{"id":816,"date":"2021-02-27T11:43:30","date_gmt":"2021-02-27T16:43:30","guid":{"rendered":"https:\/\/vertice.grupopiramide.com.mx\/?p=816"},"modified":"2021-02-27T12:48:50","modified_gmt":"2021-02-27T17:48:50","slug":"segunda-parte-cuento-quintanarroense-reloj-de-inglaterra-jorge-villalobos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/literatura\/cuento\/segunda-parte-cuento-quintanarroense-reloj-de-inglaterra-jorge-villalobos\/","title":{"rendered":"Cuento | El reloj de Inglaterra (II) de Jorge Antonio Villalobos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/cuento-.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-817\" src=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/cuento-.jpg\" alt=\"el reloj de Inglaterra\" width=\"434\" height=\"340\" \/><\/a><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El reloj de Inglaterra (Parte II)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\">Por Jorge Antonio Villalobos<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[&#8230;]\u00a0<em>Ma\u00f1ana s\u00e1bado no pases por m\u00ed a la casa, sino a la oficina y hasta las dos, el ingeniero me pidi\u00f3 ir a trabajar, <\/em>le dice Teresa a Miguel mientras toman un caf\u00e9. El viernes es el \u00fanico d\u00eda que est\u00e1n juntos hasta tarde, no porque no cuenten con autorizaci\u00f3n en sus respectivos hogares para salir entre semana, sino porque no laboran los s\u00e1bados y sienten libertad para desvelarse. <em>\u00bfOtra vez?, <\/em>pregunta disgustado Miguel, <em>ya con este son tres.<\/em>Cuando Teresa trabaja los s\u00e1bados, ella quiere regresar a casa temprano para dormir no pasadas las diez, lo que significa que hoy despu\u00e9s del caf\u00e9 la pareja no ir\u00e1 al motel al que \u00faltimamente han acostumbrado. Miguel est\u00e1 molesto, ya que no solamente el viernes ser\u00e1 de abstinencia, sino el mismo s\u00e1bado. \u00c9l pasar\u00eda por Teresa a las doce para ir a la presa, igual que todos los s\u00e1bados desde que pactaron su amor. Como todo hombre rutinario, Miguel ante los cambios no tiene la capacidad de improvisar y se resigna a la idea de que no podr\u00e1 tener relaciones con su novia ni hoy viernes ni ma\u00f1ana s\u00e1bado, ya que despu\u00e9s de la una y media, por lo general, la presa es objeto de visita de otros campistas. Teresa desea que Miguel le diga, <em>oquei, son las ocho, v\u00e1monos ya para aprovechar el tiempo antes de dejarte en tu casa <\/em>o que en vez de estar veinte minutos afuera de su casa en el coche, Miguel detenga el auto unas cuadras antes, en alguno de los tantos lugares oscuros que hay y le haga el amor. Quiere que Miguel los s\u00e1bados en la presa, en el auto o donde fuera, aunque haya gente, encontrara la forma de hacerle el amor sin que nadie lo notara. Los domingos era imposible y no por ella, sino por \u00e9l, ya que Miguel los dedica al f\u00fatbol, nada m\u00e1s se ven los domingos cuatro horas. Miguel juega f\u00fatbol los s\u00e1bados y los domingos a las ocho de la ma\u00f1ana, por ello cuando Teresa no trabaja los s\u00e1bados pasa por ella hasta las doce, ya que despu\u00e9s del partido los jugadores van a desayunar y posteriormente acuden a unos ba\u00f1os p\u00fablicos que cuentan con vapor. Los domingos, despu\u00e9s del vapor, Miguel se dirige a ver los partidos de f\u00fatbol profesional. La sede para ver el partido es alguna casa de los jugadores incluido \u00e9l, por turnos, excepto en los partidos de importancia, como finales o internacionales o entre equipos cuya rivalidad es a\u00f1eja y famosa, para lo cual la sede es alg\u00fan bar. El domingo Miguel y Teresa se ven en misa a las seis, toman alguna golosina afuera de la iglesia y visitan, como pareja formal, cada una de sus casas, comenzando con la de Miguel, <em>para no dar dos vueltas de regreso a casa de Teresa,<\/em>y la visita de Miguel en casa de su novia termina a las diez en punto. <em>No est\u00e9s enojado conmigo, igual y pues\u2026 <\/em>Teresa no se atreve decir lo que piensa. <em>Ya que nos casemos, tienes que decirle al ingeniero que no vas a trabajar los s\u00e1bados o de plano pues dejas de trabajar. <\/em>Teresa no est\u00e1 convencida de abandonar el trabajo, por la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de sus padres, y le molesta que Miguel siempre haga comentarios como <em>tienes que decirle al ingeniero, <\/em>ella piensa que si \u00e9l no est\u00e1 de acuerdo pues que \u00e9l personalmente se lo digapero esto es lo que entre otras cosas no se atreve a comentarle. Est\u00e1 molesta con Miguel, consigo misma, con el ingeniero, <em>ll\u00e9vame a la casa por favor. <\/em>Miguel no dud\u00f3 en llevarla, sin embargo, esa noche no estuvieron en el coche como siempre, pues aunque discutan aguardan en el auto, ya sea en silencio o, cuando no hay diferencias, bes\u00e1ndose. Cuando Miguel detuvo el veh\u00edculo, antes de que se volviera a Teresa mira que ella sale del coche, rompiendo toda la rutina de Miguel que es abrirle la puerta. Miguel sale del auto, <em>\u00bfTeresita, mi vida, mi amor, qu\u00e9 tienes? <\/em>Por primera vez en todo su noviazgo, al escuchar las palabras <em>mi vida, mi amor, <\/em>Teresa siente a Miguel como a un jovencito de secundaria. <em>Hasta ma\u00f1ana. <\/em>Horas m\u00e1s tarde, Teresa no puede dormir, no siente remordimiento alguno, sin embargo, no concilia el sue\u00f1o porque imagina que de un momento a otro Miguel llega a traerle serenata con un gran ramo de rosas. Quiere escuchar la voz de Miguel, sin las palabras <em>mi vida, mi amor, <\/em>dici\u00e9ndole que la necesita, que la ama, que la desea. Pasan las horas y sigue despierta, en ratos caminando de un lado a otro o acostada en la cama. Sale de su rec\u00e1mara hacia la peque\u00f1a sala de la casa y toma el tel\u00e9fono, llama a casa de Miguel. <em>\u00bfBueno?, \u00bfBueno?, <\/em>ella escucha a la madre de Miguel y aunque quiere colgar pregunta por Miguel. <em>\u00bfTeresita?, \u00bfpasa algo mi vida? Miguel est\u00e1 bien dormido pero ahorita lo despierto. <\/em>Teresa le pide a la se\u00f1ora que no lo despierte, <em>ay se\u00f1ora perd\u00f3neme, simplemente quer\u00eda saber si Miguel estaba en la casa, por favor, por lo que m\u00e1s quiera no le diga que llam\u00e9, por favor. <\/em>La se\u00f1ora le jura a Teresa<em>por la virgencita<\/em>que no le dir\u00e1 nada a su hijo, aunque en la ma\u00f1ana ante la pregunta de don Miguel y de Miguel sobre qui\u00e9n hab\u00eda llamado, la se\u00f1ora les da toda la rese\u00f1a, <em>ay hijito, pues est\u00e1 enamorada, \u00bfqu\u00e9 quieres?, es normal, viernes por la noche, pens\u00f3 