en coalición, la ruptura derivó en un fuerte retroceso electoral para los panistas, que apenas alcanzaron el 2.1% de la votación en los comicios locales y perdieron representación legislativa.
Ese antecedente ha fortalecido la postura de los liderazgos estatales, que ya impulsan perfiles con posibilidades de encabezar alianzas opositoras.
En Nuevo León, el nombre del priista Adrián de la Garza gana fuerza como eventual candidato de una coalición; en Sonora, Antonio Astiazarán insiste en que «ni el PAN ni el PRI pueden solos»; mientras que en Chihuahua, tanto el alcalde Marco Bonilla como la gobernadora Maru Campos consideran indispensable construir un frente amplio para conservar el estado.
Del lado del PRI, Alejandro Moreno ha reiterado su disposición para reconstruir una alianza opositora, incluso con miras a la elección de diputados federales.
Con 17 gubernaturas en disputa en 2027, las negociaciones comienzan a tomar forma desde los estados, donde la lógica electoral parece imponerse sobre las definiciones que, hace apenas unos meses, parecían inamovibles en la dirigencia nacional del PAN. Con información de El País.
