{"id":800,"date":"2021-02-20T18:00:19","date_gmt":"2021-02-20T23:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/vertice.grupopiramide.com.mx\/?p=800"},"modified":"2021-02-20T18:06:45","modified_gmt":"2021-02-20T23:06:45","slug":"primera-parte-del-cuento-largo-el-reloj-de-inglaterra-jorge-villalobos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/literatura\/cuento\/primera-parte-del-cuento-largo-el-reloj-de-inglaterra-jorge-villalobos\/","title":{"rendered":"Cuento | El reloj de Inglaterra (Parte I) de Jorge Antonio Villalobos"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/black-and-white-1282290_960_720.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-801\" src=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/black-and-white-1282290_960_720.jpg\" alt=\"El reloj de Inglaterra\" width=\"604\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/black-and-white-1282290_960_720.jpg 960w, https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/black-and-white-1282290_960_720-600x399.jpg 600w, https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/black-and-white-1282290_960_720-768x510.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, presentamos &#8220;El reloj de Inglaterra&#8221;, la primera de tres partes de este cuento largo (o noveleta) del escritor mexicano Jorge Antonio Villalobos, en exclusiva para <strong>V\u00e9rtice, Letras de Grupo Pir\u00e1mide<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El reloj de Inglaterra<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Teresa sale de la oficina principal, como todos los lunes, y dirige su mirada hacia el privado de su novio y \u00e9l, que est\u00e1 al pendiente de todos los movimientos de su pareja, le gui\u00f1a el ojo. Teresa y Miguel laboran, ella como secretaria y \u00e9l como asistente de inform\u00e1tica, en la Secretar\u00eda de Prestaciones Sociales del Estado, la SEPSOE. Ella es secretaria del titular del organismo, el ingeniero Alberto Velasques, <em>con doble ese Teresita y sin acento por favor, no me cambie el apellido<\/em>. En el transcurso del a\u00f1o no solo Teresa se ha adaptado a la forma de trabajar de su jefe, sino conoci\u00f3 a Miguel, con quien estaba segura habr\u00eda de casarse. Aunque en su curr\u00edculum Teresa manifest\u00f3 ser secretaria ejecutiva,ella \u00fanicamente termin\u00f3 la preparatoria y consigui\u00f3 el trabajo, urgida por ayudar en el gasto familiar, gracias a un antiguo compa\u00f1ero de secundaria que milita en el partido. Al principio las \u00f3rdenes eran simples, <em>Teresita un caf\u00e9 por favor, dos de az\u00facar y crema y comun\u00edqueme a la oficina del se\u00f1or gobernador y no olvide que necesito los papales pendientes de firma.<\/em>Todas sus funciones eran guiadas por la misma inercia de todo el personal de la dependencia, ella se dejaba llevar por la corriente para que las cosas encontraran su lugar. No obstante, poco despu\u00e9s, cuando el ingeniero comenz\u00f3 a familiarizarse con su jerarqu\u00eda, las cosas fueron cada vez m\u00e1s complicadas. Ahora las funciones de Teresa no incluyen nada m\u00e1s la agenda de actividades, llamadas, memorandos, citas, oficios, cheques, correspondencia, correo electr\u00f3nico, archivos, firma de documentos, caja de seguridad y dos cuentas bancarias correspondientes al fondo revolvente del titular de la dependencia, sino, adem\u00e1s del caf\u00e9 con dos de az\u00facar y crema, cigarros, tortas, gorditas, aspirinas, anti\u00e1cidos, refrescos y todos los lunes enviar a Margarita, una de las empleadas de limpieza, a lustrar los zapatos del ingeniero a la plaza principal. La costumbre de los zapatos inici\u00f3 el lunes de la segunda semana de actividades, cuando el ingeniero llam\u00f3 a Teresita, quien encontr\u00f3 a su jefe en calcetines y con los zapatos en la mano, y