que andar\u00edas por ah\u00ed ya de noche y pues habl\u00f3 para asegurarse de que no te fuistes de farra, como anoche se pelearon, me di cuenta porque llegastes de malas, como no cenastes\u2019n. No le vayas a decir que te dije por favor Miguelito. <\/em>Miguel mira el reloj, las siete y media, no se atreve a llamar a Teresa tan temprano, aunque sabe que en su casa ya est\u00e1n despiertos, sin embargo, no es hora de llamadas. Adem\u00e1s seguramente Teresa est\u00e1 ba\u00f1\u00e1ndose para ir a la oficina. En efecto, Teresa est\u00e1 en la ducha. Miguel no conoce el cuerpo de Teresa, si bien la ha penetrado y ha tocado sus caderas y sus pechos, todo ha sido con luz apagada cuando toca viernes de motel, o vestidos, los s\u00e1bados de d\u00eda de campo. Miguel no ha visto bien el color moreno del cuerpo de Teresa, m\u00e1s p\u00e1lido en los muslos, gl\u00fateos, vientre, espalda y pecho. Teresa no es muy hermosa pero s\u00ed su cabellera, sus brazos son delgados pero sus piernas, nalgas y senos son grandes, firmes y carnosos. Extra\u00f1a a Miguel, quisiera que \u00e9l fuera quien en ese momento deslizara el jab\u00f3n sobre su piel, que viera que cada uno de sus senos abarcar\u00eda toda la palma extendida de Miguel, que sus pezones son gruesos, largos y oscuros y que la areola de estos es del tama\u00f1o de la boca abierta de Miguel. Se aprieta ambos pechos con sus manos, sus pezones est\u00e1n m\u00e1s erectos de lo que ella recuerda y sigue pensando en Miguel. En segundos se descubre sola bajo el chorro de agua y llora, esperaba sentir en sus labios la oreja, la frente o el cabello de Miguel mientras \u00e9l le besa el seno, empero solamente hab\u00eda agua corriendo sobre ella. Se convence de que lo que necesita es casarse con Miguel de una vez y poder estar juntos, dormir, ba\u00f1arse, todo juntos, que un s\u00e1bado de trabajo no sea motivo suficiente para que no puedan amarse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n te puede interesar:<\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"i3wpvtZ4CW\"><p><a href=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/literatura\/cuento\/primera-parte-del-cuento-largo-el-reloj-de-inglaterra-jorge-villalobos\/\">Cuento | El reloj de Inglaterra (Parte I) de Jorge Antonio Villalobos<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#8220;Cuento | El reloj de Inglaterra (Parte I) de Jorge Antonio Villalobos&#8221; &#8212; V\u00e9rtice\" src=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/literatura\/cuento\/primera-parte-del-cuento-largo-el-reloj-de-inglaterra-jorge-villalobos\/embed\/#?secret=h2cE3O8Bns#?secret=i3wpvtZ4CW\" data-secret=\"i3wpvtZ4CW\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Miguel sale rumbo a su partido de f\u00fatbol con una euforia perceptible. Hoy no ir\u00e1 a desayunar con sus amigos ni al vapor. Terminado el partido ir\u00e1 a su casa, se dar\u00e1 un ba\u00f1o, saldr\u00e1 a comprar unas flores y el anillo de compromiso que desde hace un mes hab\u00eda visto, no tiene el dinero suficiente pero le pedir\u00e1 a su padre que lo pague con su tarjeta de cr\u00e9dito y \u00e9l se lo ir\u00e1 pagando poco a poco. Hoy le pedir\u00e1 formalmente a Teresita que se case con \u00e9l. Teresa toma un desayuno de fruta y yogurt. A las ocho cuarenta y cinco sube al cami\u00f3n que la lleva a la oficina. El ingeniero est\u00e1 retrasado, ella lo espera media hora y el ingeniero no aparece pero lo m\u00e1s extra\u00f1o es que tampoco ninguna otra persona ni el contador ni la jefa de cr\u00e9ditos, que por lo general acuden a la oficina todos los s\u00e1bados, ella solo acude cuando su jefe se lo pide, por eso espera afuera en la calle. Piensa que quiz\u00e1 hubo alg\u00fan cambio y el ingeniero, tan caballeroso para con ella como el discurso del <em>pinche ba\u00f1o, <\/em>no le inform\u00f3. Estaba irritada pero ahora no iba a llorar, por primera vez en su vida maldijo en voz alta, <em>\u00a1puto ingeniero! <\/em>En ese instante escuch\u00f3 <em>\u00a1Teresita!, \u00a1Teresita!<\/em>Es el ingeniero Velasques que viene caminando hacia la oficina por la acera al otro lado de la calle. Ya a unos metros de ella le dice, <em>pero qu\u00e9 cara Teresita, se ve que no dormiste bien \u00bfeh?, perd\u00f3name, el se\u00f1or gobernador y sus pendientes, perd\u00f3name, tuvimos un desayuno con \u00e9l y quiere varias cosas para su informe, en fin. <\/em>Cuando estuvo frente a Teresa se acerc\u00f3 con una familiaridad nueva, que ella not\u00f3 desde el tuteo, como si fueran viejos amigos. \u00c9l le da un beso en la mejilla, lo cual nunca hab\u00eda hecho antes, y despu\u00e9s abre la puerta de la oficina. <em>As\u00ed que ya ver\u00e1s todos los pendientes que tenemos, aunque primero\u2026 en fin, ahorita nos organizamos. <\/em>Ella sigue extra\u00f1ada con el trato del ingeniero. Una vez en la oficina, ella trae las cosas necesarias para sus actividades cuando el ingeniero le ordena caf\u00e9.Ella sirve el caf\u00e9 del ingeniero y un t\u00e9 de manzanilla para ella. Teresa ocupa una de las sillas frente al escritorio de su jefe y \u00e9l se recarga sobre el escritorio ante ella, lo que nuevamente desconcierta a Teresa. Lo mira interrogante y \u00e9l confiado en la timidez de su secretaria se sincera. <em>Teresa, voy a ser claro, hoy no vino nadie porque quiero estar a solas contigo. T\u00fa me gustas y quiero que entre los dos exista una relaci\u00f3n especial. S\u00e9 que no esperabas esto,<\/em>sin embargo, Teresa desde que not\u00f3 tanta familiaridad y el tuteo sospech\u00f3 las intenciones del ingeniero, <em>pero quiero que lo veas como una oportunidad de ser alguien especial, de sentirte apoyada y respaldada, tanto emocional como econ\u00f3micamente, <\/em>y sin m\u00e1s pre\u00e1mbulos el ingeniero fue directo al grano,<em>\u00bfte gustar\u00eda pasar conmigo el fin de semana en San Miguel de Allende? <\/em>Teresa no sabe qu\u00e9 responder, por una parte est\u00e1 indignada por la propuesta y por la otra el cinismo del ingeniero la lleva a pensar que igual todo se trata de una broma, porque no puede creer tanta desfachatez. Despu\u00e9s de unos segundos en los que busc\u00f3 a qu\u00e9 sentimiento asirse, vino a su mente Miguel y sus padres y unas pocas l\u00e1grimas le brotaron de los ojos que inmediatamente limpi\u00f3 con una mano. <em>Mire ingeniero, para empezar yo soy una mujer decente y yo no siento nada por usted\u2026 pero puedes llegar a sentir algo, <\/em>fue interrumpida por el ingeniero. Nuevamente ante tal seguridad del ingeniero se sinti\u00f3 confundida y not\u00f3 que ya no estaba llorando, que empezaba a ser invadida por el enojo. <em>Ingeniero, yo tengo novio\u2026 Teresa no me vengas con esas pendejadas, <\/em>Teresa lo mira anonadada.