El columnista Ignacio Alonso Velasco, concluyó en un trabajo de análisis, que el voto de los naturalizados tendrá una incidencia relevante en el proceso electoral de Quintana Roo.
De acuerdo con los números absolutos, la mayor cantidad naturalizados reside en Benito Juárez (20 mil 255), Solidaridad (9 mil 587) y en Othón P. Blanco (3 mil 076).
Sin embargo, analizó, es más relevante conocer en qué municipios hay una mayor presencia en términos proporcionales: “Desde este punto de vista, podemos descubrir que en primer lugar destaca Bacalar con un 5% de su población nacida en otro país (2 mil 105), seguido de Puerto Morelos con un 4% (973 habitantes) y por Solidaridad con un 3%”, escribió.
El voto: mismo valor democrático para naturalizados

Para el catedrático, autor del libro, Conflicto de Límites territoriales en la península de Yucatán, muchos de los naturalizados ejercen con gusto su derecho al voto debido a que en muchos de sus países de origen, hasta no hace mucho tiempo, contaban con regímenes dictatoriales en los cuales la población no podía elegir democráticamente a sus autoridades.
A este factor habría que sumarle el hecho de que la nacionalidad mexicana no la obtienen los mexicanos naturalizados de manera fortuita, por la simple razón de haber nacido en México o de padres mexicanos, sino que han tenido que hacer grandes esfuerzos para poder conseguir su nacionalidad mexicana y, por consecuencia, su derecho al voto.
Precisamente este pasado viernes 4 de junio, la asociación civil Mexicanos de Corazón, que tiene el honor de presidir Ignacio Alonso, presentó ante la oficialía de partes del Poder Legislativo de Quintana Roo, un par de iniciativas ciudadanas para lograr la igualdad en derechos para todos los ciudadanos mexicanos, independientemente de su lugar de nacimiento.
Los promoventes de estas iniciativas han detectado que hay más de quince leyes en Quintana Roo que ejercen discriminación por su origen sobre el colectivo al que defienden y pertenecen, al exigir como requisito el ser nacido mexicano para poder ser electo para ser miembro de ayuntamiento o para ser designado para ocupar casi cuarenta tipos de cargos públicos de carácter funcionarial.
En esta jornada del 6 de junio los mexicanos naturalizados solo pudieron ejercer el derecho al sufragio activo, pero no el pasivo. Quizá, gracias a las acciones emprendidas por Mexicanos de Corazón, A. C., en la próxima jornada electoral para renovar miembros de ayuntamiento ya puedan ser votados también. De esa forma dejaría de haber ciudadanos mexicanos de primera y de segunda categoría.
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