La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización de impacto ambiental al proyecto de mejoramiento de playa frente al hotel Marina El Cid y el Lote 1, en Puerto Morelos, promovido por Inmobiliaria Marítima Dolores.
La negativa está contenida en la resolución administrativa SRA/DGIRA/DG-06912-26, emitida tras casi cuatro años de evaluación del expediente 23QR2022T0057.
En el documento, la autoridad determina negar el permiso con base en el artículo 35 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, por contravenir disposiciones jurídicas aplicables.
El proyecto “Mejoramiento de la playa Hotel El Cid y Lote 1” pretendía recuperar la playa frente al hotel Marina El Cid Spa & Beach Resort, con 570 metros de frente, y frente al Lote 1, casa de visitas con 190 metros, ambos en Puerto Morelos. La obra se ubicaba en zona federal marítimo terrestre y área marina adyacente, y consideraba como banco de arena una amplia zona de 523 mil metros cuadrados frente al predio, que incluye incluso el canal de navegación del muelle fiscal de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo.
Lo que buscaban era disponer y reubicar 20 mil metros cúbicos de arena dragada con bomba de succión —18 mil para rellenar zonas erosionadas y 2 mil para rellenar geotubos—, habilitar una tarquina o depósito temporal de más de 15 mil metros cuadrados en playa para secar el material, rehabilitar la duna con tubos de geotextil y revegetación nativa, colocar entre 10 y 13 atenuadores de oleaje paralelos a la costa, reubicar roca suelta, reparar tres espigones existentes, hincar postes para hamacas y crear un área de 7 mil metros cuadrados de apoyo a arrecifes artificiales con dos plataformas flotantes. La superficie neta a intervenir era de 41 mil 305 metros cuadrados frente al hotel y 4 mil 370 metros cuadrados frente al Lote 1.
La dependencia encontró tres razones centrales; primero, la empresa inició obras sin tener el permiso. Con imágenes satelitales de Google Earth de abril de 2026 y su propio Sistema de Información Geográfica, la Dirección documentó que ya había construcción de atenuadores de oleaje continuos en el mar, cuando el sitio debía estar sin intervención hasta obtener la autorización. Eso rompe el principio preventivo de la evaluación ambiental.
Tampoco acreditó que en la zona de extracción de arena no hubiera pastos marinos. La empresa dijo que solo había parches aislados de Syringodium filiforme y Thalassia testudinum, dos especies catalogadas como amenazada y sujeta a protección especial en la Norma Oficial Mexicana 059. Pero no presentó video transectos ni muestreos suficientes, y la autoridad tiene cartografía de 2018 que reporta comunidades de pastos en ese polígono. El dragado afectaría directamente a esas especies.
Tercero, los atenuadores continuos frente a la playa bloquean el acceso de tortugas marinas a una zona de anidación. La Dirección General de Vida Silvestre advirtió que no había medidas para prevenir o mitigar impactos sobre tortugas y mangle, especies en riesgo.
Con la negativa, la dependencia cierra el expediente como asunto concluido y apercibe a la empresa que no puede realizar ninguna obra, operación ni mantenimiento del proyecto. Si continúa, será acreedora a sanciones y se dará vista a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, que ya fue notificada para hacer inspecciones. Con información de Novedades Quintana Roo.