<em>M\u00edrate, eres mucha mujer para el babosito de tu novio, es buen muchacho, s\u00ed, no lo dudo, trabajador y de buenas intenciones pero Tere\u2026 <\/em>contin\u00faa con un todo de voz severo,<em>para ser feliz en la vida no basta ser bueno, trabajador y tener buenas intenciones, tambi\u00e9n hay que ser inteligente y tu noviecito no es m\u00e1s que un pobre pendejo cuya vida gira en torno al f\u00fatbol, t\u00fa est\u00e1s despu\u00e9s de su mam\u00e1 y del f\u00fatbol, se nota en su forma de ser, si quieres vamos a su oficina en este momento, \u00bfqu\u00e9 es lo primero que ves al entrar? Un poster de su equipo de f\u00fatbol, mu\u00f1equitos de f\u00fatbol, una camisa de su equipo en el respaldo de su silla, una imagen de la virgencita de Guadalupe y una foto de sus pap\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 te espera con \u00e9l? \u00bfAmor? \u00bfCrees que el amor lo es todo? Tere, el dinero no es la felicidad pero te ayuda mucho. <\/em>Teresa se levanta de la silla, no le importa si es despedida, se aferra a la imagen de Miguel, de sus padres, de su dignidad. <em>Ingeniero, yo lo ten\u00eda en otro concepto, no vuelva a tocar el tema, no quiero perder mi trabajo\u2026 Pues si no lo quieres perder\u2026 ya ves, hay que ser m\u00e1s inteligente\u2026 Pues si me quiere despedir es asunto suyo, espero que lo reconsidere pero simplemente no voy a aceptar nada de lo que me propone. <\/em>Teresa sale de la oficina, mira su reloj y apenas son las diez de la ma\u00f1ana, Miguel seguramente est\u00e1 desayunando con sus amigos. Camina rumbo a su casa, la cual est\u00e1 a varios kil\u00f3metros del centro de la ciudad, donde se ubica la oficina, hasta que los tacones de sus zapatos la cansan y decide esperar el cami\u00f3n. Cuando llega a su casa se dirige a su cuarto y en la cama se pone a llorar hasta que se queda dormida.<\/p>\n<p>A las dos de la tarde Miguel est\u00e1 afuera de la SEPSOE pero no encuentra a Teresa. Mira a trav\u00e9s de las ventanas y observa que no hay nadie. Piensa que seguramente terminaron m\u00e1s temprano y llama a casa de Teresa desde su tel\u00e9fono celular. En casa de Teresa su madre contesta el tel\u00e9fono, sin embargo, para cuando su hija lleg\u00f3 a la casa ella se encontraba fuera y no sabe que Teresa est\u00e1 en su cuarto dormida. <em>No mijo, pos nost\u00e1, \u00bfque no ibas a pasar por ella a la oficina? \u00bfY nostay? No pos sabe, en cuanto llegue le digo que te llame, a lo mejor fueron a palacio de gobierno o viene en camino\u2026 ey, yo le digo mijo. <\/em>Miguel tiene un ramo de rosas en el auto y el anillo en una cajita en el bolsillo de su camisa pero ante un plan fallido no tiene idea de qu\u00e9 hacer. A las tres y media llama nuevamente pero do\u00f1a Tere le responde lo mismo. Miguel est\u00e1 hist\u00e9rico, <em>por lo menos me hubiera llamado, <\/em>piensa. Pasadas las cuatro Miguel recibe la llamada de Teresa y ella no ha terminado de saludarlo cuando \u00e9l le reprocha, <em>\u00bfpos se puede saber d\u00f3nde andas? En la casa Miguel es que\u2026 No me mientas mi vida, tu mam\u00e1 me dijo que no estabas o \u00bftu mam\u00e1 dice mentiras? <\/em>Teresa le cuelga, no est\u00e1 para rega\u00f1os, ella solo quiere ver a Miguel, abrazarlo y que \u00e9l le haga el amor, sentirse protegida. Veinte minutos m\u00e1s tarde Miguel est\u00e1 en casa de Teresa y ella se abstuvo de acurrucarse en sus brazos y decirle <em>vamos a donde me puedas hacer el amor, <\/em>cuando Miguel continu\u00f3 con su reproche, <em>yo busc\u00e1ndote y nadie sin saber nada de ti, no fui a desayunar con mis amigos ni al vapor y \u00bft\u00fa no eres ni capaz de llamar para saber d\u00f3nde est\u00e1s?, \u00bfpor qu\u00e9 eres tan ego\u00edsta? <\/em>Teresa estaba frente al amor de su vida, descubriendo que el ingeniero no estaba tan equivocado despu\u00e9s de todo, llegando a la conclusi\u00f3n de que unos tacos y un ba\u00f1o de vapor eran hasta ese momento el sacrificio m\u00e1s grande que Miguel ha hecho por ella. <em>\u00bfY sabes t\u00fa lo que hice yo por ti hoy en la ma\u00f1ana?, \u00bflo sabes Miguel?, <\/em>pero a Miguel jam\u00e1s se le habr\u00eda ocurrido que el trabajo de su novia est\u00e1 en riesgo, imagina a la Teresita de todos los d\u00edas en el escritorio de la oficina. <em>\u00bfSabes lo que significas para m\u00ed y hasta qu\u00e9 grado he sostenido mi dignidad como mujer? \u00bfTienes idea del esfuerzo que hago en mi trabajo? \u00bfHaz valorado lo que hago por ti alguna vez?, tan sencillo como esto, \u00bfsabes qu\u00e9 es lo que necesito y lo que quiero?, \u00bfrealmente me conoces?, \u00bfrealmente me amas como para sacrificar tu f\u00fatbol y a tu mam\u00e1?, \u00bfqu\u00e9 significo realmente para ti, eh?, dime, dime Miguel. <\/em>El tono de Teresa hab\u00eda subido hasta los gritos, <em>\u00bfdime Miguel, realmente me conoces o crees conocerme lo suficiente?, \u00bfsabes hasta d\u00f3nde llega mi amor por ti?, y \u00bft\u00fa est\u00e1s dispuesto a hacer lo mismo por m\u00ed?, \u00bfpor m\u00ed?, <\/em>lo grita enfatizando el <em>m\u00ed <\/em>al mismo tiempo que con su dedo \u00edndice se toca intermitente y fuertemente a la altura del estern\u00f3n. A pesar de su arranque de ira, ella habr\u00eda dejado todo en el olvido, calmarse y decirle a Miguel <em>perdona, tuve un mal d\u00eda <\/em>y explicarle todo lo sucedido, salir a d\u00f3nde \u00e9l quisiera y hacer lo que \u00e9l quisiera, hasta ver un partido de f\u00fatbol, si no fuera porque la respuesta de Miguel hizo resonar las palabras del ingeniero Velasques como un eco en la mente de Teresa,<em>pobre pendejo, <\/em>pues fue para ella como si el <em>babosito de su novio <\/em>sobre el gran pastel de la estupidez pusiera la cereza que lo confirma como un verdadero est\u00fapido. Expectativo, suavemente Miguel le pregunta, <em>mi amor\u2026 \u00bfacaso te est\u00e1 bajando?