este amablemente le dio las instrucciones para ser repetidas a Margarita. El lunes siguiente Teresa sal\u00eda de la oficina de su jefe cuando escuch\u00f3, <em>Teresita, no se le olviden mis zapatos, los necesito en veinte minutos<\/em>y ella al mirar hacia el suelo vio los zapatos a un lado de la puerta. El lunes posterior la orden solo fue un <em>Teresita<\/em>y el ingeniero, mientras le\u00eda varios documentos, con el \u00edndice de la mano izquierda apuntaba a sus zapatos. A partir de entonces todos los lunes Teresita, antes de salir de la oficina con todos los pendientes del d\u00eda y del resto de la semana, se agacha flexionando las rodillas por los zapatos del ingeniero y sale cargada de papeles, expedientes, su libreta y los zapatos. Ella tiene gusto por su trabajo, aunque inicialmente algunas funciones no eran de su agrado, como solicitar el env\u00edo de flores a la misma direcci\u00f3n, reservaciones en hoteles y restaurantes fuera de la ciudad, hasta escribir notas con sus propias palabras,<em>ponga usted lo que le gustar\u00eda leer al recibir flores Teresita,<\/em>para colocarlas en un ramo de rosas, actividades laborales por las que Teresita pudo tener conocimiento de una parte de la vida privada de su jefe. Estas instrucciones especiales eran otorgadas con la misma seriedad que aquellas propias de la dependencia, seriedad que puso de manifiesto la circunstancia impl\u00edcita de que Teresita debe mantener en estricta reserva esa informaci\u00f3n, de la misma manera que la combinaci\u00f3n de la caja de seguridad o las contrase\u00f1as de las cuentas bancarias. El ingeniero Velasques nunca se ha preocupado por la opini\u00f3n de su subordinada por el hecho de que, en palabras del mismo ingeniero, es una <em>persona simplemente elemental\u2026 el fuego quema, el agua moja y su capacidad de reflexi\u00f3n no va m\u00e1s all\u00e1 de que dios cre\u00f3 el mundo,<\/em>de hecho Teresita jam\u00e1s ha comentado con nadie, incluido Miguel, la relaci\u00f3n del ingeniero, pero no por lealtad o \u00e9tica y s\u00ed por pudor y la verg\u00fcenza que le produce cualquier tema que trate de sexo, incluso despu\u00e9s de haber perdido su virginidad con Miguel. Teresa ya hab\u00eda sospechado algo sobre el ingeniero desde el primer d\u00eda que atendi\u00f3 las llamadas <em>con Alberto por favor,<\/em>en las que la voz es de una mujer joven. Las llamadas de la esposa son diferentes,<em>Teresita buenos d\u00edas, \u00bfme podr\u00eda comunicar con el ingeniero?, habla la se\u00f1ora Hern\u00e1ndez de Velasques, a ver si no est\u00e1 muy ocupado,<\/em>llamadas que no duran m\u00e1s de un minuto. Teresita lo nota en el conmutador, cuyo bot\u00f3n de la l\u00ednea en uso parpadea, mientras que las llamadas <em>con Alberto por favor<\/em>sol\u00edan ser de media hora hasta una hora. Sin embargo, desde hace dos meses aproximadamente, ella se ha librado de esas funciones gracias a que el ingeniero de la noche a la ma\u00f1ana dej\u00f3 de enviar rosas y hacer reservaciones.<\/p>\n<p>A sus veinticuatro a\u00f1os, tras su noviazgo con Teresa, en Miguel creci\u00f3 la conclusi\u00f3n de que su novia habr\u00e1 de ser su esposa. Miguel es un hombre rutinario, por la ma\u00f1ana toma el peque\u00f1o desayuno que le prepara su madre, quien lo bendice antes de salir de casa. Se dirige a su trabajo y llega a su destino media hora antes de su entrada para encontrar un lugar donde estacionar su veh\u00edculo y no pagar estacionamiento. En la oficina sus actividades se limitan a supervisar que el funcionamiento del equipo de c\u00f3mputo sea el adecuado. As\u00ed fue como tuvo su primer contacto con Teresita. Ella le marc\u00f3 para solicitarle ayuda, <em>la impresora no quiere imprimir,<\/em>siendo la falla el hecho de que la impresora no estaba conectada al regulador. Miguel qued\u00f3 cautivado con el rostro sonrojado de Teresita, <em>de seguro piensas que soy una tarada.