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    Naderías totales | El reparto del poder en Morena y el top 5 del gabinete de Quintana Roo

    Rumbo a la gubernatura en la recta final están: Eugenio “Gino” Segura, senador de la república; Rafael Marín Mollinedo, titular de Aduanas de México; Ana Paty Peralta, alcaldesa de Benito Juárez y Estefanía Mercado, alcaldesa de Playa del Carmen.

    Con una oposición más que nula: acomodaticia y controlada, a Morena y aliados no les queda más que acomodar el rompecabezas del poder para seguir gobernando el Estado y la totalidad de los municipios.

    Cinco activos del gobierno de Mara Lezama, más un bonus track.

     

     

     

    Luciano Núñez

    Si en los tiempos de la “Dictadura perfecta” (del PRI) la dificultad estribaba en la milimétrica división del poder (para que todos, incluida la oposición estuvieran dentro), durante la supremacía de Morena y aliados la manera de entretejer el poder sigue siendo un tema central.

    Partiendo desde el hecho de que la opción ha desaparecido del mapa, salvo en algunos estados, la circunstancia actual revela que el panorama es desalentador para los aliados opositores, tanto en ámbito nacional y, peor aún en Quintana Roo.

    Para citar un ejemplo evidente, la (que debiera ser) principal opositora, la líder del PAN, Reyna Tamayo, actúa como la primera morenista del Estado, desde que era regidora y votaba en sintonía con los guindas, hasta su arribo al Congreso del Estado, donde no se ha pronunciado ni ha hecho un sólo gesto como líder del principal partido opositor.

    Menos aún el diezmado PRI, que mantiene un perfil de “stand by”, mientras el barco sigue cayéndose a pedazos. José Luis Pech lo ha intentado desde Movimiento Ciudadano, pero su reciente pasado moreno y la amplísima antipatía que genera en todo el mapa, no abonan a su prédica ni a su construcción. Jorge Portilla Mánica y Lidia Rojas deberán pensar qué será de ellos y su futuro político si Pech sigue controlando los hilos de MC. Y lo peor no se había visto hasta que apareció el nuevo partido, Somos México: un rejunte de “fusiles quemados” (por no decir impresentables tras su paso por la administración y la representación), cuyo pronóstico es el ridículo electoral del milenio en las próximas elecciones.
    Bajo este panorama, lo que sigue en Morena es el reparto del poder, incluido desde luego los espacios para sus aliados opositores: sí, llámese Reyna y amigos.

    Candidateables

    Por ahora el principal escollo es lograr una candidatura tersa para la sucesión de la gubernatura en 2027, en la que están en la recta final Eugenio “Gino” Segura, senador de la república; Rafael Marín Mollinedo, titular de Aduanas de México; Ana Paty Peralta, alcaldesa de Cancún y Estefanía Mercado, alcaldesa de Playa del Carmen. En primera instancia, todos esos cuatro grupos troncales deberán alcanzar parte del poder, aunque en el argot político suele decirse que, en los hechos, todos están ya bastante bien pagados. Es decir, todos tienen ahora mismo parte del poder. En segundo término estarán las alcaldías que corresponderán a condiciones como género, alta o baja combatividad de partidos, alianzas y grupos políticos, que deberán tenerse en cuenta para lograr el nuevo panorama municipal.

    Una de las voces protagónicas de esta contienda que viene, aseguró a esta columna que, en términos reales, el lienzo alcanza para todos y todas. En ese sentido, no existe en Quintana Roo (al menos por ahora) una pugna abierta y mucho menos sanguinaria, como sí se vio en el pasado proceso en otros estados. Como líder política, Mara Lezama, ha logrado una estabilidad que merece ser analizada. ¿Cómo lo ha logrado? Integrando, sumando, conciliando y también con firmeza.

    En el ámbito nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum le ha confiado a Pablo Gómez (que salió de la UIF, Unidad de Inteligencia financiera) desarrollar una nueva reforma electoral. Esto impactará de lleno, si es que hay acuerdos, principalmente en las candidaturas plurinominales (representaciones que no necesitan ni un voto para entrar una diputación o senado) y una disminución en el gasto de los partidos. Son señales que en Quintana Roo deberán tomarse y hacer sinergias, porque la brújula de la presidenta está marcando otra dinámica en cuanto a la observación de la austeridad, que varios morenistas se han pasado por alto con muestras de dispendio y exhibición de joyas y viajes.

    Top 5

    A poco más de la mitad de la actual administración que encabeza Mara Lezama, de acuerdo con varias fuentes consultadas para conocer el trabajo de cada secretario del gabinete “chico”, el panorama es el siguiente.

    * Salud ha sido unas de las áreas de mayor crecimiento, con el último anuncio de la ampliación de la clínica de Chetumal, que pasará al rango de Hospital General. Sumado a las caravanas de salud y otras acciones preventivas, Flavio Rosado, secretario de Salud, ha dado muestras de un servidor sólido, silente, pero de alta efectividad.

    * Aunque el Turismo es la vocación del Estado, llevar adelante esta cartera con problemáticas como el sargazo, la falta de asientos de avión y la guerra comercial de Estados Unidos, Bernardo Cueto es un activo para el gabinete.

    * Con un desempeño que fue de menos a más, la secretaria de gobierno, Cristina Torres, ex alcaldesa de Playa del Carmen, saca la casta para posicionarse como la mujer sólida para mantener la estabilidad política y social, con asuntos de gran calado como las desapariciones de personas y las manifestaciones que ello ha provocado, el foco rojo que era la guerra en el transporte: Uber vs. Taxistas y otros temas que manejó con mano diestra.

    *Aunque ya no está en el gabinete, Eugenio Segura supo darle (en el primer tramo de gobierno) el trazo fino al gasto público y la pesada herencia de la deuda de Carlos Joaquín. La refinanciación le dio oxígeno a la administración y Quintana Roo cabalga con finanzas sanas y una buena calificación crediticia internacional.

    * Quien ha dado la sorpresa es la ex contralora de Benito Juárez, Reina Arceo, quien se hizo cargo de la Secretaría de la Contraloría del Estado, que luego cambió a Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno. Su trabajo no ha sido para nada estridente, todo lo contrario, pero gracias a su desempeño, no pocos servidores se fueron por la puerta chica y es algo que tampoco ha sido exaltado por esta administración, que para esos casos ha preferido realizar cambios y dejar que el tiempo difumine lo pasado. Tales son los casos de Armando Lara De Nigris, Salvador Diego e Irazú Saravia que desaparecieron de la administración de la noche a la mañana. Como bonus track: el Secretario de Desarrollo Social, Pablo Bustamante, ha desplegado un trabajo de campo con el pie a fondo en el acelerador para llevar adelante una de las áreas más relevantes del gobierno, que combate décadas de desigualdad en el reparto de la bonanza turística de Quintana Roo.

    En los próximos meses haremos otro análisis que permita ver el trabajo de otras secretarías que, desde luego, impactan en el ánimo electoral del 2027.

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