Home Columnas Naderías Totales | Obediencia o rebeldía en las «huestes felixistas»

Naderías Totales | Obediencia o rebeldía en las «huestes felixistas»


Por Luciano Núñez

Podrán comulgar o no con él, pero el senador Félix González Canto ha marcado la vida política de Quintana Roo en los últimos 13 años. Su historia de victoria comenzó en su natal Cozumel, donde fue presidente municipal, saltó a la diputación federal, la gubernatura y senaduría. Todo en un solo envión.

Fue quien heredó al estado a Roberto Borge Angulo con lo que ello supuso para las arcas del estado. Nacido en el 68, año histórico para México y está a punto de perder fuero como senador. En el ambiente se especula que su paso será al costado, es decir, como los Avanger intentará difuminarse, aunque ha dejado tras de sí toda una clase política que todavía le rinde frutos: en las urnas y en puestos clave.

Caso por caso

No es un secreto que, desde que el PRI dejó de ser la maquinaria de carros completos, el ex gobernador ha colocado la mayor parte de sus fichas en Morena, donde tiene a un gran número de discípulos, amigos, deudores y admiradores. Una de ellas es la senadora electa Marybel Villegas, quien pasó de inaugurar eventos con Meade a besar las manos de AMLO, sin escalas.

Nada menos que el coordinador de Morena en Othón P. Blanco, Manuel Aguilar Ortega, fue horneado en la cantera felixista, al igual que Heyden Cebada, padre de quien será síndico de Mara Lezama en Cancún. No han sido menores las circunstancias que relacionan a la familia Beristain con el ex gobernador, quien está vinculado a los oscuros manejos de los terrenos del estado, entre ellos, los del CREA.

Desde un primer momento el político cozumeleño entendió que debía estar cerca de Pedro Joaquín Delbouis, pero sus intereses en la isla siguen presentes, al igual que en el Tribunal Electoral y el de Justicia, donde Antonio León Ruiz, fue estrecho colaborador de Lizbeth Loy Song Encalada, magistrada durante el mandato felixista.

Ahora bien. La pregunta es sencilla y tiene que ver con el título: ¿serán los políticos electos capaces de escribir su propia historia?, o seguirán rindiendo tributo a quien les dio amplias coberturas. Como dice la columna de un amigo, tiempo al tiempo.

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(*) Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún.

Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.

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Desertor de las oficinas, Luciano Núñez (Tucumán, Argentina, 1976) es un escritor, periodista y editor que nació en Juan Bautista Alberdi, Tucumán, Argentina, y está radicado en Cancún, Quintana Roo, México.  Ha escrito los libros Voces que vuelven (periodismo cultural), Tan lejos y otra vez en casa (poesía), la novela Magnificens Cancún (Editorial MAPorrúa), el poemario Genuinos son los lunes y Crónicas desde Cuba. Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, UNCA, trabajó en varios medios de comunicación de Argentina y México, además de la agencia internacional EFE.  Fue servidor público en Cancún y Playa del Carmen, donde se desempeñó como director de Comunicación Social.  Tenista y melómano, es director y fundador del portal Grupo Pirámide y la página cultural Vértice.

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