<\/em>La hasta entonces inocencia de su compa\u00f1era de trabajo y no la firmeza corporal de sus veintid\u00f3s a\u00f1os, fue lo que sedujo a Miguel. Meses despu\u00e9s Miguel le dice a Teresa que es el hombre m\u00e1s feliz a su lado, que est\u00e1 dispuesto a todo porque ella sea la madre de sus hijos y tras un beso mon\u00f3tono, pactaron sexual y sagradamente su camino al matrimonio. La proeza no dur\u00f3 tanto como el beso, Miguel estaba tan excitado que eyacul\u00f3 segundos despu\u00e9s de haberla penetrado y Teresita no alcanz\u00f3 el orgasmo, para ambos era su primera vez. Pese a ello, Teresa sinti\u00f3 que realmente estaba enamorada, ya que no necesit\u00f3 de placer para llegar a la determinaci\u00f3n de que Miguel era el hombre de su vida, el primero y el \u00fanico. Teresa hab\u00eda conseguido el trabajo por ser una <em>chica buena, <\/em>a criterio de Armando, quien la recomend\u00f3 con el ingeniero durante la pasada campa\u00f1a electoral.<em>\u00bfY por qu\u00e9 no te la coges?, <\/em>le hab\u00eda preguntado a Armando uno de sus compa\u00f1eros de partido, a lo cual Armando respondi\u00f3 que ella no era de esas, <em>es de las que los s\u00e1bados van al coro del templo y no afloja. <\/em>Algo similar sucedi\u00f3 con Miguel. Cuando termin\u00f3 su carrera de inform\u00e1tica trabaj\u00f3 para el padre de un amigo. Don Ernesto es due\u00f1o de una empresa y Miguel se ocupaba de llevar el control de la red de c\u00f3mputo de la planta. A su vez, don Ernesto es amigo personal del ingeniero Velasques, <em>te lo recomiendo Beto, es un buen muchacho y pues conmigo no va a llegar lejos y me da pena cuando se me acerca y me saluda, s\u00e9 que me quiere pedir un aumento pero pues no se anima\u2026 hace bien su trabajo, contigo puede recibir un poco m\u00e1s de lo que yo le pago\u2026 hazlo por m\u00ed, \u00e9l no lo sabe pero la verdad yo no me atrevo a correrlo pero pues tampoco puedo seguir pag\u00e1ndole, el negocio no marcha bien, le tengo estima porque adem\u00e1s es amigo de mijo\u2026 No te preocupes, yo me encargo, as\u00ed es como los necesito\u2026 que no cuestionen lo que se les pide,<\/em>contest\u00f3 Alberto Velasques a don Ernesto y Miguel estaba ya dentro del personal de la SEPSOE.<\/p>\n<p>Ese lunes, antes de que Teresa saliera de la oficina principal, Alberto Velasques dio un discurso severo a su secretaria, <em>\u00bfc\u00f3mo es posible que en este pinche ba\u00f1o no haya papel? <\/em>Teresita lo miraba con su nerviosismo habitual, <em>el contador dice que el proveedor no va a surtirnos hasta que se le paguen los cinco meses atrasados. <\/em>El ingeniero quiso explicarle a Teresita que eso ya lo sab\u00eda que no fuera pendeja, no obstante, encendi\u00f3 un cigarro y se contuvo, tanto de lo que pensaba como de su urgencia por defecar. <em>Mire Teresita, no me diga lo que dice el contador porque el contador y yo estamos en contacto todos los d\u00edas. Lo que quiero decir es\u2026 que no es lo mismo que en los otros ba\u00f1os no haya papel a que no haya en el m\u00edo. Usted debe decirme con tiempo, <\/em>e imitando voz de mujer continu\u00f3,<em>\u201cingeniero le recuerdo que no hay papel en su ba\u00f1o para que me diga qu\u00e9 hacer\u201d, <\/em>y continu\u00f3 con su voz normal,<em>y listo Teresita, la mando a comprar papel, usted tiene que ver esta oficina como si fuera su propia casa o su cuarto y cualquier cosa que falte o que sea necesaria me lo indica por favor. <\/em>Le pidi\u00f3 a su secretaria que tomara de la caja chica dinero extra, tanto para el lustre de sus zapatos como para el papel y que enviara a Margarita a comprar el rollo. <em>Y por favor, reg\u00e1leme un klinex, ustedes las mujeres siempre traen en su bolsa, es urgente, me da