
La reforma judicial aprobada ayer por los Estados, entre los que se encuentra Quintana Roo, dio paso a que el año que viene se celebren elecciones para elegir a los magistrados federales y estatales, aunque todavía está en análisis si los magistrados electorales, también deberán pasar por el tamiz de las urnas.
¿Operará entonces la maquinaria morenista para que siga en la presidencia del Tribunal Superior de Justicia Heyden Cebada Rivas?
¿Cómo enfrentarán los magistrados y magistradas esta nueva era en la que deberán solicitar el voto ciudadano?
Lo cierto es que necesitarán habilidades hasta ahora desconocidas para ser favorecidos con el voto ciudadano, como plantea la esencia de la reforma impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, que sería publicada mañana, si es que se destraba el último amparo.
Estrategias
Desde las entrañas del poder, nos dicen, se tejen estrategias para no pasar por el filtro electoral a Cebada Rivas y, por otro lado, a los magistrados electorales, sobre los cuales la ley no hace mención directa. Y, como lo que no se norma en la ley no existe, hay un hueco en la fracción IV del artículo 106. Nos dicen que los Estados tendrán 180 días para afinar todos estos detalles.
La puerta también queda abierta para que, abogadas y abogados de trayectoria, puedan asumir espacios en la determinación de justicia, algo que podría generar una tormenta en el Poder Judicial, donde están calientes casos como el de un supuesto preso político, las Madres Buscadora y el amplio rechazo social a la liberación del taxista que intentó cometer homicidio.
Así, la variable electoral para elegir a magistrados y magistradas, jueces de distrito y demás, plantea un reto no menor para el Estado de Quintana Roo.