
A la redacción de PEEA llegó un análisis de uno de los más connotados candidatos independientes.
Te puede interesar: Acusa Morena a panistas de desinformar sobre la puesta en marcha de la zona libre de Chetumal
El origen del estudio
Antes que nada comencemos por el origen del trabajo.
El candidato de marras creyó tener buenos números a raíz de las charlas de café y círculos familiares; eso lo motivó a pagar un estudio a una empresa regiomontana para medir las posibilidades reales para el proceso 2021.
Posibilidades nulas
La respuesta que le llevó tres meses fue la siguiente:
Las posibilidades de un independiente de ganar en OPB son técnicamente nulas. Primero que, en el caso de que vayan varios candidatos (el proceso para registrar firmas es caro, es presencial y engorroso), el voto entre los mismos independientes se pulveriza, es decir, favorecen a los partidos establecidos.
El otro aspecto a analizar de la empresa fue las posibilidades de ir por un partido; o el bloque del PAN-PRD; o en el caso de que se concrete el famoso PRIAN o BOAs, como las calificó AMLO.
PRIAN genera amplio rechazo
La medición arrojó que el PAN-PRD quedaría en segundo lugar (bastante lejos), aún con la caída de Morena a raíz del más que flojo gobierno de Otoniel Segovia.
Pero lo más revelador del estudio (sobre un universo de 1800 personas) es que el panorama se pone peor para la alianza PRIAN; al parecer la fórmula no abona al plan coalicionista y genera un amplio rechazo, como el agua y el aceite cuando se intentan mezclar.
El rendimiento es peor para el PRIAN con la ausencia de candidatos, salvo el terreno ganado por el priísta Angel Rivero Palomo.
Tercero cómodo
Los números lapidariamente dicen que el PRI sería un cómodo tercero, aún por debajo de Movimiento Ciudadano que registra un ascenso.
Así, los sueños de muchos van quedando lejos…bien lejos del terreno ganado por Morena.
PEEA anterior….
Pájaros en el Alambre | Festejos en Quintana Roo por el triunfo de Mario Delgado