pena pero m\u00e1s pena me va a dar si tengo un accidente por esperar a que regrese Margarita. <\/em>Teresa no tuvo que ir hasta su escritorio ya que en su chaleco guardaba varios pa\u00f1uelos desechables que entreg\u00f3 al ingeniero. Despu\u00e9s de recibir las gracias, ella se dirigi\u00f3 a la puerta y \u00e9l, invadido por un peque\u00f1o pudor despu\u00e9s de haber revelado su necesidad corporal, esper\u00f3 a que su secretaria saliera de la oficina pues, aunque es un hombre de pocos modales ante sus subordinados, habr\u00eda sentido verg\u00fcenza salir disparado al ba\u00f1o una vez recibidos los pa\u00f1uelos, raz\u00f3n por la cual miraba el trayecto de Teresa como si ello le diera la seguridad de que pronto terminar\u00eda su martirio. Cuando ella se agach\u00f3 por los zapatos, \u00e9l fue consciente por primera vez hasta ese lunes, pasado un a\u00f1o de trabajo, de que su secretaria bajo su falda, que no es ajustada y cubre las rodillas, oculta unas piernas y caderas perfectas, vio como ese cuerpo, aparentemente nada llamativo, al flexionarse exhibe la forma en que los m\u00fasculos de las pantorrillas se engrosan, c\u00f3mo los muslos se delinean por la falda que se aprieta contra las piernas y que deja ver las rodillas desnudas, c\u00f3mo sus caderas muestran su verdadera dimensi\u00f3n provocando un contraste con la cintura haci\u00e9ndola ver muy delgada. Un minuto m\u00e1s tarde, mientras Teresita le gui\u00f1a el ojo a Miguel, el ingeniero en el ba\u00f1o, una vez libre de su represi\u00f3n, observa los pa\u00f1uelos y sonr\u00ede, <em>ay ay\u2026 me la voy a coger, a huevo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n te puede interesar:<\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"NrUxnqW6Z2\"><p><a href=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/literatura\/cuento\/cuento-vals-triste-de-jorge-antonio-villalobos\/\">Cuento | Vals triste, de Jorge Antonio Villalobos<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#8220;Cuento | Vals triste, de Jorge Antonio Villalobos&#8221; &#8212; V\u00e9rtice\" src=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/literatura\/cuento\/cuento-vals-triste-de-jorge-antonio-villalobos\/embed\/#?secret=F5uYorFyGm#?secret=NrUxnqW6Z2\" data-secret=\"NrUxnqW6Z2\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ra\u00fal se levanta de la cama, son las ocho del lunes por la ma\u00f1ana. Su esposa, Clara, le da un beso en la mejilla y le dice que el desayuno est\u00e1 listo. En los \u00faltimos dieciocho meses Ra\u00fal ha trabajado sin descanso de lunes a domingo, lo cual ha puesto en crisis su matrimonio. Todav\u00eda el pasado viernes trataba de tranquilizar a Clara ante sus reclamos, <em>mira chiquita, gracias a mi trabajo, t\u00fa tienes una vida envidiable, esto es temporal, \u00bfno lo ves?\u2026 es como en un reino, el rey tiene un ministro de guerra, uno de econom\u00eda pero el rey siempre tiene un mayordomo que lo ayuda a cambiarse, a ba\u00f1arse, al que le confiesa todo\u2026 \u00bfno lo ves chiquita?, esto es temporal, me toca ser el mayordomo<\/em>. Ra\u00fal toma el desayuno, <em>\u00bfen qu\u00e9 piensas?, <\/em>le pregunta ella. <em>En nuestras vacaciones chiquita, espero que pronto podamos ir a la playa. <\/em>Cuando eran novios y al principio del matrimonio, Clara encontraba ser llamada <em>chiquita <\/em>como una sincera muestra de cari\u00f1o de su esposo. Al pasar de los a\u00f1os y con dos ni\u00f1os y una ni\u00f1a, la palabra <em>chiquita <\/em>la hace sentir est\u00fapida pero sin argumento alguno con el cual poder rebatir, discutir o reclamar algo a Ra\u00fal. Cualquier discusi\u00f3n termina con el mismo argumento, <em>\u00bfqu\u00e9 m\u00e1s quieres chiquita? Lo tienes todo y no me refiero a lo material, tienes una bella familia, est\u00e1s rodeada de amor, yo