<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ra\u00fal llega a las nueve de la ma\u00f1ana a la casa de gobierno. El gobernador desciende por las escaleras y se encuentran en la recepci\u00f3n. Despu\u00e9s del saludo rutinario Ra\u00fal se dirige hacia el estudio pero es interrumpido por el licenciado Reyna. <em>\u00bfRa\u00fal, ya desayunaste? S\u00ed se\u00f1or, Clarita me mata si reh\u00faso lo que ella me prepara. <\/em>R\u00eden de manera fingida, sugiriendo que la felicidad del matrimonio a veces tiene sus inconvenientes. <em>Acomp\u00e1\u00f1ame con un caf\u00e9 por favor. <\/em>El comedor es una gran mesa rectangular, al otro extremo hay una chimenea de m\u00e1rmol y arriba de la misma, sobre el muro, un espejo enorme. Elena, la primera dama, se encuentra desayunando y cuya presencia no era esperada por el jefe de Ra\u00fal. Elena es una mujer atractiva, de cuarenta y tres a\u00f1os y diversas cirug\u00edas pl\u00e1sticas mantienen su cuerpo incluso en mejor figura que cuando era m\u00e1s joven. El gobernador al estar bebiendo jugo de naranja se percata que sobre la chimenea hay un reloj que es una r\u00e9plica del Big Ben. Ese reloj nunca fue del gusto del gobernador y su esposa lo adquiri\u00f3, mientras esperaban abordar el avi\u00f3n, en una tienda duty free en el aeropuerto de Londres. <em>Ya deja de comprar tanta porquer\u00eda <\/em>le hab\u00eda dicho el licenciado Reyna. El reloj era chino y Elena se enamor\u00f3 de \u00e9l. Lo presume como si fuera una joya de la corona inglesa, recuerdo de su viaje oficial al Reino Unido. Si bien el viaje fue oficial, se limit\u00f3 a dos entrevistas entre el gobernador y su gabinete con un grupo de empresarios escoceses a los que se les expuso un programa de inversi\u00f3n en el Estado de donde proven\u00edan los visitantes. El resto de la semana en Londres fue de compras para ella y las esposas de los funcionarios y para ellos de vacaciones. <em>\u00bfY ese reloj?<\/em>Pregunta \u00e9l seriamente.Elena mira a su marido sin poder ocultar su emoci\u00f3n. <em>Pues resulta que Julio pudo recuperarlo, <\/em>ella le contesta. Julio Juli\u00e1n es el guardaespaldas personal de Elena. El licenciado Reyna se refer\u00eda a \u00e9l bromeando de dos formas, una como <em>Juli\u00e1n Juli\u00e1n Juli\u00e1n <\/em>o imitando el sonido del eco, <em>Julio, Julio, Julio. <\/em>El reloj hab\u00eda sido robado, es la versi\u00f3n que se le dio a Elena, no obstante, sucedi\u00f3 que el s\u00e1bado pasado por la madrugada el se\u00f1or gobernador llegaba de uno de sus eventos particulares, acompa\u00f1ado por Ra\u00fal, su escolta personal y un barman. El licenciado Reyna estaba ebrio y antes de ser llevado a la <em>mansi\u00f3n oficial <\/em>insisti\u00f3 en que el barman fuera con \u00e9l para que en el camino le preparara <em>la \u00faltima.<\/em>Una vez que llegaron a la casa de gobierno y de dar una propina bastante generosa al cantinero, el gobernador le pidi\u00f3 que se llevara el reloj, <em>es muy fino, de Inglaterra.<\/em>El hombre se lo llev\u00f3 muy agradecido y fuera de s\u00ed ya que el reloj parec\u00eda de oro puro. <em>Hasta que me deshice de esa chingadera, <\/em>le dijo el licenciado Reyna a Ra\u00fal mientras lo acostaban en una rec\u00e1mara especialmente preparada para las ocasiones en que el mandatario llega tarde a casa. <em>As\u00ed que Juli\u00e1n Juli\u00e1n Juli\u00e1n pudo recuperarlo, mira, mira, mira\u2026 que bueno sali\u00f3 el Juli\u00e1n al cubo. S\u00ed, <\/em>agrega ella,<em>resulta que el barman que te acompa\u00f1\u00f3 este s\u00e1bado se lo rob\u00f3, el muy c\u00ednico neg\u00f3 todo, que se lo hab\u00edan regalado, pero Julio le pregunt\u00f3 que \u00bfc\u00f3mo iba a ser un regalo si yo, que soy la due\u00f1a, nunca se lo regal\u00e9?, <\/em>el licenciado la mira,<em>\u00bfy c\u00f3mo supo Julio que se lo rob\u00f3 el barman? A veces me extra\u00f1a que siendo pol\u00edtico peques de ingenuo, pues porque ese d\u00eda, bueno madrugada, <\/em>dando un tono de reclamo a la palabra madrugada, <em>solo estaban Ra\u00fal, don Pepe, Carlos, Israel, Jes\u00fas, t\u00fa y el barman, y pues ni modo que tu gente se robe el reloj, es obvio. Yo le ped\u00ed a Julio que lo recuperara y ya ves, como fue judicial tiene experiencia, un par de preguntas y su investigaci\u00f3n fue todo un \u00e9xito, \u00bfno te da gusto que haya recuperado el reloj? <\/em>No, no le da gusto y a\u00fan m\u00e1s, est\u00e1 realmente col\u00e9rico porque Julio Juli\u00e1n haya recuperado el reloj, no por el reloj, bien pudiera tolerar la presencia de la baratija oriental en su chimenea pero no va a tolerar que <em>Juli\u00e1n al cubo <\/em>se est\u00e9 acostando con su esposa, circunstancia de la que ya sospechaba y que ahora confirma con la recuperaci\u00f3n del reloj. <em>\u00a1Ah! \u00bfEntonces si la primera dama quiere el sol, la luna y las estrellas, Juli\u00e1n Juli\u00e1n Juli\u00e1n se las baja? \u00a1Arturo por favor! <\/em>Es la respuesta de Elena, mientras mira a Ra\u00fal y a su esposo como solicitando prudencia. <em>\u00a1Ah! Ya veo\u2026 <\/em>dice dulcemente previo a decir rudamente en voz alta,<em>\u00a1Y seguramente tambi\u00e9n te baja las pinches pantaletas! \u00a1Arturo! <\/em>Grita Elena, dando una palmada fuerte sobre la mesa que hizo sonar la cristaler\u00eda y la vajilla, instalando un silencio en el comedor y en toda la planta baja de la casa. <em>Disculpa Ra\u00fal, con tu permiso\u2026 \u00bfC\u00f3mo te atreves Arturo? <\/em>Le dice antes de pararse para dirigirse a las escaleras. El licenciado Reyna camina de un lado a otro por un extremo de la mesa. Ra\u00fal lo mira y guarda silencio hasta que interrumpe los pensamientos del gobernador. <em>Se\u00f1or, no creo que la primera dama\u2026 \u00a1La puta de mi mujer, querr\u00e1s decir Ra\u00fal! Para empezar creer es un acto de fe y para terminar las mujeres son tan sencillas y claras como el agua. Las mujeres cuando les levantas un falso pelean como gatos boca arriba y no dejan de alegar pero cuando les retacas la verdad en la cara no saben qu\u00e9 hacer y huyen, lo acabas de ver. Si fuera falso que mi mujer no se acuesta con ese hijo de su rechingada madre, no le importar\u00eda tu presencia o la del mismo Papa, me alegar\u00eda que no es cierto, que por sus hijos, que por su madre, que por nosotros y toda esa pinche letan\u00eda de siempre\u2026 <\/em>se acerca a Ra\u00fal para decir, <em>eres un hombre casado, no me salgas con que no te la sabes. <\/em>Contin\u00faa su discurso, <em>y me jurar\u00eda que no es cierto y no lo hizo porque las mujeres no saben jurar en falso\u2026 son est\u00fapidas por naturaleza. <\/em>Ra\u00fal escucha y decide dar la raz\u00f3n en todo a su <em>jefazo <\/em>limit\u00e1ndose a hacer gestos como si estuviera recibiendo de su propio padre consejos sobre la vida. <em>Y te aseguro que en estos instantes lo est\u00e1 llamando pero es tan pendeja la pobre\u2026 desde ahorita Ra\u00fal, desde ahorita, me oyes, me los vigilas. <\/em>Ra\u00fal nunca hab\u00eda sentido miedo en su vida hasta esa ma\u00f1ana, <em>y ay de ti cabr\u00f3n si me fallas, <\/em>le dice el licenciado Reyna severamente apunt\u00e1ndolo con el \u00edndice derecho.