Tulum.- Después de dos años y medio de una administración caracterizada por el malestar social, la inseguridad y los abusos policiacos, Diego Castañón Trejo, presidente municipal de Tulum, salió en rueda de prensa a rogarle a la ciudadanía a que callen sus críticas, para “no afectar al turismo”.
En su conferencia “semanera”, el responsable de brindar soluciones a los problemas que aquejan al destino solicitó mejor fingir que éstos no existen, además de ofrecer una serie de paliativos para tratar de contentar a los molestos tulumnenses.
Castañón Trejo aceptó que hay descontento social por el cierre del acceso principal a la Zona Arqueológica, lo que colapsó la economía de muchos comerciantes, además de la falta de acceso a la playa en el Parque el Jaguar, ante lo cual prometió “ver algunos incentivos” para auxiliar al sector perjudicado.
“Pero también ayúdenos ustedes, la prensa, los medios de comunicación, porque es un destino único, nadie lo tiene”, añadió el presidente municipal.
“Solitos, en lugar de ayudar al turismo a que vengan, solitos lo están echando a perder”, continuó. “Hay que apoyar”.
Como en Tulum ya no hay acceso libre a las playas, la solución del Ayuntamiento de Tulum es enviar a los artesanos hasta Cancún, para que vendan allá sus productos.
El presidente municipal también admitió que el abuso por parte de policías de Tránsito es un problema real, por lo que le solicitó cero tolerancia, tal como ha venido diciendo desde que asumió su cargo, sin reducción en las quejas por parte de turista y locales.
EN LA SILLITA DE ACUSADOS
Terminada su conferencia, el presidente municipal acudió a un encuentro a puerta cerrada con hoteleros de la Zona Costera de Tulum, en donde le tocó escuchar toda una serie de quejas por situaciones que están arruinando el destino y que no han sido atendidas.
Una de las principales quejas son los abusos en las tarifas por parte de taxistas, además de las “mordidas” y extorsiones policiales.
Los hoteleros aprovecharon de quejarse del ambulantaje, en donde incluso se ven menores de edad.
Diego Castañón prometió brindar soluciones, pero el sector hotelero no se contentó y exigió la creación de mesas de trabajo, para que puedan vigilar que sí se avance.