te amo, tienes tres angelitos maravillosos, eres la envidia de muchas mujeres, mira a tu alrededor, no veo porqu\u00e9 te pones as\u00ed. <\/em>Clara a sus treinta y nueve a\u00f1os siente c\u00f3mo deja de ser joven, c\u00f3mo las rutinas de belleza de ser una actividad de estatus social han pasado a ser tareas de primera necesidad, una guerra abierta contra el paso del tiempo, una obsesi\u00f3n matinal de verse al espejo estirando con sus manos la piel de la cara a la altura de las sienes y mirarse desde todos los \u00e1ngulos posibles. Ha nacido en ella, como un efecto reflejo, la angustia sobre la posible existencia de una amante. <em>Ra\u00fal por su actual trabajo est\u00e1 rodeado de zorras, <\/em>comentaba Clara a Mar\u00eda Luisa el anterior jueves. Ellas y otras amigas se re\u00fanen todos los jueves por la tarde. <em>Ya ni siquiera son como las de antes que buscaban a hombres de clase para embarazarse y asegurar un lugar donde vivir, la casa chica, no, <\/em>dijo alargando la <em>o<\/em>antes de exhalar una bocanada de humo de cigarro,<em>ahora nada m\u00e1s quieren regalitos, que las lleven de fiesta a lugares finos y al motel, nada de hijos\u2026 <\/em>sigui\u00f3 cambiando su tono a lastimero, <em>esas son las peores porque de esas los hombres no se aburren, los hombres se aburren de una mujer cuando empiezan a mantenerla pero mientras sea una aventurita de novios no se cansan.<\/em>Mar\u00eda Luisa tuvo dudas respecto a las conjeturas de Clara. <em>Ay Clara, sean como sean esas mujerzuelas, cuando tu marido anda de coscolino lo notas f\u00e1cilmente, uno, siempre est\u00e1 contento y todo es felicidad, dos, tienen viajes de negocios, solo los nacos llegan oliendo a vino los viernes por la noche, hombres como tu marido o el m\u00edo no se exponen y se van a otra parte, ay Clara, no seas ingenua, tres, \u00bfcu\u00e1les regalitos?, son pirujas y se les paga nada m\u00e1s que ahora se llaman escorts y ellos no se aburren porque tienen varias de donde escoger, mira, <\/em>hizo una pausa para fumar, <em>a la casa llegan los estados de cuenta de las tarjetas y yo soy la que hace los pagos en el banco, bueno, un d\u00eda lleg\u00f3 el estado de cuenta del banco con un gasto en Guadalajara por quince mil y algo de pesos, de un tal senior bisnes center, un mes despu\u00e9s otro cargo por siete mil, yo la verdad nunca le di importancia, mi marido es un hombre de negocios, bueno pues algo ha de ser el tal bisnes ese, pens\u00e9, pero un d\u00eda que fuimos a Guadalajara de compras, mientras Gerardo mi marido ve\u00eda sus corbatas, en el pasillo del centro comercial se acerca un fulano a Gerardito mijo y le da una tarjeta, yo pues inmediatamente fui a ver de qu\u00e9 se trataba, t\u00fa sabes, no quiero que mis hijos anden en drogas o esas cosas, ah, pues resulta que la tarjeta era del centro ese, reconoc\u00ed el nombre y la guard\u00e9, si miras la tarjeta no sospechas nada, yo creo que las hacen as\u00ed por si llegas a descubrirlas en la cartera de tu marido,<\/em>continu\u00f3 con una larga exclamaci\u00f3n como para dar un efecto de revelaci\u00f3n,<em>\u00a1ah!, pero tiene una direcci\u00f3n de internet y cuando la chequ\u00e9, <\/em>volvi\u00f3 a fumar como si necesitara aire para confesar su descubrimiento, <em>\u00a1v\u00e1lgame la virgen!, <\/em>exhal\u00f3 el humo,<em>puras viejas encueradas, eso s\u00ed puras modelos con esos cuerpazos de ahora, operados, chamacas veintea\u00f1eras que ni parecen prostitutas porque no se ven nacas, nada nacas, hasta las hay de ojo azul, gringas de seguro, ah porque hasta eso, te dicen ah\u00ed que son biling\u00fces\u2026 ah\u00ed es cuando te das cuenta Clara, Ra\u00fal es todo lo contrario, pura pol\u00edtica, es de todos los cuarentones que conozco el \u00fanico que no ha engordado y no hace nada de ejercicio, eso significa