Inicio Ecología Otro revés contra proyecto en Chemuyil; juez da razón a ambientalistas

Otro revés contra proyecto en Chemuyil; juez da razón a ambientalistas

Compartir

«Aun con autorizaciones, prevalece el derecho al medio ambiente colectivo sobre el interés particular», resolvió el Juez Segundo Colegiado de Distrito tras una queja interpuesta por abogados de Grupo Posadas como respuesta a grupos ambientalistas que lograron una suspensión de las obras en la zona costera de Chemuyil-Chemuyilito.

La querella del grupo hotelero argumentaba que el juez otorgó la suspensión provisional en favor a menores de edad residentes en Tulum sin haberse demostrado un interés legítimo de los mismos y sin haberse probado la afectación a sus derechos.

Sin embargo, en sesión extraordinaria del pasado 13 de junio, por unanimidad, el Juzgado Segundo Colegiado de Distrito declaró infundados los argumentos de los abogados del Fideicomiso Chemuyil, reiterando que los menores si acreditaron su interés legítimo, además de que, lejos de afectar el interés social, se reconoció que la medida suspensiva otorga un beneficio social.

De igual manera, se reconoció peligro en la demora de dicha suspensión, dado que la inacción de las autoridades responsables podría traducirse en una afectación medio ambiental, y se recordó de la prevalencia del derecho al medio ambiente colectivo sobre el interés particular, aunque el proyecto cuente con autorizaciones.

Respecto a la conclusión de las obras, el Segundo Colegiado puntualizó que la suspensión provisional otorgada por el Juez Cuarto no sólo la limitó a suspender cualquier trabajo o relleno sino que también indicó que para el caso de estar concluida esa ejecución, se debía suspender el inicio de diversas actividades vinculadas con obras civiles.

La resolución fue celebrada por los grupos ambientalistas Red Sostenible de Tulum, Salvemos Manglar Tajamar y Grupo Gema del Mayab, quienes informaron de la misma a través de un comunicado.

«Celebramos que los órganos judiciales comienzan a reconocer la importancia del derecho al medio ambiente como ‘un elemento indispensable para la conservación de la especie humana en su colectividad y, por lo tanto, es un bien público cuyo disfrute o daño no sólo afecta a una persona, sino que importa a la comunidad en general’. Celebramos sobre todo que esta pequeña victoria sea de los menores», afirmó el colectivo.

Por la zanja de cuatro metros de alto aproximadamente, les cuesta a las tortugas regresar al mar luego de desovar.

De igual manera, el documento llama la atención sobre el actuar de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), quien a ser demandada por la omisión en sus funciones de inspección y vigilancia, acusó de «mala fe» a los asesores legales de los menores, «por usar los mismos argumentos de otras demandas».

«El derecho al medio ambiente sano y el acceso a la justicia son derechos humanos que cualquiera puede ejercer y que una autoridad, sobre todo aquella que debe velar por el cumplimiento de ordenamientos ambientales, califique de mala fe una acción legal demuestra la falta de imparcialidad con la que la Profepa se ha conducido en sus inspecciones en el caso de las obras en las Bahías de Chemuyil y Chemuyilito», se lee en el comunicado.