Cancún, Quintana Roo — Un grupo de médicos y enfermeros del programa federal Salud Casa por Casa en Benito Juárez llevó a cabo una manifestación pacífica para exigir la regularización de sus pagos y la formalización de sus condiciones laborales. La protesta, que reunió a varios integrantes del personal, busca visibilizar las problemáticas que enfrentan quienes trabajan en este ambicioso programa de salud.

Andrés Demetrio Cagal Ortiz, enfermero y vocero de los manifestantes, explicó que la mayoría del personal pertenece a la Secretaría del Bienestar y que desde el inicio del programa, en febrero, han enfrentado retrasos en sus pagos, algunos desde meses anteriores. «Nuestro pago es mensual, pero la irregularidad nos impide realizar nuestras funciones correctamente», afirmó.
El personal denuncia que, además de la falta de pagos puntuales, trabajan sin seguro social, en zonas peligrosas y en condiciones precarias, exponiéndose a riesgos en zonas con altos índices delictivos. «Somos voluntarios registrados, sin prestaciones ni contratos formales, y muchos somos jefes o jefas de familia que dependen de este ingreso para sostener a sus hogares», agregó.
La manifestación también sirvió para denunciar que, a nivel nacional, el problema de pagos atrasados afecta a todo México. En Chetumal, por ejemplo, también se realizó una protesta frente al Palacio de Gobierno. Los trabajadores exigen que se les otorgue una formalización laboral que beneficie sus derechos y que los pagos sean realizados de manera regular y puntual.
Desde la Secretaría del Bienestar y las oficinas locales han señalado que la situación es responsabilidad de las oficinas centrales a nivel federal, y que aún no hay una respuesta concreta. Sin embargo, los manifestantes advierten que, de no recibir una solución, continuarán con el paro total de actividades del programa Salud Casa por Casa, dejando de realizar visitas a domicilio a adultos mayores y personas con discapacidad, quienes son los principales beneficiarios.
El personal de salud también destacó que, pese a la importancia del programa, que busca brindar atención de calidad a población vulnerable, la falta de recursos y garantías laborales afecta la eficiencia y la continuidad del servicio.