<\/p>\n<p>El licenciado Reyna no se equivoca, en la rec\u00e1mara principal Elena llama a Julio Juli\u00e1n desde su tel\u00e9fono celular. Le dice <em>mi marido sospecha. <\/em>Tal como dijo su esposo, ella no sabe enfrentar la verdad y no puede decirle a Julio que su marido lo sabe todo, como si evitarlo evitara a su vez el problema. <em>Pues tan solo hay que cuidarse,<\/em>le replica a Elena, para \u00e9l no es importante ya que es tan solo una sospecha. Si Elena le hubiera dicho que el gobernador lo sabe, Julio habr\u00eda colgado, hecho maletas y se habr\u00eda largado al otro lado del mundo. Julio desde un inicio hab\u00eda tenido un plan para cuando llegara la ocasi\u00f3n en que el <em>gober <\/em>sospechara, hacer correr un chisme de que lo que se dice es a su vez un chisme originado por una secretaria personal que fue despedida por la primera dama por haber robado unas joyas de Elena. Ella ante el abandono de su marido fue quien acos\u00f3 a Julio, \u00e9l se neg\u00f3 hasta que ella un d\u00eda se le ech\u00f3 encima y pr\u00e1cticamente le exigi\u00f3 que le hiciera el amor. Ante el cuerpo escultural de la primera dama el guardaespaldas no pudo negarse. Ella sab\u00eda que \u00e9l, por temor no dir\u00eda nada a nadie. <em>Mira cosita,<\/em>le dice Julio Juli\u00e1n a Elena, <em>yo creo que esta semana no sales y as\u00ed no nos vemos hasta el evento del domingo. <\/em>Elena acepta la propuesta y se tranquiliza creyendo que todo se solucionar\u00e1, ella cree que su marido no tiene derecho a reclamarle nada, <em>\u00e9l se acuesta con cuanta mujer quiere, incluida mi hermana, <\/em>medita,<em>ay dios m\u00edo que se le baje el coraje por favor.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una vez que entre gritos Teresita no baj\u00f3 de imb\u00e9cil y corri\u00f3 de su casa al sorprendido de Miguel, ella se sienta en la sala mirando el tel\u00e9fono. Conoce el n\u00famero privado del ingeniero, como parte de su trabajo sabe c\u00f3mo localizarlo en caso de emergencia. Observa detenidamente los muebles de su casa y una vieja foto de la boda de sus padres. Todos los objetos son a\u00f1ejos, desgastados y pocos, igual que la econom\u00eda de ella y de sus padres. En ese momento toma conciencia de que casada con Miguel, en lo que se hacen de <em>una casita <\/em>vivir\u00e1n en la casa de los padres de Miguel o en la de ella, y que su <em>casita <\/em>no ser\u00e1 distinta a la de los progenitores de la pareja. El ingeniero ve en la pantalla de su tel\u00e9fono un n\u00famero que nunca hab\u00eda visto pero intuye que es Teresa. <em>\u00bfBueno? <\/em>Ella por segundos se queda sin voz pero se deja llevar por la naturalidad con la que la abord\u00f3 el ingeniero por la ma\u00f1ana.Alberto estaba por decir <em>s\u00ed Teresa, dime, <\/em>cuando ella con una voz suave y melodiosa deja escapar un <em>hola, \u00bfest\u00e1s enojado conmigo? <\/em>\u00c9l le responde que no, con una voz apacible por la cual Teresa nota que est\u00e1 contento por la llamada. <em>\u00bfSigue en pie tu oferta de San Miguel?, <\/em>pregunta que \u00e9l contesta,<em>\u00bfT\u00fa qu\u00e9 crees? No puedo dejar de pensar en ti. <\/em>La forma en la que Alberto le habla hace que Teresa se sienta una mujer madura.<em>\u00bfVienes por m\u00ed? Bueno no a mi casa, <\/em>agrega ella s\u00fabitamente dejando en claro la furtividad de la nueva relaci\u00f3n. <em>No te preocupes, \u00bfcu\u00e1l es tu direcci\u00f3n? Oquei, en quince o veinte minutos va a pasar un taxi por ti. Oye pero deja que prepare mi maleta, <\/em>le dice ella y escucha que \u00e9l r\u00ede,<em>entre menos ropa lleves mejor. <\/em>Todo ha sido tan f\u00e1cil que Teresa nota que la verg\u00fcenza ha desaparecido y adem\u00e1s est\u00e1 excitada, lubricada. Para cuando el taxi la lleva a una calle en el coraz\u00f3n de la ciudad, ya es de noche. La calle guarda un ambiente pintoresco y a pesar de estar bastante iluminada y reflejar que en ella la vida matutina y vespertina de miles de personas tiene lugar, a esa hora est\u00e1 abandonada. Alberto usa esta t\u00e1ctica porque la primera vez que mand\u00f3 por una joven y que el taxista la llevara a un barrio lejano, oscuro, con casas humildes y deprimentes, descubri\u00f3 c\u00f3mo lo que pudo ser una noche de pasi\u00f3n termin\u00f3 en un <em>\u00bfacaso crees que soy una puta barata para que me escondas? <\/em>La primera vez que us\u00f3 esta calle para sus encuentros fue con Marisela, la autora de las llamadas de <em>con Alberto por favor <\/em>que atend\u00eda Teresa. Marisela es hija de un empresario, hermosa mucho m\u00e1s que Teresa, de un semblante criollo que la hace una mujer tanto vanidosa como altanera, pero que Alberto decidi\u00f3 dejar ante la insaciable exigencia de regalos cada vez m\u00e1s complicados. \u00c9l espera a su secretaria en un auto de lujo del cual desciende para recibirla y abrirle la puerta. Teresa est\u00e1 nerviosa, no quiere que alguien los descubra y el sonido de la puerta abierta de Alberto la pone m\u00e1s nerviosa, imagina que esa campanilla va a atraer la atenci\u00f3n de todos los vecinos y que al asomarse por las ventanas para ver qu\u00e9 produce ese sonido, ver\u00e1n a la secretaria en el coche de su jefe y d\u00edas despu\u00e9s toda la ciudad hablar\u00e1 de <em>esa secre, <\/em>pues al final y al cabo, meditaba antes de haberse subido al taxi, ella es la \u00fanica que puede salir afectada de todo esto y no un hombre que desde la infancia es amigo del se\u00f1or gobernador. Tras colocar la peque\u00f1a mochila de Teresa en la cajuela, Alberto sube al veh\u00edculo y observa que Teresa tiene encorvada la cabeza de manera que toda su cabellera le cubre el rostro, que se oculta. No le dice nada, con el dedo \u00edndice coloca parte del cabello de Teresa tras su oreja, como si desnudara su perfil femenino. La toma de la barbilla con el mismo dedo y dirige el rostro de Teresa hacia \u00e9l, la besa por varios minutos. Enciende el veh\u00edculo y posteriormente con su brazo izquierdo la abraza y la recarga en su hombro. Emprenden el viaje, todo con un silencio que otorga seguridad a Teresa. Al estar en carretera, ella recargada en Alberto se queda dormida y \u00e9l procura no despertarla.