El Aeropuerto Internacional de Cancún reportó ayer 289 operaciones entre llegadas y salidas, la cifra más baja en lo que va del año. Con ello marca el punto más crítico de la racha a la baja y con una crisis que viene desde el inicio del verano.
Desde la pandemia las operaciones aéreas se mantienen, y no había bajado de la barrera de los 300 vuelos diarios. La semana pasada contó con 302 operaciones, sin embargo, la jornada de ayer confirma la profundización de la caída. De acuerdo con el historial de Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur), la racha por debajo de las 400 operaciones nunca había sido tan prolongada ni tan baja.
El último día con más de 500 operaciones fue el 9 de agosto, con 510 vuelos. A partir de ahí la terminal no volvió a superar ese umbral. El 20 de agosto se rompió la barrera de las 400 operaciones con 391 vuelos, y desde entonces se ha mantenido por debajo. El 26 de agosto bajó a 380, el 27 a 387, el 2 de septiembre a 385, el 3 de septiembre a 341, que hasta entonces era la cifra más baja del año, y el 8 de septiembre a 385 y el 9 a 357.
La caída en operaciones coincide con el desplome del tráfico de pasajeros reportado por Asur. En agosto de 2026, Cancún movilizó 2 millones 108 mil 534 pasajeros, 9.3 por ciento menos que en agosto de 2025. El golpe mayor fue en el mercado internacional, con una contracción de 15 por ciento, al pasar de un millón 402 mil 782 a un millón 192 mil 427 pasajeros.
En el acumulado de enero a agosto, la terminal suma 19 millones 275 mil 570 pasajeros, 5.7 por ciento menos que en el mismo periodo del año pasado, con una pérdida acumulada de 845 mil 714 pasajeros internacionales, según el análisis del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sustentable (Starc), de la Universidad Anáhuac Cancún.
De acuerdo con el director del aeropuerto, Carlos Trueba Coll, y con la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, la contracción obedece a una combinación de factores: la quiebra de Spirit Airlines, el reacomodo de flotas por el Mundial de fútbol, el alza en el costo de la turbosina, operativos migratorios en Estados Unidos y una menor demanda desde el mercado estadounidense, que es el más relevante para Cancún. Con información de Novedades Quintana Roo.
