La administración municipal encabezada por Diego Castañón Trejo atraviesa un momento de fuerte desgaste político, marcado por críticas internas, señalamientos de falta de transparencia y tensiones dentro del Cabildo.
Uno de los episodios más recientes se registró durante una sesión de Cabildo, donde la síndica municipal, Rifka Renee Queruel Nussbaum, rechazó aprobar la cuenta pública del Ayuntamiento, argumentando irregularidades en el manejo de la información financiera.
“No se han entregado los estados financieros de manera oportuna; tampoco se ha permitido ejercer plenamente la función de vigilancia”, expresó la funcionaria, cuestionando la viabilidad de aprobar los informes “a ciegas”.
“Yo no voy a ser parte de una decisión que no garantice legalidad, transparencia y certeza en el uso del dinero público”, enfatizó. Asimismo, subrayó que no suscribirá la cuenta pública en los términos presentados y se deslindó de cualquier responsabilidad derivada de su eventual aprobación.
La gestión de Castañón Trejo ha sido criticada por despidos de personal considerados por algunos como excesivos, así como por su dinámica personal, ya que, según versiones dentro del ámbito político local, divide su tiempo entre Tulum y San Pedro Garza García, donde reside su familia, lo que ha generado críticas sobre su nivel de compromiso con el municipio.
En este contexto, la figura del regidor de Movimiento Ciudadano, Jorge Portilla Manica, ha comenzado a tomar fuerza como potencial contendiente rumbo a futuros procesos electorales. Con información de El Imparcial de Tulum.