<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s, lunes por la ma\u00f1ana, la Teresita que con un par de zapatos sale de la oficina del ingeniero Velasques es otra. Alberto la ha enviado a la cl\u00ednica de belleza a la que acuden tanto las damas distinguidas de la ciudad, como tambi\u00e9n las amantes de sus distinguidos esposos, ya que es la \u00fanica de calidad en la peque\u00f1a ciudad capital. La diferencia es que las sesiones de las segundas no son por las ma\u00f1anas, pues el horario distingue perfectamente al gremio al que pertenece quien recibe el tratamiento, sino por las tardes, no solo para que las damas no se inquieten ante la presencia de sus competidoras, sino porque de una manera impl\u00edcita, en lenguaje femenino, se da a entender que las damas tienen como \u00fanico trabajo su propia imagen y acuden por la necesidad de conservar su belleza, mientras que las otras tienen trabajos ordinarios y acuden por la necesidad de conservarlos. Quienes acuden por las tardes son de una clase social menos opulenta, lo que se infiere por el hecho de que la mayor\u00eda van de un moreno claro hasta un moreno franco que contrasta con el blanco o blanco bronceado de las se\u00f1oras. Estas como apellido usan el de sus consortes antepuesta la preposici\u00f3n <em>de, <\/em>o en caso de ser solteras pero futuras esposas, a su vez, a la preposici\u00f3n se antepone el <em>futura se\u00f1ora de. <\/em>Las amantes usan nombres ordinarios como <em>Lupita, Mari<\/em>o <em>Rosi.<\/em>Tanto para se\u00f1oras como para las amigas personales de m\u00e9dicos, arquitectos o abogados, esposos o amantes son los responsables de pagar la cuenta. La gerente de la cl\u00ednica tiene una bit\u00e1cora que resguarda como las mismas tablas de Mois\u00e9s, en la que existen registros como <em>se\u00f1ora de L\u00f3pez y L\u00f3pez Topete, Carmen, Carmelita <\/em>y<em>Angelita, <\/em>entre par\u00e9ntesis <em>doctor L\u00f3pez y L\u00f3pez Topete.<\/em>La gerente es apreciada por sus clientes ya que es leal y todo lo que sabe lo conserva como un secreto de confesi\u00f3n.Teresa hab\u00eda sido depilada de pies a cabeza y, salvo por un nuevo y refinado pubis, no queda rastro de su anterior vello, incluido el del \u00e1rea del ano, lo cual adem\u00e1s de doloroso realmente atent\u00f3 contra el nuevo y evolucionado pudor de Teresita. El corte de pelo es moderno, seductor y su ropa m\u00e1s ajustada y corta, al grado de que cualquier var\u00f3n que vaya al escritorio de Teresa, mientras ella est\u00e1 sentada, puede ver casi la mitad de sus enormes senos asomando por un coqueto escote. Ante la poca experiencia en el uso de su nuevo vestuario, Teresita cuando se agacha por un expediente en el caj\u00f3n m\u00e1s bajo de los archiveros, por ejemplo, ignora que su falda o pantal\u00f3n deja ver los colores blanco, negro, rojo, azul, morado, verde, amarillo o naranja de su nueva lencer\u00eda, que se limita a tangas que visten la cintura con dos delgados el\u00e1sticos y que, a la mitad de la misma, el peque\u00f1o tri\u00e1ngulo de seda que los une no alcanza a cubrir la parte inicial de la l\u00ednea que divide sus gl\u00fateos.<\/p>\n<p>Esta nueva Teresa pronto es punto de inter\u00e9s de todos los varones de la SEPSOE, entre ellos el contador Hern\u00e1ndez, quien por su edad, veintiocho a\u00f1os, todos llaman por su nombre, Joaqu\u00edn. \u00c9l es el responsable de las finanzas de la dependencia y quien al notar el cambio en la secretaria personal del ingeniero le qued\u00f3 claro que la relaci\u00f3n entre ella y Miguel, <em>el de inform\u00e1tica, <\/em>es historia, que el cambio no abarca solamente el vestuario, sino tambi\u00e9n la forma de ser de <em>la secre.<\/em>Esta circunstancia la confirm\u00f3 el lunes siguiente al viaje del ingeniero y Teresita, cuando al entrar en su oficina sobre su escritorio encontr\u00f3 un oficio del ingeniero Velasques en el que le informa sobre dos peque\u00f1as partidas presupuestales que ser\u00e1n administradas por Teresa. El trabajo del contador era justificar con documentos el ejercicio l\u00edcito de estas partidas extraordinarias. El viernes siguiente a la recepci\u00f3n del oficio, el ingeniero sale rumbo a palacio de gobierno. Joaqu\u00edn marca la extensi\u00f3n de Teresa y le pide que se presente en su oficina. Cuando ella se sienta frente a \u00e9l, Joaqu\u00edn le pasa seriamente el documento, <em>\u00bfqu\u00e9 vamos a hacer con esto? <\/em>Teresa est\u00e1 nerviosa pero tiene la seguridad que al ser una orden del ingeniero no puede ser contravenida. Ella amablemente le dice, <em>pues eso lo debes saber t\u00fa Joaqu\u00edn, para eso eres el contador \u00bfno? <\/em>\u00c9l la mira sonriente y le pregunta, <em>\u00bfhasta qu\u00e9 a\u00f1o estudiaste Teresita? <\/em>La pregunta la ofende y deja en claro la jerarqu\u00eda tanto administrativa como cultural del contador, quien contrario al ingeniero, en su trato con el resto del personal siempre es amable y educado, con lo cual pone de manifiesto una diferencia de clases para con sus subordinados. <em>Si lo revisas bien, no tiene ni firma, ni se hizo copia alguna en la cual yo haya firmado de recibido o que deje constancia que es una orden de Beto. \u00bfAhora me entiendes? <\/em>Teresa ni siquiera sabe de qu\u00e9 est\u00e1 hablando Joaqu\u00edn, quien claramente se percata de ello. <em>Mira, lo que quiero decir es que estoy en una postura muy comprometedora, \u00bfc\u00f3mo voy a explicarle al contralor general tu nuevo salario si no ha sido autorizado por el congreso o por lo menos por el gobernador, eh? <\/em>Teresa se limita a mirarlo, <em>pero pues no es salario, sino dos partidas extraordinarias, seg\u00fan me dijo Alberto<\/em>. <em>Mira Teresa, <\/em>responde Joaqu\u00edn, <em>esa es la forma diplom\u00e1tica en la que Beto me est\u00e1 pidiendo que te suba el sueldo, \u00bfpor qu\u00e9 crees que no est\u00e1 firmado? Estoy entre el dilema de ponerme la soga al cuello por ti o perder mi trabajo, la contralor\u00eda general bien puede concluir que las tales partidas fueron iniciativa m\u00eda, por otro lado Beto me pondr\u00e1 de patitas en la calle si no cumplo con lo que me indica, ahora dime, \u00bfqu\u00e9 vamos a hacer al respecto? <\/em>Teresa descubre entonces las intenciones de Joaqu\u00edn y se tranquiliza. Aunque sigue siendo ingenua en muchas cosas, gracias al ingeniero ha aprendido a distinguir el deseo en los hombres y sabe que en el caso de Joaqu\u00edn no es m\u00e1s que un capricho pasajero. Ella le sonr\u00ede e infantilmente le dice, <em>\u00bfy para eso me hablas tan seriamente y le das tantas vueltas al asunto tontito?