que el trabajo lo agota, si hubiera otra mujer bueno de panz\u00f3n que se te pondr\u00eda, andar\u00eda muy cantador y relajado y no pegado al celular, apurado, de malas o de prisa como siempre, arreglando todos los pendientes de trabajo, <\/em>mir\u00f3 a Clara con una sonrisa, <em>a lo mejor lo que le falta es que se vaya de viaje de negocios con Gerardo, <\/em>Mar\u00eda Luisa solt\u00f3 una ligera carcajada pero Clara no correspondi\u00f3 la broma. Despu\u00e9s de un silencio la amiga agreg\u00f3 seriamente, <em>Clara, amiguita, lo dudo pero si fuera el caso\u2026 la primera vez duele mucho pero despu\u00e9s te acostumbras. <\/em>Clara estuvo a punto de las l\u00e1grimas pero Mar\u00eda Luisa intervino nuevamente en broma y sacudiendo a Clara de un hombro,<em>\u00a1ay ya mujer!, bueno fuera que Ra\u00fal tuviera una aventurita, tiene su lado positivo, es bueno para su salud, Ra\u00fal se te va a morir de un infarto y \u00bfqu\u00e9 vas a hacer sola?, <\/em>hizo una pausa acerc\u00e1ndose a Clara y agach\u00f3 un poco la cabeza para hablar en secreto, adem\u00e1n que fue seguido por Clara intrigada por escuchar, <em>y adem\u00e1s ya tienes un buen pretexto para hacer una escenita\u2026 a m\u00ed cada aventurita me es recompensada con un viaje al extranjero o una joyita. <\/em>Mar\u00eda Luisa le muestra la mano izquierda con un lujoso anillo, <em>\u00a1senior bisnes center!, <\/em>concluyendo en voz alta,<em>\u00bfeh? \u00bfQu\u00e9 tal?, <\/em>reafirm\u00f3 la interlocutora.<\/p>\n<p>Ra\u00fal toma del caf\u00e9 que Clara le ha servido, <em>\u00bftodav\u00eda me amas?, <\/em>le pregunta. Clara estaba preparada para una respuesta como <em>ay chiquita, \u00bfpor qu\u00e9 me preguntas eso? Sabes que eres el amor de mi vida, <\/em>sin embargo, Ra\u00fal la mira por encima de la taza, <em>Clara si no te amara ya habr\u00eda dejado este trabajo. <\/em>Clara sabe que Ra\u00fal es un actor, que cuando utiliza un tono de voz suave o cuando sobresalta alg\u00fan hecho o virtud de una persona lo hace para ganarse la confianza de esta, que \u00e9l se comporta siguiendo todas las reglas de conducta social y moralmente aceptadas, no porque \u00e9l sea un hombre religioso o est\u00e9 convencido de que las cosas deban ser de esa manera, sino porque ante ese comportamiento nadie puede negarse a hacer lo que \u00e9l quiere, incluso cuando lo que quiere sea contrario a esas reglas. Clara ya no duda del amor de su marido, la respuesta fue directa y sincera. Ahora sabe que su marido la ama y es ella quien no siente nada por \u00e9l. Por eso est\u00e1 angustiada, quisiera que Ra\u00fal tuviera una amante, otra familia para poder liberarse de ese matrimonio del que no puede huir, al que lleg\u00f3 sin entender por qu\u00e9 y poder alejarse sin que se le reproche nada pero <em>chiquita <\/em>ser\u00eda la malvada del cuento si pidiera el divorcio y sus hijos llevar\u00edan ese estigma por el resto de sus vidas.<\/p>\n<p>Ra\u00fal es el secretario particular del se\u00f1or gobernador. Hab\u00eda sido miembro de otro partido y no del actual en funciones pero dicha circunstancia era vista como <em>la capacidad de adaptaci\u00f3n de un verdadero pol\u00edtico preocupado por la sociedad, dispuesto a evolucionar en pro del bien com\u00fan, <\/em>seg\u00fan el art\u00edculo publicado por uno de los cronistas de la ciudad y despu\u00e9s de que el secretario tuviera una lujosa comida con dicho cronista, en la cual, <em>Ra\u00fal, el hombre de carne y hueso como cualquiera de nosotros,<\/em>expuso <em>su forma de pensar, su visi\u00f3n y su misi\u00f3n como ser humano y funcionario. <\/em>La comida en s\u00ed no fue materia del art\u00edculo pero s\u00ed de los art\u00edculos de periodistas de los otros diarios locales.No obstante, la misma trayectoria hab\u00eda tenido el gobernador, quien llam\u00f3 a Ra\u00fal a su campa\u00f1a cuando como candidato not\u00f3 que su personal en el nuevo partido, aunque conformado por distinguidos miembros de la sociedad local, empresarios, ganaderos y comerciantes, no ten\u00eda la experiencia para ganar unas elecciones. <em>Los pobres son mayor\u00eda y necesitamos que ellos voten, te necesito aqu\u00ed Ra\u00fal, no puedes y no me vas a decir que no.