Inicialmente, el gobierno municipal aseguró que el hotel Gran Solaris Cancún contaba con todos los permisos en regla para construir a un costado de playa Delfines y ahora, el presidente Remberto Estrada Barba indica que está suspendida la obra temporalmente porque están en revisión los permisos y porque “escuchó” los reclamos de los ciudadanos.
En entrevista explicó que los regidores Antonio Meckler Aguilera y Roger Sánchez Nanguse presentaron un recurso de revisión respecto a la constancia de uso de suelo y la licencia de construcción y durante un lapso de 15 días verificará su gobierno cada uno de estos documentos.
Aseguró que esta suspensión también obedece a que escucha las quejas de los ciudadanos que están en contra del proyecto –por reducir la ventana al mar y por la muerte de mil tortugas-, pese a las manifestaciones comenzaron hace un mes.
Insistió en que su gobierno está a favor del desarrollo siempre y cuando sea compatible con el cuidado al medio ambiente, sea un desarrollo sustentable y cumpla con ley vigente.
Por separado el regidor Meckler Aguilera, dijo que hasta que concluya la revisión de los permisos que obtuvo la empresa hotelera Gran Solaris Cancún estará suspendida la obra que comenzó a finales de octubre pasado a un costado de playa Delfines.
«Es una suspensión que clausura la obra de manera temporal hasta en tanto no se revisen los documentos y se conozca cómo fueron expedidos porque hay serias dudas de cómo se dieron. El primero de ellos es la unificación de los predios. La ley dice que tú los puedes unificar con la aprobación del Cabildo pero tienes 90 días máximo para registrarlo y lo hicieron hasta 2012», aseguró.
El regidor explicó que esta fusión de tres predios se llevó a cabo en el año 2005, siete años después se hizo el registro y la Dirección de Catastro debió emitir un documento para determinar que esa fusión ya no era procedente porque habían pasado más de 90 días.
Y de este primer punto, dijo que deriva que todo lo demás ya no es válido, entre ellos, la licencia de construcción que fue emitida un mes antes de obtener los permisos ambientales federales.
Otro punto de conflicto en este caso es la densidad de construcción porque con el Programa de Desarrollo Urbano (PDU) que fue elaborado en la administración de Julián Ricalde Magaña le permite 180 cuartos y con el PDU nuevo que elaboró la administración siguiente que encabezó Paul Carrillo de Cáceres alcanza 450 habitaciones.
Y en este punto señaló que en breve se espera se resuelva por parte de los jueces cuál es el PDU válido: El de Ricalde o el de Paul.