<\/em>Teresa se levanta y se dirige a la puerta y antes de salir, con su \u00edndice derecho hace el gesto de enviarle un beso a Joaqu\u00edn. Cuando cierra la puerta se dice entre dientes, <em>pendejo. <\/em>Una vez en su escritorio env\u00eda al contador un correo electr\u00f3nico con su n\u00famero de tel\u00e9fono celular seguido de la palabra<em>tontito. <\/em>Una hora m\u00e1s tarde el ingeniero regresa de palacio de gobierno y al entrar con un gesto le pide a Teresa que se dirija a su oficina. \u00c9l est\u00e1 tras la puerta y en cuanto ella la cierra siente c\u00f3mo Alberto la abraza por la espalda y comienza a manosearla. <em>Esp\u00e9rate,<\/em>le dice conteniendo la risa, <em>alguien puede entrar. <\/em>Se besan sobre un div\u00e1n que hay en la oficina y que con varios muebles del mismo juego forman una peque\u00f1a sala que se usa para juntas que no ameritan el uso del sal\u00f3n de conferencias. <em>Te voy a extra\u00f1ar, <\/em>le dice \u00e9l al o\u00eddo,<em>\u00bf<\/em><em>Te vas a portal mal?, <\/em>ella pregunta y Alberto le contesta, <em>\u00bfqu\u00e9 comes que adivinas?, pero ma\u00f1ana por la tarde estoy de nuevo aqu\u00ed y nos vamos por ah\u00ed.<\/em>Ella sabe del viaje, hab\u00eda recibido hace dos d\u00edas el documento con la orden del Secretario de Administraci\u00f3n para todos los titulares de las dependencias de gobierno estatal, de ir a la ciudad de M\u00e9xico con motivo de la solicitud de recursos federales extraordinarios y sabe tambi\u00e9n de su regreso al d\u00eda siguiente por la tarde, ya que ella misma hizo la compra del boleto de avi\u00f3n. En esa semana, tambi\u00e9n, Teresa descubri\u00f3 que es una mujer celosa y el mismo d\u00eda en que recibi\u00f3 el oficio del viaje, exigi\u00f3 a Alberto que regresara lo antes posible, con el pretexto de que lo extra\u00f1ar\u00eda pero su exigencia se basa en la tendencia de Alberto por las mujeres. Alberto est\u00e1 emocionado con la relaci\u00f3n por la novedad de la misma y cree que lo mismo sucede con su secretaria, sin embargo, ella est\u00e1 enamor\u00e1ndose realmente. Teresa se arregla el peinado, la falda y la blusa antes de salir de la oficina, sin embargo, las arrugas en la ropa son prueba irrefutable de su manoseo con el ingeniero. Nuevamente en su escritorio, dos j\u00f3venes la miran y r\u00eden burlescamente. Miguel comparte la oficina con ellos y los mira enfadado. Uno de ellos se coloca detr\u00e1s del monitor de su computadora para que Teresa no pueda verlo, aunque Miguel s\u00ed, y le hace un gesto al otro como si estuviera haciendo una felaci\u00f3n, con lo que ambos explotan en carcajadas que llaman la atenci\u00f3n de todo el personal alrededor. Teresa no se interesa en lo que pasa, aunque es consciente que ella es la causa del alboroto. Miguel se dirige al autor de la gracia, <em>\u00a1no seas vulgar!, <\/em>lo cual produce que las risotadas lleguen a una verdadera exageraci\u00f3n que ponen a Miguel al borde la histeria. Los j\u00f3venes controlan su euforia cuando la jefa de pr\u00e9stamos se presenta a la entrada de la oficina y los mira por arriba de sus lentes, es una mujer de cincuenta a\u00f1os con un gesto conservador. Cuando ella se retira siguen riendo pero control\u00e1ndose, aunque nuevamente pierden el control cuando el que hubo hecho el gesto sexual le dice al otro, <em>\u00a1no seas prosaico!, <\/em>imitando la voz y el gesto de Miguel.El joven que \u00fanicamente se hab\u00eda dedicado a festejar las gracias de su compa\u00f1ero se levanta y sale de su oficina rumbo a un peque\u00f1o patio interior que utilizan los fumadores y tras \u00e9l, el joven bromista. Una vez ambos en el patio siguieron con sus risotadas mientras el joven continuaba, <em>\u00a1no seas procaz!, \u00a1pat\u00e1n!, \u00a1zafio!, <\/em>alargando la <em>a <\/em>de zafio. La risa abierta de los j\u00f3venes encoleriz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a Miguel, quien se dirige al escritorio de Teresa. <em>\u00a1M\u00edrate no m\u00e1s!, <\/em>le dice con un tono de reclamo y de acusaci\u00f3n, como si la nueva vestimenta de ella fuera reprobable. Ella dirige su mirada a Miguel y levanta las cejas para dar a entender su sorpresa ante la reacci\u00f3n de su exnovio. Miguel, que es blanco y de ojos verdes, tiene en su rostro un color rojo que por un instante atemoriza a Teresa. Miguel acerca su rostro al de ella, <em>eres una puta, <\/em>le dice en voz baja y clara y se retira a su oficina pero antes de llegar se vuelve cuando escucha que Teresa le reclama, <em>\u00a1\u00f3yeme no!, \u00bfc\u00f3mo te atreves?<\/em>Miguel, que pese a ver sido corrido a gritos de la casa de Teresita, no se hab\u00eda dado cuenta que ella cuando est\u00e1 irritada puede ser realmente violenta y estaba a punto de decirle, <em>como escuchaste, eres una puta, <\/em>cuando de una bofetada Teresita lo manda al suelo en una espectacular ca\u00edda de boxeo profesional. Miguel, ahora con un rostro de ni\u00f1o al que un compa\u00f1ero de m\u00e1s edad le ha quitado la comida del descanso, toc\u00e1ndose la mejilla que recibi\u00f3 el golpe, desde el suelo mira a Teresa que tiene ambas manos apoyadas en la cintura y con los ojos a punto de salirse de sus \u00f3rbitas y desbordantes de un odio que quema a Miguel. Desde el patio se escucha un <em>\u00a1t\u00f3mala pescao!, <\/em>seguido de las carcajadas de los j\u00f3venes quienes instintivamente dejaron de re\u00edr no por respeto a Miguel, sino por temor a Teresa cuando ella se volvi\u00f3 a ellos. Miguel al levantarse le dice con voz serena pero que pudo escucharse por todos, <em>eres una vulgar verdulera, una vil puta. <\/em>Miguel se dirige a su oficina para tomar las llaves de su auto y sale del edificio. Teresa regresa a su escritorio debido a que el tel\u00e9fono comienza a sonar. Teresa sabe que las miradas de todos est\u00e1n sobre ella, por lo que como si nada hubiera pasado, levanta la bocina, <em>secretar\u00eda de prestaciones sociales del estado buenos d\u00edas, <\/em>sin embargo, la actuaci\u00f3n de Teresa que pudo haber convencido a cualquiera de que el suceso fue algo sin importancia, se vino abajo cuando ella escucha <em>con Alberto por favor. <\/em>Teresa atrae por segunda ocasi\u00f3n las miradas de todos cuando le grita al tel\u00e9fono, <em>\u00a1mira pendeja Alberto no est\u00e1 para ti!, \u00bfentiendes? <\/em>Cuelga agresivamente el tel\u00e9fono y se dirige a la oficina del ingeniero, azotando la puerta una vez que estuvo adentro, y escucha a Alberto hablando por su celular, <em>mira Marcela, no me llames, ya te dije que, <\/em>pero no termin\u00f3 \u00e9l la llamada en virtud de que Teresa le arrebata el tel\u00e9fono, <em>\u00a1mira hija de tu pinche madre, ya te dije que Alberto no est\u00e1 para ti!, \u00a1d\u00e9jalo en paz! <\/em>Dobl\u00f3 el celular y se lo avent\u00f3 a Alberto, <em>\u00a1mira cabr\u00f3n!, nada m\u00e1s con que me salgas con que en M\u00e9xico vas a ver a esta hija de la chingada y te hago un pinche