<\/em>Ra\u00fal sinti\u00f3 un gran alivio cuando el candidato lo llam\u00f3, porque ello, en caso de que ganara, como as\u00ed fue, le evit\u00f3 haber tenido que solicitar una entrevista privada con el futuro gobernador, pues de verse favorecido siendo integrado a la nueva administraci\u00f3n, bajo esas circunstancias, el cambio de bando no habr\u00eda sido tan honroso, aun con invitaciones a comidas a todos los principales articulistas de la ciudad. Las funciones de Ra\u00fal, lo cual le agrada m\u00e1s, no son pol\u00edticas, ni jur\u00eddicas o administrativas, sino son personales. Desde la imagen del ejecutivo, <em>h\u00e1galos pedazos se\u00f1or, usted es el gallo,<\/em>antes de un discurso o informe, hasta la supervisi\u00f3n de los eventos particulares del primer funcionario. Ra\u00fal se dedica a su trabajo con gran esmero con la esperanza de ser recompensado, en el peor de los casos, con la concesi\u00f3n de una notar\u00eda p\u00fablica o, que es lo que realmente desea, la oportunidad de llegar a un puesto de elecci\u00f3n popular, como regidor o diputado local, lo que le otorgar\u00e1 la posibilidad de llegar a ser presidente municipal y despu\u00e9s, con la trayectoria que tiene en mente, diputado federal o senador o hasta gobernador. Considera que su remuneraci\u00f3n futura es lo m\u00ednimo que el gobernador puede hacer por \u00e9l ante todos los secretos que por su trabajo Ra\u00fal ahora conoce. \u00c9l se ha convertido en un personaje indispensable para el se\u00f1or gobernador, en especial, para la organizaci\u00f3n de su vida privada, lo que le ha valido el mote de <em>paje flor\u00edn.<\/em>Ra\u00fal tuvo que aprender todo sobre los gustos del mandatario, colores, ropa, tallas, zapatos, relojes, mujeres de veintinueve a treinta y cuatro a\u00f1os, altas, las morenas no muy oscuras y las blancas bronceadas, todas delgadas, senos peque\u00f1os y piernas torneadas, bebidas, canciones, comida, al grado tal que en las ocasiones en que el gobernador se encuentra bajo presi\u00f3n, la simple sugerencia de un aperitivo en especial o un platillo determinado, despu\u00e9s de las actividades administrativas, es suficiente para que el licenciado Reyna, <em>el jefazo, <\/em>recupere su semblante ordinario para aparecer en p\u00fablico.<\/p>\n<p>Ra\u00fal termina su caf\u00e9 y se dirige a Clara. La abraza mientras la mira a los ojos. <em>Recuerda que esto es temporal chiquita, ya vendr\u00e1 la nuestra, ya vendr\u00e1.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">****<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/villalobos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-317 alignleft\" src=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/villalobos.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 93px) 100vw, 93px\" srcset=\"https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/villalobos.jpg 390w, https:\/\/grupopiramide.com.mx\/vertice\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/villalobos-300x397.jpg 300w\" alt=\"\" width=\"93\" height=\"122\" \/><\/a><strong>Jorge Antonio Villalobos<\/strong>\u00a0(M\u00e9xico , D. F., 1972). Abogado y escritor. Ha obtenido las siguientes becas: la Salvador Novo del Centro Mexicano de Escritores (1991-1992)]; la del INBA y el Colegio de M\u00e9xico (1994-1995); y la de J\u00f3venes Creadores en poes\u00eda del FONCA de Aguascalientes (2000-2001). 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