
Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. El gobierno del Estado anunció ayer ajustes en su gabinete, entre ellos, el de Eduardo Ortiz Jasso, quien se desempeñó en la Agencia de Proyectos Estratégicos del Estado de Quintana Roo (Agepro).
Ortiz Jasso estuvo en temas relacionados con el urbanismo y la movilidad desde el gobierno de Francisco Alor Quezada, en Benito Juárez; pasó como herencia al gobierno de Gregorio Sánchez y tuvo continuidad en el de Julián Ricalde.
Tuvo un duro revés en el gobierno de Paul Carrillo de Cáceres, que intentó inhabilitarlo como funcionario público, pero de acuerdo con registro de la prensa, el arquitecto combatió el dictamen y logró, con este resultado, ingresar al gobierno que encabeza Carlos Joaquín.
La misión del egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México era desarrollar proyectos, justamente estratégicos
Pero resulta que su mejor idea era un tren ligero que conectara los centros turísticos del norte del Estado, una idea tragada por el megaproyecto del tren maya.
El que sí se concretó es el Parque de la Equidad, y el otro proyecto relevante era el del puente sobre la laguna Nichupté, que corrió con la misma suerte que el Tren Ligero: es decir, lo terminará haciendo el gobierno federal, eso sí, a un costo menor al que había planeado Ortiz Jasso, que superaba los 4 mil millones de pesos.
Mediante la Agepro se han comercializado muchos terrenos, patrimonio del Estado
Habrá que ver qué dice la siguiente administración estatal sobre su labor.
Ahora la agencia quedó en manos del ex candidato a diputado federal en el proceso pasado, José Alberto Alonso Ovando, de la cantera de amigos del ex gobernador Félix González Canto y funcionario de Roberto Borge.
Ortiz Jasso encontró continuidad en otro espacio, el Instituto para el Desarrollo y Financiamiento del Estado (Idefin), donde seguramente terminará su gestión en la administración estatal, como eterno funcionario.