Los nueve delfines asegurados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en el delfinario Dolphin Discovery Ventura Park, en Cancún, enfrentan un cuadro de salud delicado que, hasta ahora, impide su traslado a corrales marinos. La propia dependencia reconoce que todos presentan padecimientos crónicos y que su pronóstico es reservado.
El deterioro no es reciente. Entre junio de 2018 y agosto de 2025 murieron 16 delfines en las instalaciones. Mientras que los nueve sobrevivientes fueron encontrados con múltiples afectaciones, entre ellas problemas oculares, enfermedades respiratorias y gastrointestinales, desnutrición, anemia y desgaste dental asociado al estrés.
Los nueve ejemplares presentan alguna afectación oftálmica y siete tienen lesiones en la lengua o mucosa oral. Mincho, Solei y Oceanía son considerados los casos más críticos.
Mincho presenta un carcinoma de células escamosas que afecta aproximadamente 70% de su lengua. La Profepa reconoce que actualmente no existen protocolos autorizados o probados para tratar este tipo de cáncer en mamíferos marinos en cautiverio. Solei tiene opacidad en ambos ojos, además de ulceración y abrasión en la lengua. Mientras que Oceanía padece inflamación crónica de las córneas y ulceraciones en la lengua.
Diego presenta inflamación de la córnea en ambos ojos, pérdida parcial de la aleta caudal y una abrasión dental crónica grave. Apolo y Flex tienen inflamación de la córnea; Satu y Squalo padecen inflamación crónica de las córneas y lesiones orales, además de desgaste dental. Solomon presenta inflamación de las córneas, ulceración de la lengua, lesiones cerca del ojo izquierdo y desgaste dental.
El informe -derivado de una solicitud de información a Profepa- también documentó condiciones ambientales y de manejo cuestionables. Una evaluación realizada por la especialista Heather Rally señaló que los delfines permanecían sin atención durante aproximadamente 17 horas al día, de las 15:00 a las 08:00 horas, además de advertir falta de sombra y niveles de cloro superiores al rango permitido.
Desde Octubre 2025, asegurados
Ante este panorama, la Profepa clausuró totalmente el delfinario en octubre de 2025 y aseguró a los nueve ejemplares. Desde entonces, según la dependencia, ninguno ha muerto y se han realizado mejoras en la calidad del agua y en la atención veterinaria.
Sin embargo, la mejoría de las condiciones del recinto no significa que los animales estén fuera de peligro ni que ese sea un sitio adecuado para su permanencia. La propia Profepa reconoce que el cautiverio genera sufrimiento y que el traslado a un corral marino podría representar una mejora, pero hacerlo en las condiciones actuales también podría poner en riesgo su vida.
Sólo 6 podrían ser trasladados a otro sitio
Por ahora, solo seis de los nueve delfines son considerados candidatos para iniciar una preparación con miras a un eventual traslado, proceso que podría prolongarse durante meses. Los otros tres deberán continuar bajo estabilización y vigilancia médica.
La dependencia ordenó además vigilancia veterinaria las 24 horas, enriquecimiento ambiental durante la tarde, instalación permanente de malla sombra, revisión del sistema de soporte de vida y circulación del agua, así como adecuaciones en los estanques para reducir lesiones.
El caso deja expuesto el deterioro acumulado de nueve animales que permanecieron durante años en cautiverio y que ahora requieren atención médica permanente antes de siquiera estar en condiciones de ser trasladados. Mientras Profepa busca estabilizarlos, el destino final de los delfines continúa sin definirse. (Con información de Milenio)
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