esc\u00e1ndalo, voy con el chisme con tu mujer y, <\/em>contin\u00faa mientras con ambas manos levemente impulsa sus senos hacia arriba, <em>con estas hago que el gobernador te corra, aunque me tenga que arrastrar. <\/em>Alberto tiene una sonrisa como la de un padre que observa a su ni\u00f1a hacer un berrinche. <em>Uyuyuy, <\/em>la toma y la sienta en sus piernas, <em>\u00bfy qu\u00e9 m\u00e1s me vas a hacer? Es en serio Alberto, <\/em>insiste Teresa todav\u00eda molesta, <em>por eso, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s me vas a hacer?, \u00bfme vas a hacer cositas sucias? <\/em>Comienza a acariciarla y la besa. Despu\u00e9s de un largo beso que tranquiliz\u00f3 a Teresa, ambos quedan unos minutos mir\u00e1ndose a los ojos en silencio hasta que ella se recarga en los hombros de Alberto, abraz\u00e1ndolo. \u00c9l sabe que Teresa es voluble pero que basta un poco de ternura para tranquilizarla. <em>Por favor, no me vayas a lastimar, <\/em>le dice ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ese viernes Ra\u00fal est\u00e1 con Carlos, Israel, Jes\u00fas y Jos\u00e9, a quien llaman don Pepe por ser mayor que el resto, y quienes conforman la escolta personal del licenciado Reyna. Fueron agentes de la polic\u00eda ministerial, don Pepe, Carlos y Jes\u00fas de la polic\u00eda ministerial local, mientras que Israel de la polic\u00eda ministerial de otro estado. Israel tiene un pasado oscuro de ejecuciones y \u00f3rdenes de aprehensi\u00f3n que, fuera de Ra\u00fal, el gobernador, el comandante Flores y algunos funcionarios m\u00e1s de alto rango nadie conoce, sin embargo, era el adecuado para dirigir la escolta personal del gobernador, no solo por su experiencia, sino por su sangre fr\u00eda, <em>a la hora de los chingadazos se\u00f1or, muchos se apendejan, \u00e9l es de los que pase lo que pase, si ust\u00e9 est\u00e1 en peligro, lo va a tirar al suelo y lo va a cubrir con su propio cuerpo, para eso se necesitan muchos huevos se\u00f1or, por eso quiero que lo ponga a \u00e9l en su escolta, si no lo pone, pos no me haga el favor de nombrarme su secretario, porque antes de cuidar a los dem\u00e1s lo tengo que cuidar a ust\u00e9, <\/em>hab\u00eda dicho el comandante Flores al licenciado Reyna, cuando al momento del nombramiento del comandante como secretario de seguridad p\u00fablica se estaba integrando el cuerpo de seguridad del gobernador. De hecho, el gobernador trat\u00f3 de negociar con un hom\u00f3nimo estatal una orden de aprehensi\u00f3n contra su jefe de seguridad, ordenada por un juez penal del estado del que era originario Israel. <em>Pero \u00bfpor qu\u00e9 no ponemos a otro y ya? <\/em>Le preguntaba el licenciado Reyna al comandante Flores previamente a la negociaci\u00f3n, <em>como ust\u00e9 quiera se\u00f1or pero yo s\u00f3lo conf\u00edo en \u00e9l, si algo le pasa a ust\u00e9 que quede bien claro que es porque ust\u00e9 as\u00ed lo quiere, si ust\u00e9 sabe m\u00e1s de mi trabajo, no me pregunte, h\u00e1galo, si no sabe, entonces haga lo que yo le digo, no se complique, pero si se va \u00e9l, me voy yo, no conf\u00edo en la gente de ust\u00e9, con todo respeto.<\/em>En realidad, Israel tambi\u00e9n cuida las espaldas del comandante, no f\u00edsicamente ya que ello el comandante puede hacerlo personalmente, sino manteni\u00e9ndolo informado de todo aquello que pueda poner en riesgo la seguridad del comandante y su familia.Israel hab\u00eda participado en el secuestro y homicidio de un hijo de un empresario, por lo que fue cuando el ahora jefe de la escolta del gobernador dej\u00f3 de ser Reynaldo Jim\u00e9nez P\u00e9rez, para ser Israel Dom\u00ednguez S\u00e1nchez. <em>\u00bfPero c\u00f3mo voy a tener yo a un asesino cuid\u00e1ndome las espaldas? \u00c9l hac\u00eda su trabajo, <\/em>le explicaba el comandante Flores,<em>lo que pasa es que este nuevo gobernador est\u00e1 molesto con el anterior pero pos no se puede desquitar con los peces grandes, tons quiere a los chicos. Reynaldo no hace las cosas por iniciativa propia, hace lo que le mandan, por eso conf\u00edo en \u00e9l, el problema fue cuando el otro gober empez\u00f3 a hacer negocios con sus propios allegados. <\/em>El licenciado Reyna gobernaba un estado tranquilo pero en vistas del crecimiento de la violencia, tanto sus amigos del partido y futuros miembros de gabinete, incluso funcionarios federales y otros gobernadores le recomendaron el uso de <em>profesionales <\/em>en seguridad y no a los oficiales egresados de la academia local, con poca experiencia en asuntos delicados. No obstante, lo que motiv\u00f3 personalmente al gobernador a contratar <em>profesionales<\/em>fue un correo electr\u00f3nico que recibi\u00f3 en su cuenta oficial de campa\u00f1a <em>porunfuturomejorarturo@&#8230;, <\/em>que consist\u00eda en un video con dos encapuchados quienes desde una mesa, en la cual hab\u00eda dos armas de alto poder, una bandera del pa\u00eds y un estandarte con el escudo del estado y sobre ellos una foto de Zapata y otra de Villa, le dec\u00edan, <em>aqu\u00ed estamos para defender los intereses del pueblo de ustedes vende patrias, fascistas, explotadores del pueblo. <\/em>El licenciado Reyna estaba convencido que era una broma, como muchas que fueron recibidas en la cuenta, sin embargo, el capit\u00e1n Corrales, entonces jefe de la polic\u00eda ministerial del estado de la anterior administraci\u00f3n, ante el gobernador electo, sac\u00f3 su arma, cort\u00f3 cartucho, la amartill\u00f3 y la puso sobre la mesa frente al licenciado Reyna, <em>\u00bfArturito, ust\u00e9 cree que esto es un juguete pa bromear? <\/em>Las palabras del licenciado Reyna fueron, <em>oquei traigan al Reynaldo ese.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">****<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/villalobos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-317 alignleft\" src=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/villalobos.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 93px) 100vw, 93px\" srcset=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/villalobos.jpg 390w, https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/villalobos-300x397.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"93\" height=\"122\" \/><\/a><strong>Jorge Antonio Villalobos<\/strong>\u00a0(M\u00e9xico , D. F., 1972). Abogado y escritor. Ha obtenido las siguientes becas: la Salvador Novo del Centro Mexicano de Escritores (1991-1992)]; la del INBA y el Colegio de M\u00e9xico (1994-1995); y la de J\u00f3venes Creadores en poes\u00eda del FONCA de Aguascalientes (2000-2001). 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