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Opinión | Desarrollo humano y estrategias económicas / Luis Alain Matos

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Por Luis Alain Matos Argüelles

La riqueza de un pueblo y su verdadera esencia se encuentra en su cultura, en su educación, en el valor y compromiso social para construirse y reconstruirse buscando siempre el bienestar común.

Dentro de esa construcción existe una gran tarea, un objetivo superior de subsistencia a través de la diversificación económica.

El coraje, orgullo y apego al terruño quintanarroense nos obliga a fortalecer las estructuras económicas en nuestro estado.

Innumerables huracanes nos han dado tristes lecciones, el huracán Wilma colapso el sector turístico de nuestro estado, generó caos y unidad en la población. Con gran esfuerzo el paraíso volvió a brillar en el mundo, generando nuevas inversiones y desarrollo económico para la zona norte de nuestro estado.

Si bien es cierto que en Quintana Roo el turismo de sol y playa es el motor, el gran estandarte del estado es gracias a nuestras bellezas naturales. En la actualidad, nos vemos obligados a fortalecer nuestro mercado interno, así como la infraestructura para atraer un turismo hospitalario y educativo, buscando calidad de vida para nuestros habitantes.

Es momento de impulsar corredores de desarrollo tecnológico, agronómicos, ganaderos, fortalecer la economía rural, fortalecer al gobierno con el objetivo de blindar nuestra economía buscando la prosperidad con esquemas fiscales más integrales, que le permitan al estado mayores ingresos tributarios con una mayor cobertura, sin perder el objetivo final de esa recaudación que es el de ofertar y contribuir en la entrega de servicios públicos e infraestructura de calidad que a su vez permitan que los ciclos económicos generados entre la población y el estado, siempre estén a la vanguardia por el bienestar común.

La actual pandemia, que se vuelve cíclica y que agiganta los números de infectados, sin existir actualmente alguna vacuna o medio alguno que permita eliminarla o controlarla, obliga a los gobiernos subnacionales a generar políticas y estrategias para proteger la salud y para la protección de la economía de las cuales podemos hacer mención algunas que se están llevando a cabo de acuerdo al BID como son:

 

  1. Promover la disponibilidad oportuna de recursos.
  2. Ejecutar con eficiencia los recursos.
  3. Proteger el ingreso de hogares vulnerables y la liquidez de las firmas (empresas).
  4. Apoyar la continuidad de los servicios públicos a través de la tecnología de la información.
  5. Promover la recuperación económica y fiscal post-pandemia.

Por hacer mención de Europa, podemos observar que Alemania generó programas de apoyo económico frente al Covid-19, como destinar un paquete fiscal que representa el 36% de su PIB para atender este escenario tan complejo, que consiste en apoyo monetario para dueños de pequeñas empresas y trabajadores por cuenta propia, retrasó el pago de impuestos hasta el fin de año, apoyó a trabajadores con ampliación a la seguridad social, así como la implementación de transferencias económicas a familias con niños.

Son tiempos de solidaridad, del bienestar común. En México algunos empresarios ya se intercambian tips como el establecer y operar sus empresas con el menor margen de costos para poder resistir el impacto de la crisis.

Una alternativa estratégica fiscal es la disminución en la contribución del ISR por salarios para que los ciudadanos puedan contar con mayor flujo de dinero; otra posibilidad es permitir la deducción inmediata del 100% de la inversión en activos a los empresarios para reactivar el mercado interno, estos son escenarios de algunos, de los cuales el sector empresarial puede generar un catálogo de oportunidades fiscales temporales para reactivar la economía y de esta manera pueda ser consensuado con el estado mexicano con el objetivo de proteger la salud, la economía y a la sociedad.

 

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Es Maestro en Gestión y Análisis de Políticas Públicas egresado de la Universidad Carlos III de Madrid y del Instituto de Administración Publica del Estado de Quintana Roo.

Licenciado en Contaduría por el Instituto Tecnológico de Chetumal.

 

 

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